El software se come al mundo

Startups tecnológicas están suplantando funciones de empleos tradicionales, pero ¿cuánto durará este auge?

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03/02/2014 02:23 Redacción
Imagen: Especial

CIUDAD DE MÉXICO, 3 de febrero.- Una explosión de empresas se está apropiando lentamente de todos los rincones de la economía mundial. Se trata de las startups, firmas principiantes de base tecnológica que están reclamando su lugar en un mundo digitalizado donde prácticamente todo está a la mano en el bolsillo gracias a los teléfonos inteligentes, las tablets y la mayor conectividad.

En una edición especial, el semanario británico The Economist analiza el futuro de estas firmas que, agrega, están en vías de crear una burbuja similar a la surgida en la década de 1990, cuando cientos de empresas “.com” surgieron a raíz de la masificación de internet, para terminar cerrando o siendo compradas por otras más grandes.

Para Marc Andreessen, cofundador de Netscape, el riesgo está en que, una vez más, hay demasiado dinero siendo invertido ahora en las startups tecnológicas y, de ocurrir una nueva burbuja, 90 por ciento de las existentes desaparecerá.

Sin embargo, Josh Lerner, de la Harvard Business School, asegura que estas nuevas compañías están tan diseminadas y son tan diversas que pueden fácilmente recombinarse para susbistir a una crisis.

Un fenómeno global

La mayoría de las grandes ciudades, Berlín, Londres, Singapur o Ammán, tienen un ecosistema considerable de este tipo de compañías. Son el hogar de cientos de "aceleradoras", escuelas para principiantes, donde miles de espacios son compartidos por emprendedores de 20 a 30 años de edad armados con  portátiles.

Todos estos ecosistemas están altamente interconectados, lo que explica por qué los empresarios de internet son una multitud global. Al igual que los jornaleros medievales, viajan de ciudad en ciudad con una portátil en lugar de un martillo, establece The Economist.

“Cualquier persona que escribe código puede convertirse en un empresario - en cualquier parte del mundo”, dice Simon Levene , un capitalista de riesgo en Londres.

Hablando de riesgos

Pero intentarlo no basta, y el semanario pone sobre la mesa una reflexión:

El número de nuevas empresas de software puro puede haber tocado techo y muchas nuevas ofertas son simplemente repeticiones de los ya existentes.

En realidad nadie necesita una nueva aplicación para compartir fotos, al igual que nadie necesitaba otro sitio para la parafernalia de mascotas en el primer boom de internet a finales de 1990 .

“El peligro es que una vez más, demasiado dinero está siendo destinado, ahora a startups”, advierte Andreessen , que vio la burbuja de cerca: “la última vez tomó diez años para que los inversionistas restablecieran  la confianza en un sector donde no era tangible nada.”

Diferencias y ventajas

A 14 años de la debacle de las .com las cosas son distintas, agrega el reporte especial.

El auge empresarial de hoy se basa en fundamentos más sólidos que la burbuja de internet de 1990, lo que hace más probable que este estallido de empresas nuevas continúe en el futuro previsible.

Haciendo un comparativo con el surgimiento de nuevas especies en el periodo Cámbrico, el artículo establece que, de igual modo, los cimientos para los servicios digitales y productos, que es la mercancía de las startups, se han vuelto tan evolucionados, baratos y ubicuos que se pueden combinar y recombinar con facilidad.

Algunos de estos cimientos son fragmentos de código que se pueden copiar gratuitamente de internet, otros son servicios de búsqueda para los desarrolladores, otros permiten compartir plataformas, mapas, servicios de voz, de video, de compras, de almacenamiento remoto (conocido como nube), otros son interfaces de programación, y luego está internet, la madre de todas las plataformas, que ahora es más móvil que nunca antes.

Impulsado por jóvenes que no encuentran trabajo en el sector formal, y que deciden ser empresarios con una startup, este tipo de firmas ya está cambiando la forma en que trabajan la banca, las telecomunicaciones, la electricidad e incluso el gobierno, y el modelo dominante serán plataformas con empresas pequeñas e innovadoras que muevan a grandes firmas.

 

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