Acusa Ucrania a Rusia de agresión directa en conflicto; inicia diálogo de paz

Kiev denuncia la participación directa de militares rusos en combates; los separatistas toman el aeropuerto de Lugansk, mientras las partes dialogan en Bielorrusia

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01/09/2014 08:35 Agencias / Fotos: AP y Reuters

KIEV, 1 de septiembre.- Las tropas ucranianas entregaron hoy a los separatistas prorrusos el aeropuerto internacional de Lugansk, en el este de Ucrania, tras mantener férreos combates por el recinto en las últimas horas, mientras el presidente del país, Petro Poroshenko, denunció la participación directa de unidades militares rusas en los enfrentamientos.

Los militares ucranianos en el frente de Lugansk recibieron la orden y se replegaron ordenadamente desde el aeropuerto Lugansk y la localidad de Gueorguievka", reconoció en rueda de prensa el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania (CSND), Andrei Lisenko.

Poco antes, el centro de prensa de la operación antiterrorista ucraniana denunció que los paracaidistas emplazados en el aeropuerto estaban luchando contra unidades de blindados rusas.

Teniendo en cuenta la precisión de los disparos, el cañoneo (contra el recinto) lo llevaron a cabo artilleros profesionales de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia", dijo a su vez Lisenko.

El portavoz del CSND también denunció gran concentración de fuerzas rusas alrededor de la localidad de Latugino (en las proximidades de la ciudad de Lugansk) y en los accesos a la ciudad de Schastie.

Los combates por el recinto aeroportuario no han cesado prácticamente en ningún momento desde que fue tomado por las tropas ucranianas el pasado mes de junio.

El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, acusó a Rusia de una "agresión directa y abierta" que dijo había cambiado radicalmente el balance en el campo de batalla y pidió apoyo a Occidente para frenar la agresión de Moscú.

Se ha lanzado una agresión abierta y directa contra Ucrania por parte de un país vecino. Esto ha cambiado la situación en la zona de conflicto de un modo radical", declaró el mandatario en un discurso en la academia militar de Kiev.

Poroshenko dijo que podría haber cambios en la cúpula de las fuerzas armadas ucranianas, cuyos soldados huyeron ante un nuevo avance rebelde en el sur, que los aliados occidentales de Kiev dicen que ha estado respaldado por Rusia.

El Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucraniaaseguró hoy que en territorio de las rebeldes regiones de Lugansk y Donetsk combaten al menos cuatro batallones tácticos del ejercito ruso, formados por alrededor de 400 militares cada uno y reforzados con artillería y sistemas de defensa antiaérea.

El presidente ruso, Vladimir Putin, quien llamó el domingo a negociaciones inmediatas sobre la "categoría de Estado" del sur y este de Ucrania, culpó a los líderes de Kiev de negarse a sostener conversaciones políticas directas con los separatistas.

Hasta la semana pasada, Ucrania parecía estar cerca de controlar la rebelión de cuatro meses en el este, que estalló después de que un presidente pro Moscú fue destituido por protestas populares.

Pero luego los rebeldes abrieron un nuevo frente en el sur, sobre la costa del Mar de Azov, acercándose hacia la ciudad de Mariupol.

Inicia diálogo entre las partes

La reunión entre representantes del Gobierno ucraniano y de los separatistas prorrusos, con intermediación la de Rusia y la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), empezó hoy en Minsk, Bielorrusia, en un intento de resolver por la vía pacífica el conflicto armado en el este de ese país.

La reanudación de los contactos entre los dos bandos enfrentados en Ucrania, en el formato del llamado Grupo de Contacto, fue acordada entre el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, y su homólogo ruso, Vladímir Putin, durante la primera reunión bilateral que mantuvieron hace seis días también en la capital bielorrusa.

A pesar de los esfuerzos de la comunidad internacional, que espera que los contactos fructifiquen en un alto el fuego, las posturas de Kiev y de los prorrusos parecen a priori irreconciliables.

El viceprimer ministro de la autoproclamada República Popular de Donetsk, Andrei Purguin, al frente de la delegación de los separatistas en la reunión de Minsk, adelantó antes del encuentro que no espera "progresos sustanciales" en lo que calificó como "fase inicial" del proceso negociador con el Gobierno ucraniano.

Las autoridades ucranianas, por su lado, no aceptan otra cosa que la rendición prácticamente incondicional de los separatistas, a los que ofrecen la posibilidad de abandonar Ucrania tras deponer las armas (en dirección a Rusia) o acogerse a una amnistía en caso de no haber cometido delitos graves.

