RÍO DE JANEIRO, 8 de julio.- Luego de la aplastante derrota de Brasil frente a Alemania (7-1), molestos aficionados salieron a las calles a Sao Paulo a realizar disturbios, entre ellos quemar autobuses y saquear tiendas.

En Recife y Río de Janeiro se registraron tumultos y algunos incidentes, los cuales finalizaron cuando la policía montada lanzó gases lacrimógenos, al terminar el primer tiempo del humillante partido.

Una tienda de electrodomésticos fue saqueada y medios locales reportan que al menos a dos autobuses se les prendió fuego.

gak