Slim amplía presencia en Nueva York, adquiere mansión en 44 millones de dólares
El empresario mexicano Carlos Slim Helú aumentó su patrimonio en La Gran Manzana con la adquisición de una centenaria casona en la Quinta Avenida. Anteriormente había comprado un edificio de oficinas de once pisos en esa misma zona
EFE
NUEVA YORK.- El empresario mexicano Carlos Slim, el hombre más rico del mundo según la revista Forbes, ha invertido 44 millones de dólares en comprar una mansión en la Quinta Avenida de Manhattan, según publicó The Wall Street Journal.
El diario neoyorquino, que cita como fuente a “diversos agentes” inmobiliarios, asegura en su página web que la operación es “la cuarta más cara jamás cerrada en la ciudad” sobre este tipo de edificios, de estilo neoclásico francés.
Esta operación se suma a otra cerrada el mes pasado, cuando Slim, que además es uno de los principales accionistas del diario The New York Times, pagó 140 millones de dólares por un edificio de oficinas de 11 plantas también en la Quinta Avenida, muy cerca del Empire State.
Según lo publicado por The Wall Street Journal, el nuevo edificio que se encuentra frente al Metropolitan Museum, en el adinerado barrio del Upper East Side, ha sido comprado a través de una compañía.
Las escrituras fueron firmadas por el mismo abogado que selló la compra del inmueble adquirido el mes pasado.
“Varios agentes confirmaron que (Slim) es el comprador”, asegura el diario neoyorquino, que detalla que el inmueble se mantiene como la única mansión privada que queda en la Quinta Avenida de Manhattan, después de que en los años 20 muchas se reconvirtieran en edificios de apartamentos y oficinas.
Construido en 1901 y conocido como la Mansión Duke-Semans, el inmueble tiene mil 860 metros cuadrados y fue propiedad de los herederos del magnate del tabaco Benjamin Duke.
Un ejemplo de la arquitectura
Tan sólo cuatro años después de su compra por 40 millones de dólares por un chofer, la mansión Duke-Semans volvió a estar disponible para su venta.
En esta ocasión el ex taxista y ahora magnate de los bienes raíces, Tamir Sapir, puso la propiedad a la venta por 50 millones de dólares, un precio que desde entonces ya se decía que de pagarse ostentaría el récord de la casa más cara vendida jamás en Nueva York.
Los mil 860 metros cuadrados de la mansión, construida en 1901, cuentan actualmente con un consultorio médico en el sótano, cinco plantas de residencia principal, un ático dúplex en la parte superior, 12 habitaciones, 14 baños y 11 chimeneas a leña.
Según la crítica, no podría ser un más fino “ejemplo de la arquitectura Beaux-Arts residencial” a lo largo y ancho de la ciudad. Fue propiedad de los herederos de Benjamin Duke.



