Rusia y China firman un acuerdo energético

El contrato es por 400 mil millones de dólares y estipula que Gazprom suministrará gas natural al país asiático

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22/05/2014 05:14 Notimex, EFE y AFP

HONG KONG, 22 de mayo.— China y Rusia firmaron ayer un acuerdo, de 400 mil millones de dólares, por el cual el gigante ruso Gazprom suministrará al país asiático 38 mil millones de metros cúbicos de gas natural anualmente a partir de 2018 y en los siguientes 30 años.

Tras casi una década de negociaciones, Gazprom y la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC) suscribieron el acuerdo en una ceremonia en Shanghai en presencia del presidente chino, Xi Jinping, y su colega ruso, Vladimir Putin, informó la agencia de noticias Xinhua.

Putin precisó que Rusia invertirá 55 mil millones de dólares en exploración de gas y en la construcción de un ducto hacia China, mientras que Pekín entregará casi 20 mil millones de dólares como parte de su acuerdo de suministro de gas a 30 años.

Las negociaciones se demoraron porque Gazprom buscaba obtener un precio de 400 dólares por mil metros cúbicos de gas, con sus contratos en la Unión Europea como punto de referencia, mientras China ofrecía entre 350 y 360 dólares, con base en sus importaciones de Asia Central.

Rusia ha bajado un poco el precio (el principal punto de fricción de las negociaciones) y China lo ha subido un poco también. Al final ha ocurrido como en cualquier negociación”, indicó una fuente de la consultora IHS China Energy.

Según un memorándum que firmaron Pekín y Moscú en marzo de 2013, Rusia suministrará gas siberiano a China a través del gasoducto oriental “La Fuerza de Siberia”, la misma ruta geográfica por la que Moscú ya exporta petróleo al cinturón industrial del noreste del país vecino.

Después de la firma del acuerdo de suministro de gas natural a China, las acciones de Gazprom se incrementaron dos por ciento, hasta los 148 mil 55 rublos (4.30 dólares).

El pacto constituye un triunfo político para Putin, quien está buscando nuevos socios comerciales en Asia mientras Europa intenta reducir su dependencia del gas ruso para mejorar su posición de negociación con Moscú tras la anexión de la región ucraniana de Crimea.

El acuerdo energético fue suscrito en el marco de la visita del mandatario ruso a Shanghai, donde la víspera participó en la IV Conferencia de Interacción y Medidas para el Desarrollo de la Confianza (CICA).

La firma del pacto tiene lugar en medio de la crisis de Ucrania, que enfrenta a Rusia con la Unión Europea (UE) y Estados Unidos.

UE pide mantener suministro

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, envió una carta al presidente Putin en la que le pide que “mantenga el suministro de gas” a Europa.

Mientras duren las negociaciones trilaterales, el flujo de gas no debe interrumpirse. Cuento con que Rusia mantenga este compromiso”, escribió Barroso.

Por lo tanto es de la responsabilidad de Gazprom garantizar las entregas de los volúmenes requeridos como fue acordado en los contratos de suministro con las compañías europeas”, agregó Barroso.

La Unión Europea (UE), Rusia y Ucrania se reunieron ya una vez a principios de mayo a nivel ministerial para intentar resolver el diferendo entre Kiev y
Moscú sobre la entrega de gas. El próximo lunes prevén mantener un nuevo encuentro en el que la Comisión Europea será mediadora.

Según Gazprom, la compañía pública ucraniana Naftogaz tiene una deuda que asciende a tres mil 505 millones de dólares y aseguró hace diez días que cortaría el gas a Ucrania a partir del  3 de junio si no paga la factura por adelantado correspondiente a ese mes, de unos mil 660 millones de dólares.

El presidente ejecutivo del gigante ruso, Alexei Miller, declaró el fin de semana que la empresa “hará todo lo posible para que los consumidores europeos no tengan ningún problema” con el suministro del gas.

Por su parte, el secretario de Estado estadunidense, John Kerry, restó importancia al megacontrato de suministro de gas natural que cerraron China y Rusia, considerando que no va a tener repercusiones en la crisis de Ucrania.

El contrato “no fue una respuesta repentina” a los sucesos en Ucrania, dijo Kerry.

Personalmente, no creo que el hecho de que Rusia firme un contrato de gas con China en el que estuvieron trabajando por diez años tenga algún impacto en lo que está a punto de pasar en Ucrania”, subrayó.

