Militarización de la policía estadunidense causa polémica

El asesinato de un joven negro desató críticas sobre los problemas que causa la entrega de equipo militar a agentes locales

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16/08/2014 05:53 José Carreño Figueras/Enviado
Un elemento de la policía de San Luis apunta con su arma hacia un grupo de manifestantes en Ferguson, Misuri. Foto: AP

WASHINGTON, 16 de agosto.— “Manos arriba, no disparen”... El grito de decenas o cientos de personas retumbó en Ferguson, Misuri, y a lo largo y ancho del país en protesta por las tácticas de la policía local, 90 por ciento blanca en una población 70 por ciento negra...

Las tácticas usadas por el pequeño departamento de policía de Ferguson, compuesto por 53 elementos —incluso tres de raza negra— para enfrentar las protestas en una población de
20 mil personas que es 67 por ciento de color, fueron tan cuestionadas que llevaron a su rápido relevo por una policía más numerosa con una estrategia menos dura.

Pero la situación puso sobre la mesa los problemas causados por la entrega de equipo militar a departamentos de policía, subrayada hace poco más de un mes por un reporte de la Unión Estadunidense de Derechos Civiles (ACLU). Sólo en 2013, sumaron más de 449 millones de dólares.

La policía de Ferguson recibió al menos media docena de rifles y una docena de pistolas, así como un camión “táctico”.

El impacto causado por las tácticas de la policía sacudió a muchos estadunidenses a lo ancho del espectro ideológico. “Hay un legítimo papel
para que la policía mantenga la paz, pero debe haber una diferencia entre la respuesta policiaca y la respuesta militar”, consignó el senador republicano Rand Paul.

La noche del miércoles, el día más difícil, esa respuesta no pareció divergente. De hecho, los agentes de policía no sólo dispararon gases contra la multitud sino contra periodistas. Y mientras eso ocurría en Ferguson, en varias ciudades estadunidenses, de Nueva York a San Francisco, grupos de jóvenes —especialmente afroestadunidenses— se manifestaron el jueves con el común grito de “manos arriba, no disparen”.

Las descripciones de tácticas y actitudes de la policía para enfrentar a grupos desordenados pero básicamente desarmados han puesto tensión en este país, donde se busca prevenir motines por motivos raciales.

De hecho, el envío de gendarmes con su uniforme normal, sin vehículos de asalto ni armas largas es visto ahora como uno de los factores de distensión en un poblado donde la respuesta inicial incluyó vehículos blindados, despliegue de francotiradores, amago de uso de armas automáticas de alto calibre, uso de gas lacrimógeno y balas de goma.

La policía local no fue la única. De hecho, pidió y obtuvo el auxilio de otras policías de la zona, que también llegaron con armaduras y cascos como los usados por los soldados estadunidenses en Irak y Afganistán.

La forma en que se presentaron en Ferguson, encima de carros blindados, armas en mano, hizo recordar la manera en que se patrullaba en Irak y Afganistán.

Un programa del Departamento de Defensa entrega equipo militar, táctico y armas, a los cuerpos policiales de ciudades y estados, lo que de acuerdo con la ACLU no sólo incide en la militarización de la policía sino en respuestas cada vez más violentas en incidentes cada vez menos graves.

El reporte de ACLU advirtió que el uso de armas y tácticas paramilitares por la policía impacta principalmente a personas de color, cuyas casas fueron objeto de al menos 54 por ciento de los cateos. También es común que se lleven a cabo registros en presencia de niños y ancianos sin que los equipos paramilitares tomen precauciones especiales en sus procedimientos.

Las circunstancias de la muerte del joven negro Michael Brown, el sábado pasado durante lo que la policía describe como un forcejeo con el agente Daren Wilson, parecen claras en cuanto al motivo. Hay fotografías del joven Brown cuando se impone a un tendero, un hombre mucho más pequeño físicamente, para robarle una caja de cigarros.

Lo que no está claro es lo que pasó después. Varios testigos, incluso uno de los presuntos cómplices, aseguran que Wilson le disparó cuando Brown trataba de alejarse de él.

Pero lo que no está en debate son las tácticas del Departamento de Policía de Ferguson para enfrentar las protestas.

Por eso ya no patrullan las calles de su ciudad.

 

 

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