Doodle para Dian Fossey, asesinada en la niebla

Google el gigante de Internet dedica su doodle de hoy, la animación de su logo, a homenajear a la zoóloga estadunidense

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16/01/2014 07:43 Agencias

El turismo genera actualmente en Ruanda cientos de millones de dólares gracias a los gorilas de espalda plateada. Si hoy en día existe esta especie es gracias a la singular zoóloga estadunidense, quien se asentó en las montañas africanas y estableció una entrañable relación con estos simios

CIUDAD DE MÉXICO, 16 de enero.- Dian Fossey fue asesinada en su cabaña en las montañas de Virunga, Ruanda, el 26 de diciembre de 1985, a manos de cazadores furtivos de Ruanda. Su muerte, a machetazos, fue atribuida al jefe de los cazadores de gorilas contra los que luchó.

Google, el gigante de Internet, dedica su doodle de hoy, la animación de su logo, a homenajear a la zoóloga estadunidense quien cumpliría 82 años, y que se dedicó incansablemente a tratar de proteger a los gorilas de montaña, una de las especies animales más amenazadas del mundo.

En un principio se señaló a los furtivos, pero posteriormente fue acusado Wyne McGuire, un joven estudiante que se encontraba bajo la asesoría de Fossey y al que se le acusó de ‘celos profesionales’. McGuire huyó a Estados Unidos poco antes de que un Tribunal ruandés le acusase del crimen y le condenase a morir fusilado en cuanto pisara territorio de Ruanda. Hoy en día, sin embargo, la teoría más extendida es la del asesinato a manos de los cazadores con el apoyo de las autoridades ruandesas.

Su trabajo contribuyó en gran parte a la recuperación de la población de gorilas y a la desmitificación de su comportamiento violento.

La última entrada en su diario decía:

Cuando te das cuenta del valor de la vida, uno se preocupa menos por discutir sobre el pasado, y se concentra más en la conservación para el futuro.

 

Maltrato psicológico

 

Nació el 16 de enero de 1932 en Fairfax, California. Pasó una infancia desgraciada por la separación de sus padres cuando contaba apenas tres años de edad. Sufrió maltrato psicológico por parte de su padrastro.

Obtuvo su graduado en terapia laboral en el San Jose State College, en 1954, y pasó varios años trabajando en un hospital infantil de Kentucky. Desde su llegada al centro se entregó por entero al cuidado de los niños discapacitados psíquicos, quienes parecían haberla escogido como principal compañera de juegos y comunicación. Sus métodos gestuales consiguieron mayor cercanía de lo habitual con estos pequeños tan necesitados de afecto.

Inspirada por las obras del zoólogo estadunidense George B. Schaller, Fossey visitó África en 1963.

Allí observó a los gorilas de las montañas en su hábitat natural y visitó al antropólogo británico Louis Leakey. Éste, convencido de que la investigación de los grandes simios podría aportar información sobre el problema de la evolución humana, animó a Fossey a iniciar un largo estudio de campo de los gorilas.

Se reveló como observadora ingeniosa y paciente del comportamiento de estos animales. Karisoke, su lugar de estudio, se convirtió en su centro internacional de investigación sobre los gorilas cuando fundó el Centro de Investigación de Karisoke en 1967. Le concedieron en 1974 el grado de doctora en Zoología por la Universidad de Cambridge.

Digit y Dian

 

La paciencia de Dian Fossey, su meticulosa observación y su formación en métodos de enseñanza gestual le permitieron, al llegar al continente africano, comprender e imitar el comportamiento de estos simios de grandes dimensiones. Una especial relación de complicidad se forjó pronto entre la investigadora y uno de los ejemplares, el gorila Digit, que se mantuvo a su lado mientras Fossey hacía recuento de sus colegas de especie. Sumó 220 gorilas. Pero cuando parecía que sus indagaciones en este ámbito iban mejor que nunca -recibió el el doctorado en zoología por la universidad de Cambridge- los cazadores acabaron con la vida de Digit, su preciado amigo.

Dian Fossey puso en marcha entonces su particular batalla contra los cazadores, enfrentándose a ellos, combatiendo su actividad, persiguiéndoles junto a guardias forestales y denunciando sus métodos a las autoridades pertinentes. Su empecinamiento le costó caro. 

Adiós a una valiente

 

El 26 de diciembre de 1985, en plenas celebraciones navideñas, el Cráneo de Fossey fue partido en dos por un machete utilizado por los cazadores furtivos, que ella misma confiscó a un cazador en años anteriores y colgó como decoración en la pared de su sala, junto a su dormitorio. Fossey murió con su pistola al lado y el cuarto mostraba muestras evidentes de forcejeo: vidrios rotos en el suelo y las mesas, junto con otros muebles volcados. 

De acuerdo con las investigaciones, intentaba cargar su arma, pero escogió el tipo incorrecto de municiones durante la lucha.

Todos los objetos de valor de Fossey todavía estaban en la cabaña, miles de dólares en efectivo, cheques de viajero y equipo fotográfico. Ella estaba a dos metros de distancia de un agujero hecho en la pared de la cabaña el día de su asesinato.

Fossey fue enterrada en Karisoke, en un sitio que ella misma construyó para sus amigos gorilas muertos. Terminó en el cementerio de gorilas cerca de Digit y cerca de muchos gorilas asesinados por los cazadores furtivos. Hubo servicios religiiosos conmemorativos en Nueva York, Washington y California.

En 1988 la vida y obra de Fossey fue retratada en la película Gorilas en la niebla (Gorillas in the Mist), dirigida por Michael Apted y protagonizada por Sigourney Weaver.

En su testamento estableció que todo su dinero (incluidas las ganancias de la película de Gorilas en la niebla) debería ser destinado a la Fundación Digit para financiar las patrullas contra la caza furtiva. Sin embargo, su madre, Kitty Price, impugnó el testamento y ganó.

 

pdg
 
 

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