Líder del Estado Islámico pide obediencia

El autonombrado califa, Abu Bakr al Bagdadi, hizo ayer su primera aparición mediante un video en el que reclama lealtad

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06/07/2014 08:27 AFP, EFE y DPA / Fotos: AP y Reuters

BAGDAD, 5 de julio.— El líder del grupo yihadista Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), Abu Bakr al Bagdadi, autoproclamado “califa”, instó a los musulmanes a jurarle obediencia en su primera aparición en un video publicado ayer.

La aparición del enigmático jefe del EIIL en una mezquita de Mosul durante la oración del viernes representa un cambio significativo en este oscuro grupo yihadista, que anunció la creación de un Califato a caballo entre los territorios bajo su control en Siria e Irak.

11 años han pasado desde que Abu Bakr al Bagdadi se unió a la insurgencia contra la invasión de EU

La ofensiva lanzada a principios de junio por los insurgentes sunitas en el norte y oeste de Irak, que originó miles de desplazados, pone bajo presión al primer ministro iraquí, el chiita Nuri al Maliki, quien busca un tercer mandato al frente del país.

“Soy el wali (líder) designado para dirigirlos, pero no soy mejor que ustedes. Si piensan que tengo razón, ayúdenme. Si creen que estoy equivocado, aconséjenme y guíenme por el buen camino”, dijo Bagdadi en un discurso en la gran mezquita de Mosul.

En las imágenes subidas en foros yihadistas se puede ver al hombre con una larga barba gris, vestido con un turbante y túnica negros.

“Califa Ibrahim”

El texto sobreimpreso en la pantalla identifica a Bagdadi con el nombre de “califa Ibrahim”. El EIIL declaró el 29 de junio la creación de un Califato, sistema de gobierno desaparecido junto con el Imperio Otomano.

El video es la primera aparición de Bagdadi, según el experto en movimientos islamistas Aymen al Tamimi, aunque el líder yihadista pudo haber aparecido en otras imágenes en 2008, pero con otro nombre.

Bagdadi, nacido en Samarra en 1971, se unió a la insurgencia contra la invasión estadunidense en 2003 que derrocó al dictador Saddam Hussein.

El EIIL es famoso por su brutalidad al ejecutar y crucificar a sus oponentes o al demoler mezquitas sunitas y chiitas en la provincia de Nínive.

Las fuerzas iraquíes apenas consiguen avanzar en su contraofensiva contra los insurgentes sunitas.

Según la agencia oficial iraní Irna, un piloto iraní murió “defendiendo” los lugares santos chiitas en Samarra.

El portavoz de Seguridad de Maliki dijo por su parte que el comandante del ejército de tierra, Ali Ghaidan, y el jefe de la policía federal, Mohsen al Kabi, fueron despedidos. Estos representan los oficiales de más alto rango cesados desde el inicio de la ofensiva de los insurgentes sunitas.

La crisis ha tensado la relación entre las comunidades chiita, sunita y kurda en Irak, quienes no se ponen de acuerdo para la formación de un nuevo gobierno.

Al Maliki, acusado de llevar a cabo una política de sesgo confesional contra las minorías sunitas y kurdas, reiteró el viernes su intención de aspirar a un tercer mandato.

Asimismo, los kurdos de la región autónoma del Kurdistán anunciaron la preparación de un referéndum de independencia en su territorio, propuesta que Estados Unidos no ha visto con buenos ojos.

Despiertan cuestionamientos

La proclamación de un Califato por parte del EILL en Cercano Oriente podría suponer un punto de inflexión en el mundo del terrorismo internacional, en el que la gran perdedora podría ser Al-Qaeda.

Con el nuevo Califato, las fronteras entre Irak y Siria quedan también borradas, trayendo a la memoria los tiempos del Imperio Otomano, estrechamente vinculado al último Califato islámico, abolido en 1924 por el gobierno turco.

“Según los yihadistas, con la instauración de un Califato islámico no hay ya necesidad de Al-Qaeda”, señala el experto de movimiento islamistas, Hassan Abu Haniyah, desde Ammán.

El EILL era originalmente un brazo de esa red, pero posteriormente los dos grupos empezaron a luchar por la hegemonía en el seno de movimiento de la yihad internacional. El establecimiento del Califato podría significar el fin de esa lucha.

“El Estado Islámico ha ganado”, afirmó Abu Haniyah. En un Califato no hay lugar para un doble mando, pues el poder terrenal y espiritual queda aunado en una sola figura.

El EIIL podría seguir cosechando victorias en otro campo, si los extremistas que una vez juraron fidelidad a Al-Qaeda pasan a engrosar sus filas. Y ya hay algunos signos de que Al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y Al-Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) sienten simpatía por el líder del EIIL, Abu Bakr al Bagdadi, el nuevo autodeclarado califa.

El EIIL y Al-Qaeda tuvieron una raíz común: la ocupación soviética de Afganistán. El fundador del EIIL fue el jordano Abu Musab al Zarkawi, conocido por sus atrocidades.

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