Líderes de la Unión Europea tiemblan ante el auge de la ultraderecha

Los mandatarios de Alemania, Francia, Gran Bretaña y España analizan cómo recuperar el voto de sus gobernados luego de perder escaños en la elección para el Parlamento Europeo

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27/05/2014 05:48 AFP, EFE y Notimex

BRUSELAS, 27 de mayo.– Los líderes de la Unión Europea comenzaron a buscar medidas para contrarrestar el auge histórico de los partidos de extrema derecha y antisistema en las elecciones para el Parlamento Europeo.

“Es sorprendente y lamentable” el avance de los euroescépticos y nacionalistas, “pero ahora se trata de volver a conquistar esos electores”, declaró ayer la canciller alemana Angela Merkel.

La mejor respuesta a este hecho inédito en la vida política europea es la implementación de “un política de competitividad, de crecimiento y de empleo”, dijo.

La formación de la canciller, la alianza de la Unión Demócrata Cristiana y la Unión Social Cristiana (CDU y CSU, respectivamente), enviará el mayor contingente de diputados alemanes al Parlamento (34).

Pero a pesar de esta victoria, Alemania no es inmune al auge de las formaciones extremistas o antieuropeas que se apoderó de la Unión Europea. Por primera vez en la historia de la Eurocámara un diputado neonazi alemán del Partido Nacionaldemócrata (NPD) ocupará una banca en el hemiciclo mientras que una formación antieuropea, Alternativa para Alemania (AfD), enviará, si se confirman las proyecciones, siete diputados.

En Francia, en donde el ultraderechista Frente Nacional (FN) causó un sismo en la arena política al convertirse en la primera formación del país, un abatido primer ministro, Manuel Valls, indicó que no podía comprender “la masiva abstención” de los electores socialistas el domingo. La victoria de Frente Nacional, dijo, “es más que un llamado de atención: es una conmoción, un terremoto”.

El socialismo en el poder en Francia llegó sólo en tercer lugar en estas elecciones con 14% de los votos. Por ello, el presidente francés, François Hollande, convocó ayer a una reunión de emergencia con ministros del gobierno.

Ya por la noche, en un mensaje grabado y emitido por televisión, Hollande reconoció que la realidad de los resultados de los comicios europeos en su país “es dolorosa”, y que frente a ella su deber es “reformar Francia y reorientar Europa” para establecer como prioridad “el crecimiento, el empleo y la inversión”.

“Europa se ha hecho ilegible, lejana e incluso incomprensible para los Estados. Eso no puede continuar. Europa debe ser simple, clara para ser eficaz”, concentrarse en las prioridades y “retirarse donde no se la espera”, agregó Hollande.

“Sin lugar a dudas es un mensaje de desilusión de toda Europa, que (...) la UE debería escuchar claramente”, dijo por su lado el ministro de Relaciones Exteriores británico William Hague, en cuyo país el extremista Partido por la Independencia de Gran Bretaña (UKIP) dinamitó el tradicional bipartidismo británico al imponerse con 27.5% de los votos, relegando a los laboristas y conservadores a la segunda y tercera posición.

Para el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, “la confianza de los ciudadanos europeos en las élites ha disminuido de modo dramático”.

El jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, mantuvo conversaciones telefónicas con Hollande y con Merkel para analizar los resultados de las elecciones europeas. No se dieron a conocer detalles de las llamadas.

Sin embargo, los tres coincidirán hoy en Bruselas junto con el resto de líderes de la UE en la reunión convocada por el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, para un primer intercambio de opiniones tras los comicios.

Se prevé que durante la reunión se trate el tema de quién sucederá a José Manuel Barroso. Merkel dijo también que “tiene que haber conversaciones” sobre el tema, dado que ni los conservadores ni los socialdemócratas consiguieron una clara mayoría en el Parlamento
Europeo.

En el recuento de los daños en España, el líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Alfredo Pérez Rubalcaba, anunció ayer que dejará su cargo tras un Congreso los días 18 y 19 de julio que elegirá una nueva dirigencia.

El líder asumió como suya la responsabilidad de los resultados que obtuvo el PSOE en las elecciones al Parlamento Europeo, en las que logró 14 escaños, nueve menos que en 2009.

El próximo Parlamento

En el Parlamento Europeo, las fuerzas dominantes hasta ahora seguirán ejerciendo el control de la actividad en la próxima legislatura.

Con 214 escaños para el Partido Popular Europeo (PPE) y 189 para los socialdemócratas, estas dos formaciones controlarán la mayoría del hemiciclo de 751 bancas.

La tercera fuerza del Parlamento saliente, los liberales, contarán con 66 bancas, mientras que los Verdes 55.

Esto suma 524 diputados de fuerzas pro europeas frente a 142 diputados de partidos antisistema y de extrema derecha que ya tenían representación en el Parlamento.

Los que no estaban representados, como el movimiento antisistema Cinco Estrellas, el AfD o Amanecer Dorado de Grecia, fueron colocados bajo la etiqueta “otros”, que suman
63 escaños.

Estos podrían formar, si logran entenderse, un nuevo grupo político.

 

Desinterés por votar

El principal desafío de Europa es modificar la actitud de las personas para que acudan a votar, pues muchos ciudadanos no se interesan por la política, dijo la catedrática Tania Börzel, politóloga de la Universidad Libre de Berlín.

“Hay desinterés a pesar de que el Parlamento Europeo tiene mucho que decir”. Aún así la participación de 43 por ciento fue parecida a las elecciones de 2009, “la tendencia que observamos es el estancamiento de la participación”, declaró la especialista.

Estas elecciones no son ni un salto de Europa hacia la derecha ni un voto contra Europa, según la experta alemana, quien está convencida de que la derecha tiene escasas posibilidades de influenciar las políticas en el Europarlamento.

“Los únicos dos grandes países donde se observó un aumento de los partidos euro escépticos son Francia y Gran Bretaña. En todos los otros países la derecha populista bajó o se estancó”, consideró Börzel.

“Los verdaderos ganadores de las elecciones, si de ganadores se puede hablar, son los de la izquierda populista. Estos son críticos con Europa pero ni antieuropeistas ni enemigos de los inmigrantes”, consideró.

Los populistas de derecha que entraron en el Parlamento están más bien en contra de instancias, “no tienen propuestas constructivas” para cambiar esa situación. Por lo general quieren evitar que la Comisión Europea en Bruselas adquiera más competencias.

Quieren una vuelta a una mayor autoridad nacional. “Aún así los partidos pro europeos siguen manteniendo dos tercios del Parlamento y seguirán legislando a favor de más integración europea” apunto Börzel.

La llave del éxito de estos partidos euro escépticos, en particular el Frente Nacional en Francia, y UKIP en Gran Bretaña, no se explica sólo con la crisis del Euro.

“El Frente Nacional era fuerte también antes. Su auge se debe a que los partidos establecidos hicieron políticas erróneas. Eso quiere decir que la razón no es primariamente europea”, no reside como causa primera en la Unión Europea, denunció.

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