Terrorismo explota naturaleza

Organizaciones extremistas financian con el tráfico de recursos ambientales sus luchas radicales

COMPARTIR 
25/06/2014 05:07 EFE y AFP

NAIROBI, 25 de junio.– Los crímenes contra el medio ambiente, que cada año mueven 213 mil millones de dólares (2.78 billones de pesos mexicanos), están ayudando a financiar las actividades de milicias y grupos terroristas, según un informe conjunto de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Interpol.

La crisis del crimen medioambiental, como se titula el documento, fue hecho público ayer durante la primera Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA, por sus siglas en inglés), que se celebra esta semana en Nairobi.

El documento se publicó en el segundo día de la sesión inaugural de la UNEA, que reúne a unos mil 200 delegados y especialistas en Nairobi y debe entre otros examinar el tema de los crímenes contra el medio ambiente.

En conjunto, las milicias y grupos terroristas que operan en África –como Al-Shabab vinculado a Al-Qaeda– están obteniendo entre 111 y 289 millones de dólares anuales por su participación en el negocio ilegal del tráfico de carbón de madera.

Por otra parte, grupos ilegales dedicados al tráfico de marfil de los elefantes de África central podrían estar ganando entre 4 y 12.2 millones de dólares al año.

Según las estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la ONU y la Interpol, los crímenes contra el medioambiente, que incluyen la explotación forestal, la caza furtiva y el tráfico de animales, la pesca, la minería ilegal y el vertido de residuos tóxicos, generan unos beneficios de entre 70 mil y 213 mil millones de dólares cada año.

En contraste, la ayuda global al desarrollo no supera los 135 mil millones de dólares (1.76 billones de pesos mexicanos).

La explotación forestal ilegal genera beneficios anuales de hasta 10 mil millones de dólares (7.343 millones de euros), equivalentes a 30% del comercio de madera mundial.

El negocio ilegal del carbón, por su parte, mueve hasta 9,000 millones de dólares en África central, oriental y occidental, una cantidad superior al tráfico de drogas en la región (2,650 millones de dólares).

En África son víctimas de la caza furtiva cada año entre 20 mil y 25 mil elefantes, de una población de hasta 650 mil, lo que reporta hasta nueve millones de euros en financiación a estas milicias.

El crimen organizado está haciendo beneficios increíbles al explotar nuestros recursos naturales para alimentar sus actividades ilícitas, amenazando la estabilidad y el futuro desarrollo de algunas de las regiones más pobres del planeta”, dijo el director ejecutivo de Servicios Policiales de Interpol, Jean-Michel Louboutin.

En rueda de prensa en Nairobi, Louboutin declaró que mientras crece la concienciación hacia el crimen contra la fauna salvaje, será necesario un esfuerzo internacional para reforzar las leyes y combatir esta amenaza a la seguridad global.

Más allá de su impacto medioambiental, el tráfico ilegal de los recursos naturales priva a las economías en desarrollo de miles de millones de dólares en beneficios perdidos para llenar los bolsillos de los criminales”, dijo el director ejecutivo del programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Achim Steiner.

Es imperativo que 2014 se convierta en un año de acciones concretas y decisivas”, añadió.

La inauguración

El director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Achim Steiner, presidió el lunes la apertura de la Asamblea en la sede de esa agencia de la ONU en Nairobi.

Hoy en día, las 85 personas más ricas del mundo poseen más que los 3.5 millones de personas más pobres. La equidad y el desarrollo sostenible definirán cómo viviremos juntos en el futuro”, dijo Steiner durante la sesión inaugural.

Ante los delegados también fue anunciado el nombramiento de la nueva presidenta de la UNEA, la ministra de Medio Ambiente de Mongolia, Oyun Sanjaasuren.

En la reunión que concluye el próximo viernes participará el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

 

Contaminación pone en riesgo a kenianos

Miles de personas de los alrededores de la ciudad costera de Mombasa, el principal puerto de Kenia, se enfrentan a graves problemas de salud por los altos niveles de plomo que emite una planta de reciclaje de baterías de la zona, advirtió ayer la organización Human Rights Watch (HRW).

Al menos tres personas han muerto y miles de personas están en peligro por el plomo tóxico, debido a que las autoridades kenianas no hacen cumplir sus propias leyes y reglamentos ambientales”, alertó la investigadora medioambiental de HRW, Jane Cohen, en un comunicado.

Los tres muertos eran trabajadores de la planta de reciclaje y se encargaban de la fundición de las baterías, indicó HRW, que estima que unos tres mil residentes están afectados por la contaminación de este metal pesado.

Ésta es una crisis urgente”, destacó Cohen, que pidió al gobierno que indemnice a las víctimas y limpie las casas y los espacios públicos de la comunidad.

Aunque la ley keniana requiere una evaluación del impacto ambiental antes de que se instale cualquier industria, los propietarios de esta planta de reciclaje no la realizaron hasta después de empezar a funcionar, denunció HRW.

De hecho, en 2009 las autoridades cerraron temporalmente las instalaciones tras descubrir que sus actividades ponían en peligro la salud de los trabajadores y de los residentes de la zona.

Finalmente, la planta se volvió a abrir sin apenas hacer cambios en sus operaciones, explicaron a HRW los trabajadores, que denunciaron que no se les proporciona la protección adecuada para garantizar su salud durante el desempeño de su trabajo.

Además, los residentes han constatado un aumento de los casos de aborto involuntario e impotencia, así como un alto nivel de plomo en los análisis de sangre realizados a los niños de la comunidad.

Video Recomendado

Comentarios

Lo que pasa en la red