Uruguay: popularidad de José Mujica cuestionada

El presidente Mujica es uno de los mandatarios más conocidos en el mundo, pero genera polémica en algunos sectores de su país

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02/06/2014 03:50 María Fernanda Navarro

CIUDAD DE MÉXICO, 2 de junio.- José Mujica es un presidente diferente. Al menos así lo cree una gran cantidad de españoles, que el domingo pasado expresaron su admiración por el mandatario y contrastaron su estilo de vida con la del mandatario español, Mariano Rajoy.

Los comentarios sobre Mujica se volvieron una tendencia en la red social Twitter después de que en una entrevista con el presentador Jordi Évole, del programa español Salvados, aseguró que vivía con poco para ocuparse “de lo importante”.

En la conversación, el llamado Presidente más pobre del mundo defendió su estilo de vida, calificado en diversas ocasiones como “humilde”, al tiempo que señaló que para él, lo verdaderamente raro está en la forma en que viven mandatarios de otros países.

“Lo raro es como viven ellos, no yo, y la mayor parte de la gente; los presidentes entran a vivir como vive la minoría rica”, afirmó el mandatario, lo que provocó una respuesta inmediata de los televidentes, quienes se dicen indignados por el estilo de vida de sus representantes públicos.

La simpatía que generó Mujica entre los habitantes de ese país no es exclusiva. De hecho, desde que inició su mandato en 2010 es uno de los políticos más sobresalientes de América Latina debido a su estilo de gobernar, pero también por sus hábitos personales, que él mismo ha revelado sin rodeos a medios de comunicación.

Una serie de hechos, desde que no use corbata en ningún evento oficial por solemne que éste sea; que viva en una casa que él mismo describe como “pobre”; que done 90 por ciento de su salario a la caridad, y que haya impulsado la iniciativa para que el gobierno controle la producción, distribución y venta de mariguana; convirtieron a Mujica en un político muy popular, tan elogiado como criticado.

Pero la atracción que ejerce el mandatario uruguayo no se limita a los medios de comunicación. En redes sociales como Facebook y Twitter, es común encontrar imágenes de Mujica adornadas con frases que se le atribuyen.

La atención de la que goza el “Mandela de América Latina”, como se le conoce popularmente, no coincide con la cobertura mediática que se les brinda a otros presidentes, por  lo menos de América Latina, considera Jorge Arias, coautor del informe de Desarrollo Democrático de América Latina.

“En la región estamos acostumbrados a las figuras presidenciales alejadas, que brindan una sensación de poder y alejamiento en su gestualidad, sus palabras, su vestimenta e incluso en la personalidad. Mujica está fuera de ese poder convencional, él ha llegado a la Presidencia a través del poder político, sin utilizar ese tipo de conductas, de forma coherente con su trayectoria y manteniendo sus mismas ideas”, asegura Arias.

La personalidad de Mujica ha trascendido fronteras y, en opinión de Arias, se ha sabido colocar “como un producto mediático muy atractivo a través de su propia vida”, y considera que la autenticidad en cada una de sus características ha generado interés, en especial de los habitantes de América Latina.

Interesante resulta entonces que diversos estudios en índices de aprobación hagan constar que la popularidad del mandatario no es tan positiva en su país. De acuerdo con la consultora Cifra, 47 por ciento de los ciudadanos de Uruguay aprueban la gestión de Mujica.

El estudio, que se llevó a cabo en febrero pasado y se dio a conocer en diversos medios del país sudamericano, explica que si bien el porcentaje de aprobación de Mujica es mayor al que registraron cuatro de los cinco presidentes que lo antecedieron desde que se reinstauró la democracia en el país, éste no supera la de Tabaré Vázquez, su antecesor inmediato e integrante de la coalición de izquierda con la que ambos llegaron a la presidencia, el Frente Amplio.

Sin embargo, Arias considera que este índice no es un indicador de un descontento generalizado entre la población de ese país con la dirigencia de Mujica.

“Tiene, obviamente, su contrapartida en el ejercicio del poder político local. Al actuar como Presidente de la nación inevitablemente acepta y defiende cierto tipo de intereses, y en este caso hay sectores de la clase media uruguaya que se sienten perjudicados por las prácticas de Estado de Mujica”, dice Arias vía telefónica.

El rechazo de algunos sectores hacia el Presidente quedó de manifiesto después de una reunión con inversionistas estadunidenses, en la que Mujica señaló que sus compatriotas “no son muy trabajadores”.

Sus comentarios, en los que también dijo que el poco interés de los uruguayos por el trabajo se debía en parte a la tradición, la cultura o “lo que fuera”, provocaron una ola de ataques encabezados por sectores opositores al gobierno, dirigentes sindicales y empresariales.

Los “modos, a veces, pocos civilizados que tiene de comunicación” es uno de los puntos débiles de Mujica expresa Jorge Arias.

“Me parece que es negativo que el personaje se coma a la institución del Presidente de la República, y que sectores de la sociedad uruguaya utilicen los aspectos más grotescos del personaje para cuestionar políticas con las que no están de acuerdo y a partir de eso no se pueda llevar a cabo un ejercicio de diálogo político.

“Que Uruguay sea sólo noticia a través de la persona de Mujica, también puede ser reductivo para el país. Después de todo, el objetivo es atraer a inversionistas por las características de un país, en donde no haya corrupción y los negocios sean simples”, advierte el también analista político.

Eligen a su reemplazo

Los uruguayos votaron ayer para elegir a los candidatos de cada partido para los comicios presidenciales de octubre, en el inicio de la larga carrera para suceder a José Mujica.

“Se inicia el ciclo de renovación que marca la Constitución y me parece que es bueno que la sociedad asuma”, señaló Mujica, que no puede postularse porque la Carta Magna impide la reelección consecutiva.

Unas 2.66 millones de personas fueron convocadas para votar en 7 mil 137 circuitos en todo el país por un total de 16 candidatos de 11 partidos políticos. Al cierre de esta edición aún no se había informado de los resultados.

Dentro del oficialista Frente Amplio (FA), en el poder desde 2005, el favorito es el expresidente Tabaré Vázquez (2005-2010), oncólogo de 74 años.

Con menor caudal electoral, la otra candidata del FA es la senadora Constanza Moreira, doctora en Ciencias Políticas de 54 años que saltó a la política y al Parlamento en 2010 y que busca presentarse como cabeza de la renovación generacional en el partido de gobierno.

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