SANTIAGO, 20 de junio.– Más de 500 autobuses de transporte público de Santiago fueron dañados por el vandalismo y los disturbios que se vivieron en la capital tras las celebraciones por el triunfo de la selección chilena ante España (2-0) en el Mundial de Brasil-2014.

El balance es de 527 vehículos dañados, 41 conductores agredidos y seis autobuses secuestrados tras los festejos, según detalló al canal Chilevisión el director de Transporte Metropolitano, Guillermo Muñoz.

Muchos de los usuarios tuvieron problemas para poder volver a sus casas tras las celebraciones.

Los daños afectaron a 8% de la flota de camiones públicos del Transantiago, un sistema de transporte que arrastra deficiencias desde su implementación, y que es criticado por su baja frecuencia y  alto costo.

Según Muñoz, el ataque afecta directamente a los usuarios, que sufrirán mayores demoras al contar con menos autobuses.

Las autoridades adelantaron  el pasado miércoles que presentarán acciones legales contra quienes resulten responsables de los daños al transporte público.

En Brasil

Sergio Jadue, presidente de la Asociación Nacional de Futbol Profesional (ANFP) de Chile, condenó los incidentes que provocaron 87 hinchas chilenos que invadieron el pasado miércoles el estadio Maracaná y aseguró que tratará de impedirles la entrada a los estadios de Chile.

“Lo que pasó no debe pasar nunca más”, dijo Jadue.

“Es una situación que condenamos, que no aceptamos como Federación de futbol de Chile”, añadió en Toca da Raposa, el recinto donde está concentrada la selección en Belo Horizonte.

Jadue dijo que le ha pedido al secretario ejecutivo de la ANFP que estudie qué sanciones puede adoptar el organismo contra los 87 seguidores, que fueron detenidos por la policía brasileña.