Los separatistas de las regiones de Donetsk y Lugansk, alentados por el éxito de la amplia contraofensiva lanzada hace una semana contra las tropas ucranianas, han traído a Minsk un documento en el que detallan sus exigencias a Kiev, entre ellas "un estatus especial para los territorios controlados por las república populares".

Como contrapartida por ese estatus, los rebeldes "garantizan el máximo esfuerzo para el mantenimiento de la paz y la conservación de un espacio económico, cultural y político unido para Ucrania y para toda la civilización ruso-ucraniana".

Los separatistas también exigen la oficialidad de la lengua rusa en el territorio de las dos regiones, la autonomía económica exterior "para profundizar la integración con Rusia y con la Unión Aduanera (integrada además por Bielorrusia y Kazajistán), y la liberación de los milicianos y políticos prorrusos detenidos durante el conflicto.

Más sanciones contra Moscú en puerta

La canciller alemana, Angela Merkel, condenó hoy la intervención militar de Rusia en Ucrania para cambiar las fronteras y avisó a Moscú de que habrá nuevas y "sustanciales" sanciones europeas, porque la "violación del derecho internacional" no puede quedar sin respuesta.

Cada vez está más claro: desde el principio se trató no de un conflicto interno en Ucrania, sino de un enfrentamiento entre Rusia y Ucrania", manifestó Merkel ante el pleno del Bundestag (Cámara baja), donde compareció para explicar la decisión del Gobierno de enviar armas a los kurdos iraquíes.

La canciller acusó de forma directa a Rusia de "tratar de mover las actuales fronteras mediante amenazas, e incluso mediante el uso de la fuerza", y recordó que la Comisión Europea tendrá listas en una semana las nuevas sanciones a Moscú.

A su juicio, no hay una "solución militar" para este conflicto y la vía de salida es política, por lo que volvió a insistir en la necesidad de que se decrete un alto el fuego y comience el diálogo.

Ante la cumbre de la OTAN que se celebrará esta semana en Gales, Merkel reconoció la preocupación que han expresado los países bálticos y Polonia ante la actitud rusa y garantizó que la Alianza cumplirá su "obligación" y apoyará y defenderá a sus miembros.

No obstante, quiso dejar clara su apuesta por la vía diplomática: "La seguridad europea no se consigue mediante la confrontación, sino a través de la cooperación".

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, advirtió hoy a la Unión Europea (UE) de que en caso de que adopte nuevas "sanciones antirrusas", Moscú "se reserva el derecho de adoptar medidas de respuesta para defender sus legítimos intereses".

Esta advertencia está contenida en un comentario de la cancillería rusa sobre los resultados de la cumbre de la UE, celebrada el sábado pasado en Bruselas.

El análisis de las 'conclusiones' de la reunión del Consejo europeo del 30 de agosto ha demostrado nuevamente la incapacidad de los miembros de la Unión Europea de superar la inercia de apoyo absoluto a las autoridades de Kiev", se afirma en el documento publicado en la página web de Exteriores.

La cancillería rusa sostiene que Bruselas, basándose en "afirmaciones sin pruebas" sobre la presencia de tropas rusas en Ucrania, achaca a Moscú la responsabilidad por lo que ocurre en ese país y, en lugar de propiciar un alto el fuego inmediato, continúa sin reconocer las verdaderas causas del conflicto.

Moscú asegura que la crisis obedece a la postura del Gobierno de Kiev, que se niega a "reconocer los intereses legítimos" de la población del este de Ucrania, de mayoría rusohablante.

Es de lamentar que el Consejo de la UE, en desmedro de los intereses de sus países miembros, siga el juego a países interesados en plasmar esquemas geopolíticos que contemplan el incremento de la confrontación con Rusia", añade el comentario.

Al mismo tiempo, la cancillería rusa señaló que mantiene su esperanza de que la UE "logrará ver la situación con un enfoque despojado de los estereotipos del siglo pasado y emprender una labor constructiva para propiciar el arreglo del conflicto interno ucraniano".

El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo también que esperaba que el "sentido común" prevaleciera en Occidente sobre la posibilidad de imponer sanciones económicas adicionales.

China dijo que más medidas sólo complicarían la crisis, pero la canciller alemana, Angela Merkel, subrayó que aceptar el comportamiento de Rusia no era una opción.

jrr

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