Siete maneras en que los padres perjudican el futuro de sus hijas

Enseñarles a ser delicadas y tranquilas, comprarle sólo juguetes de niña y hacerles creer que son unas princesas están entre los errores más comunes

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27/06/2014 22:15 Redacción
Las niñas deben de tener no sólo muñecas, también juegos que estimulen su cerebro, además de que deben de aprender a valerse por sí mismas. FOTO: Especial
Las niñas deben de tener no sólo muñecas, también juegos que estimulen su cerebro, además de que deben de aprender a valerse por sí mismas. FOTO: Especial

CIUDAD DE MÉXICO, 27 de junio.- En muchas ocasiones los padres predisponen a las niñas a que no desarrollen su potencial al inculcarles conceptos erróneos como decirles que no son buenas en ciertas áreas.

Según la revista Forbes, las niñas generan sus prejuicios (buenos y malos) a partir de la edad preescolar, pero es entre los cinco y siete años cuando alcanzan dicho aprendizaje su punto máximo, el cual las marcará el resto de sus días.

Según Anea Bogue, experta en autoestima, los siguientes suelen ser los errores más comunes que cometen los padres, dañando para siempre el futuro de sus hijas.

Les enseñan a ser delicadas y tranquilas

Según al experta, hay una línea muy delgada entre ser buena niña y ser sumisa, por lo que algunos padres al enseñarles a no decir lo que les desagrada simplemente terminan convirtiendo a sus hijas en lo segundo.

Muchos padres les enseñan a sus hijas a ser “agradables, que eviten el conflicto, que no molesten a los demás y no desafíen el status quo”, lo que al futuro las convertirán en personas que suelen no negociar sus sueldos para no ofender a sus superiores, que no hablen en reuniones o que permanezcan calladas en todo momento para evitar decir algo que les molesta a los demás.

Únicamente les compran juguetes de niña

El error más común de los padres es llenarles sus habitaciones de juguetes color rosa, el color de los juguetes de “las niñas” que están enfocados principalmente en muñecas, collares falsos y maquillaje.

A diferencia, muchos niños reciben juguetes que fomentan la invención, la exploración, la competencia, la resolución de problemas y otras cosas que a futuro los vuelve más preparados para la vida.

Los padres sí pueden comprarles muñecas, pero también deben comprarles otros juguetes que estimulen su cerebro.

Siempre decirles que son bonitas es malo

Aunque los padres no dudarían en decir frente al mundo entero que sus hijas son las más lindas del “mundo mundial”, hacerlo siempre sólo llevará a algo: que las niñas crean que lo único que importa es su apariencia.

Las niñas también deben de recibir halagos cuando saquen 10 en matemáticas, ganen una carrera o sean buenas en algún deporte, no sólo porque son bonitas.

Las hacen creer que son princesas

Según la experta consultada, esto es lo peor que se puede hacer, ya que las niñas nunca encontrarán a su príncipe azul, como sí lo hacen las princesas de Disney.

La figura de “damisela en peligro” lo único que logra, según Bogue, es hacer a las niñas unas inútiles que siempre estarán esperando a su “príncipe guapo” que las salvará. Las niñas deben de aprender a hacerse cargo de su propio destino, sostiene.

No todas las películas de princesas son malas. Si van a ponerla frente a un televisor, que al menos sea destacando lo bien que nada Ariel, por poner un ejemplo.

Las niñas sólo hacen cosas de débiles

Si la niña únicamente ve que los hombres de las casas se encargan de arreglar cosas, o destapar frascos de mayonesa u otros asuntos dignos de Schwarzenegger, lo único que lograrán los padres es hacer a su hija una protegida.

La niña bien puede llevar las cuentas de la casa, podar el césped, tirar la basura o arreglar una llave, mientras que el padre o los hijos también pueden lavar los platos y barrer.

Las nenas con las nenas y los nenes con los nenes

Si después de afianzarle los cinco anteriores puntos todavía se les deja que sólo se junten con niñas, esto hará que ellas se creen estereotipos de género.

Las niñas deben de aprender a jugar también con otros niños, como por ejemplo en fiestas de cumpleaños, en reuniones o cosas por el estilo. Que no cunda el pánico, todo es posible bajo la mirada supervisora de los padres mientras ellas aprenden a hacer cosas que ellos también hacen.

Critican el cuerpo de otras mujeres frente a la niña

Decir frente a la niña que la señora de las quesadillas está gorda, sólo le hará ver a la niña que el cuerpo de una mujer debe de ser de cierta manera para considerarse agradable.

La niña debe de saber que la alimentación saludable es lo primordial para un cuerpo sano. Los padres deben de recordar que si ven a la mamá matándose de hambre para verse delgada, ellas tarde o temprano harán lo mismo, con consecuencias que pueden ser fatales, como a consecuencia del desarrollo de la anorexia y la bulimia.

Con información de Forbes. 

rja

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