RÍO DE JANEIRO, 24 de junio.– La policía brasileña reforzó ayer su presencia en el Complexo do Alemao, un conjunto de favelas de Río de Janeiro que durante décadas fue fortín de narcotraficantes, tras dos tiroteos que desde la noche del domingo dejaron tres muertos, entre los cuales hay un uniformado, informaron fuentes oficiales.

Río de Janeiro es una de las sedes de la Copa del Mundo que en estos momentos se disputa en Brasil, y el estadio Maracaná será el escenario de la final del 13 de julio

El agente de la Policía Militarizada del estado de Río de Janeiro, Fabio Gomes da Silva, de 30 años, murió en el hospital al que fue ingresado ayer tras ser gravemente herido en la cabeza en un tiroteo en el Complexo do Alemao.

Gomes da Silva era agente de la Unidad de Policía Pacificadora (UPP) instalada en este conjunto de favelas de la zona norte de Río de Janeiro en 2010, cuando las barriadas fueron ocupadas por las autoridades en una operación apoyada por el ejército y destinada a expulsar a los narcotraficantes que las controlaban.

De acuerdo con la policía, el agente integraba un grupo que patrullaba las calles de Fazendinha, una de las favelas del Complexo do Alemao, que fue atacado por desconocidos.

El policía llegó con vida al Hospital Getulio Vargas, próximo al conjunto de favelas, pero no resistió a las heridas y falleció.

Otras dos personas identificadas como Gabriel Ferreira Carvalho y Lucas da Silva Lourenço murieron en un intercambio de disparos entre policías y pistoleros en Areal, otra de las barriadas del Complexo do Alemao.

La policía informó que las víctimas integraban una banda de narcotraficantes que se resiste a abandonar las favelas y que junto a sus cuerpos fueron encontrados un revólver y un cargador de pistola.

En el Hospital Getulio Vargas también fueron ingresados un policía y un adolescente de 17 años que resultaron heridos en los tiroteos, pero cuyo estado de salud no es grave.

Tras los incidentes, integrantes del Batallón de Operaciones Especiales de la Policía Militarizada ocuparon las favelas para buscar a los autores de los ataques y garantizar la seguridad.