 

Gigantes refuerzan su relación bilateral

La reciente visita del presidente Vladimir Putin a China es vista como una señal de la renovada relación entre los dos países, viejos aliados ideológicos y ahora, más que nunca, geopolíticos y económicos.

El eje de la visita de dos días fue la conclusión, ayer, de un acuerdo para que Rusia provea a China de 38 mil millones de metros cúbicos de gas anuales por 30 años a partir de 2018, en una medida que literalmente ata a las dos economías, pero “resguarda” a sus gobiernos de otras dependencias.

El trato vale unos 400 mil millones de dólares y, de acuerdo con expertos, “revolucionará el mercado mundial de la energía”, y también tiene considerables efectos políticos.

De entrada, pone a los dos aliados como guardaespaldas y socios principales del otro.

Para Rusia, China se puede convertir en el punto de apoyo económico para limitar, si no compensar del todo, los efectos negativos del alejamiento de Europa y su renuencia a depender del gas natural ruso, luego de su intervención en Crimea.

La primera reacción pareció darle la razón. La Unión Europea, que decretó sanciones por la situación en Ucrania, pidió a Rusia que no deje de venderle gas natural.

Para China, Rusia es su principal fuente de equipo militar avanzado y un respaldo importante de cara a sus crecientes diferendos con los países que comparten con ella el Mar de China, Vietnam y Filipinas en el sur, y Japón, Taiwán y Sudcorea en el norte.

La importación de gas desde Rusia cambiaría casi por completo las necesidades geopolíticas de China, que, por ejemplo, ya no se sentiría obligada a controlar a toda costa las rutas petroleras marítimas desde Asia menor.

China no tendría que renunciar a sus reclamos territoriales o sobre el lecho marítimo, pero podría darse el lujo de ser generosa.

Un segundo efecto es el cambio en los términos de la relación. Por años, China fue considerado como el socio menor en el bloque socialista, presidido por la Unión Soviética, que era esencialmente la actual Rusia.

Esta vez la necesidad, y la prisa, por el acuerdo eran del gobierno de Putin, que espera que el convenio de energía alimente también inversiones chinas en su país.

El acuerdo no está exento de posibles problemas. El diario estadunidense The Christian Science Monitor señaló que Gazprom, la compañía rusa de energía, podría no estar en condiciones de satisfacer la demanda de China sin dejar de cumplir con sus actuales clientes, o los causantes rusos”.

Otra parte del problema puede ser el que Rusia basa su economía en la exportación de materias primas o energía: ya antes del acuerdo de ayer China era su principal cliente, con un comercio anual de 90 mil millones de dólares, en tanto que Japón y Corea del Sur valen por otros 60 mil millones.

Los tres importan recursos naturales rusos, primariamente petróleo y gas natural ligero (LNG). El resto de las exportaciones rusas está compuesto sobre todo por minerales, madera y pescado. Los bienes industriales o de alta tecnología apenas aparecen”, aseguró.

- José Carreño Figueras

 

Xi pide mayor seguridad

El presidente chino, Xi Jinping, abogó ayer por una mayor cooperación en materia de seguridad y desarrollo en Asia, un continente donde “ningún país debe dominar”, dijo.

Durante la sesión plenaria de la cumbre de la CICA, a la que se convocó a una veintena de jefes de Estado y de gobierno, el Presidente chino señaló que Asia “está convirtiéndose cada vez más en una comunidad” donde es necesario construir una red de seguridad contra el terrorismo, el separatismo y el extremismo, donde haya una cooperación “sin injerencias y con respeto a la soberanía de los países miembros”.

A la cumbre CICA (Conferencia para las Medidas de Interacción y Construcción de la Confianza en Asia) asisten, entre otros, el ruso Vladimir Putin, el iraní Hassan Rohani, y el afgano Hamid Karzai, además del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

En un momento de crecientes tensiones marítimas de China con naciones vecinas, como Japón, Vietnam y Filipinas, el líder del régimen comunista aseguró que su país “se mantiene firme en el camino de un desarrollo pacífico”, que ha mostrado en su apoyo, por ejemplo, a las negociaciones para la desnuclearización en la península Coreana, o las labores de reconstrucción de Afganistán.

El Presidente chino destacó la idea de construir una simbólica “Nueva Ruta de la Seda” en la que aumente la cooperación entre las naciones asiáticas, con atención en el desarrollo económico.

Asia es la región más dinámica y prometedora del mundo”, aseguró el mandatario, quien dio la bienvenida a los dos nuevos miembros a la CICA, Qatar y Bangladesh.

—EFE

 

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