En Jordania, el Papa hace llamado por la paz

En el inicio de su gira por Tierra Santa, el Pontífice pidió reconocer que “tenemos la misma sangre”

COMPARTIR 
25/05/2014 08:03 Iván E. Saldaña/ Enviado

AMMÁN, 25 de mayo.— Ayer el papa Francisco refrendó el compromiso de la Iglesia católica por coexistir de manera “armónica” con todas las religiones del mundo.

Al celebrar su primera misa en el Estadio Internacional de Ammán, en Jordania, dijo a los feligreses católicos, a los musulmanes y cristianos de otras Iglesias que “entre individuos diferentes” deben obrar por la paz.

La paz no se vende ni se compra: la paz es un don que hemos de buscar con paciencia y construir artesanalmente mediante pequeños y grandes gestos en nuestra vida cotidiana”, manifestó.

Antes de dar la primera comunión a mil 400 niños, Jorge Mario Bergoglio señaló que “el camino de paz se consolida si reconocemos que todos tenemos la misma sangre y formamos parte del género humano”.

Enfatizó en la necesidad de “realizar gestos de humildad, de fraternidad, de perdón y de reconciliación”, como elementos primordiales para propiciar a la condición de paz en el mundo.

Manifestó que dirigía su “corazón” hacia los refugiados de Siria, Palestina e Irak que por motivos de conflictos armados huyeron a Jordania.

Siendo la primera vez que el obispo de Roma visita Oriente Medio en lo que va de su pontificado, su presencia reunió a miles de católicos que orgullosamente agitaron las banderas de sus países: la gran mayoría de Jordania, de Líbano e Israel; hubo también de España, Italia e, incluso, de Argentina y México, entre otros.

 

Ammán aplaude al Papa

En Jordania, donde la oración del Adhân marca el inicio y el término del día desde cada mezquita, al primer canto comenzó la vigilancia de policías y la afluencia de peregrinos hacia el Estadio Internacional.

Militares jordanos al techo de los edificios aledaños y dos helicópteros sobrevolaron el perímetro por el que cruzó el papamóvil, resguardando la zona de manera discreta.

Sin embargo, no hubo un fuerte dispositivo de seguridad dentro del estadio cuando el papa Francisco arribó; aunque cualquiera en el centro podía acercarse a menos de 10 metros del escenario, detenido no sólo por policías, sino por los 500 jóvenes voluntarios.

Se esperaba que, por lo menos, 30 mil personas llenaran el coloso, sin embargo, fue evidente la ausencia de espectadores para completar la cifra pues quedaron algunos asientos sin ocupar, los cálculos no oficiales de algunas autoridades en el lugar respondieron a que fueron alrededor de 25 mil personas.

Sin embargo, cuando el Pontífice se encontraba ante la multitud, no se dejaron de escuchar los gritos en diferentes idiomas como muestra de su aprecio; su presencia atrajo la atención de algunos miembros del Islam,
de la Iglesia ortodoxa y de otras religiones que asistieron al estadio.

Minutos antes de emprender el camino que condujo a Francisco al Río Jordán —lugar del Bautismo de Jesús— los feligreses despidieron al Pontífice con aplausos y un coro que repitieron seis veces: “¡Viva el Papa!”

 

Exhorta a frenar los conflictos armados

Frente al Río Jordán, lugar de bautismo de Jesucristo, el papa Francisco llamó ayer a todos los países del mundo a no dejar que Jordania sea el único país que atienda a los refugiados.

El Reino Hechemita registró que, hasta marzo de 2014, 850 mil personas que huyeron de Siria, principalmente, Palestina e Irak están en su territorio a causa de los conflictos armados que se desataron en Oriente Medio.

Me dirijo a la comunidad internacional para que no deje sola a Jordania ante la emergencia humanitaria que se ha creado con la llegada de un número tan elevado de refugiados, sino que continúe e incremente su apoyo y ayuda”, manifestó el argentino Jorge Mario Bergoglio.

En su encuentro con 400 refugiados y jóvenes discapacitados, el Sumo Pontífice renovó “vehementemente” su llamado a la paz en Siria, país que lleva más de tres años inmersó en una guerra civil.

Que cese la violencia y se respete el derecho humanitario, garantizando la necesaria asistencia a la población que sufre”, expresó en Ammán, la primera parada de su gira por Tierra Santa.

Advirtió que las armas no solucionan los problemas, por lo que nadie se debe empeñar en creerlo, y que la senda correcta para la paz son las negociaciones.

El papa Francisco agradeció a las autoridades y al pueblo jordano la generosa acogida con los desplazados y expresó también sentirse afectado “por los dramas y las heridas de nuestro tiempo, especialmente por las que son fruto de los conflictos todavía abiertos” en la región.

Fue el primer día de Bergoglio en Jordania como máximo jerarca de la Iglesia católica, por lo que expresó a los refugiados: “he tenido mucho interés de encontrarme con ustedes que, a causa de sangrientos conflictos, han tenido que abandonar sus casas”.

Con el mismo deseo después se dirigió a los jóvenes discapacitados de quienes dijo, experimentan el peso de alguna limitación física.

A pesar de las dificultades de la vida, sean signo de esperanza. Ustedes están en el corazón de Dios y en mis oraciones, y les agradezco su calurosa y numerosa presencia”, afirmó.

Comentarios

Lo que pasa en la red