Tortura extiende sus redes por el mundo según reporte

Amnistía Internacional documentó este tipo de práctica en 141 países, y 36% de las personas la cree aceptable

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13/05/2014 01:52 AFP y Reuters
La presidenta de Amnistía Internacional en Francia, Genevieve Garrigos, durante el lanzamiento en ese país de la campaña de la organización “Detengan la Tortura”. Foto: AFP

LONDRES, 13 de mayo.– La tortura se extiende por el mundo y cobra aires de normalidad, en parte por culpa de la “guerra contra el terrorismo” y también por su descripción “glamourosa” en series como 24 y Homeland, denunció ayer Amnistía Internacional (AI).

La organización con sede en Londres promueve una campaña contra la tortura en el 30 aniversario de la convención de la ONU, que la ilegalizaba, y acompañó el lanzamiento con datos sobre su persistencia.

Stop the Torture (Detengan la Tortura) es el nombre de la iniciativa.

AI ha constatado casos de tortura en 141 países –más de dos tercios de los países del mundo– en los últimos cinco años y que el miedo a sufrirlas –que se considera un indicador de la extensión de su práctica– es muy grande.

Así, por ejemplo, 80% de los brasileños da por descontado que serían torturados si fueran  detenidos, la cifra más alta del mundo.

Un 36% de las 21 mil personas encuestadas en todo el mundo cree que “la tortura es a veces necesaria y aceptable para lograr información que proteja a la gente”, un porcentaje que asciende a 74% en China.

Se ha convertido casi en normal, en rutina”, dijo Salil Shetty, secretario general de AI, en una rueda de prensa.

“Desde la llamada ‘guerra contra el terrorismo’, el uso de la tortura, particularmente en Estados Unidos y su ámbito de influencia, se ha vuelto más normal como parte de las expectativas sobre seguridad nacional”, agregó.

Series como 24 y Homeland han ensalzado la tortura para una generación, pero existe una diferencia muy grande entre su retrato dramático, obra de guionistas, y su uso en la vida real por parte agentes del gobierno en  cámaras de tortura”, sentenció Shetty.

Presente en Brasil y Venezuela

En Latinoamérica, AI destaca que los maltratos a manifestantes por parte de las fuerzas de seguridad se han convertido en rutina en Venezuela, Brasil y Chile, donde la tortura está rodeada por un manto de impunidad.

“Los abusos de las fuerzas de seguridad en la vigilancia de las manifestaciones son rutinarios”, afirma AI en un informe.

“En Brasil, las denuncias de abusos policiales se han incrementado en las manifestaciones de cara al Mundial de Futbol 2014 y durante las operaciones militares en las favelas de grandes ciudades como Río de Janeiro”, agrega el
documento.

En el caso de Venezuela, AI afirma que ha recibido “decenas de denuncias de abusos de las fuerzas de seguridad en el momento de la detención, durante el traslado” a dependencias policiales “y durante las detenciones”.

La organización cita el caso de José Manuel Carrasco, de 21 años, detenido en las manifestaciones estudiantiles contra el gobierno en la ciudad de Valencia el 13 de febrero. Además de ser golpeado en comisaría, le sodomizaron con un objeto, denunció.

Su caso está en manos de la fiscalía general.

AI reclama a los gobiernos que combatan este azote proporcionando asistencia médica y legal a los detenidos y mejores inspecciones de los centros de detención.

Pero además la organización quiere que se acabe con la impunidad, con  investigaciones independientes sobre las denuncias de tortura.

Pero el problema no está sólo Latinoamérica: un tercio de los alemanes admitió que tendría miedo a ser torturado en caso de ser arrestado por la policía.

El 44% de los encuestados resaltó el miedo a la tortura en su país y 82% pidió leyes contra la tortura, aunque 32% consideró que puede ser justificada.

El informe también destaca que en países de la ex Unión Soviética todavía sigue vigente.

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