Panamá elegirá presidente en los comicios más reñidos de su historia

El oficialista José Domingo Arias y el izquierdista Juan Carlos Navarro están virtualmente empatados en las encuestas

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04/05/2014 03:16 María Fernanda Navarro / Fotos: Reuters

CIUDAD DE PANAMÁ, 2 de mayo.- Después de tres meses de intensa campaña electoral los panameños están citados hoy a las urnas para definir el rumbo de los próximos cinco años en el país centroamericano que transita por un periodo de bonanza económica y un tenso clima político.

En estos comicios se definirá los nombres de quienes ocuparán la Presidencia y vicepresidencia de Panamá, además de 71 asientos en la Asamblea Nacional, 77 alcaldías, 648 representantes de corregimiento , siete concejales y 20 cargos de diputados para el Parlamento Centroamericano (Parlacen).

Pese a que la legislación electoral de ese país prohíbe la publicación de encuestas de intención de voto días previos a la jornada electoral, los sondeos de opinión publicados semanas antes arrojaban diferencias casi imperceptibles entre dos de los candidatos presidenciales: José Domingo Arias, del partido Cambio Democrático, y Juan Carlos Navarro, del Partido Revolucionario Democrático.

Pero los protagonistas de estos comicios generales no han sido los siete contendientes a la Presidencia o la candidata al puesto de vicepresidenta por el partido Cambio Democrático, Marta Linares, por ser esposa de Ricardo Martinelli, actual Presidente de Panamá; sino las campañas electorales en sí mismas,  plagadas de mensajes de descalificación entre candidatos, y en particular  la injerencia del Ejecutivo.

Ésta ha sido una campaña sin precedentes desde que se reinstauró en 1989 el régimen democrático (…), una campaña en la que el órgano ejecutivo no disimuló el apoyo directo que le dio con recursos del Estado al candidato oficialista, cuya vicepresidenta en la nómina es su esposa”, explica Yahir Leis, abogado y periodista panameño.

Campañas sucias o negativas se dieron cita durante los tres meses de los que dispusieron los candidatos para hacer públicas sus propuestas de gobierno: “el más reciente ataque, que se acaba de descubrir, es un Call Center con personal dedicado exclusivamente a atacar a candidatos opositores. El problema es que se investiga si a esas personas se les estaba pagando con fondos públicos”.

Martinelli ha sido señalado de presionar a diversas instituciones panameñas entre las que se encuentra el Tribunal Electoral para, de acuerdo con un artículo de The Wall Street Journal a cargo de la periodista Mary O’Grady, “poner en duda la imparcialidad y fiabilidad de la entidad como si se tratara de socavar su autoridad porque se anticipan unos resultados estrechos el cuatro de mayo”.

En entrevista telefónica con Excélsior, Leis comentó que “el Tribunal Electoral es una de las instituciones mejor evaluadas en Panamá, ha garantizado elecciones limpias y reconocidas, incluso por los perdedores desde el retorno de la democracia.

La observadora de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la campaña panameña ha pedido respaldo para el Tribunal Electoral de Panamá y el embajador norteamericano en Panamá también expresó su confianza en el tribunal, mientras que los gremios empresariales más fuertes dan demostraciones de confianza, porque incluso se está atacando a la figura del magistrado presidente (Erasmo Pinilla) cuestionando si es abogado o no”.

Otro factor presente durante los últimos meses de gestión de Martinelli, y por lo tanto en las campañas electorales, fue su involucramiento en un caso de extorsión internacional en Italia, a la empresa Impregilo, país que pretende procesar a Martinelli tan pronto como termine su mandato.

En Panamá respetamos el principio de presunción de inocencia. Sin embargo, todo esto se ha manejado de forma muy negativa. El gobierno califica estos temas como una telenovela que esgrime la oposición, o sea burlándose de una manera directa del sistema judicial italiano”, explica Leis.

Lo que para el mandatario panameño resulta ser una novela italiana —de acuerdo con declaraciones en su cuenta de Twitter—, son acusaciones en un Tribunal de Nápoles por prometer a la empresa Impregilo adjudicar las obras del Metro de Panamá a cambio de asumir los cargos económicos en la construcción de un hospital pediátrico. Y aunque la licitación del Metro no fue concedida a la empresa italiana, las presiones para la construcción del hospital continuaron.

De acuerdo con el periodista panameño, las acusaciones contra el Ejecutivo ponen en relevancia el fenómeno negativo de “las transferencias económicas condicionadas, sin llevar mayores controles de la efectividad y el impacto que tiene en un desarrollo sostenido. Por lo que muchos opositores han calificado está gran cantidad de subsidios de transferencias condicionadas a apoyo político”.

Y es que la economía panameña se encuentra en ascenso, en gran medida, gracias a las inversiones extranjeras y el creciente peso de los servicios financieros y de transporte.

De acuerdo con estimaciones del Fondo Monetario Internacional, la economía alcanzó un crecimiento de ocho por ciento en 2013, y el incremento del PIB se ha situado en 8.5 por ciento en la última década.

Sin embargo, las grandes expectativas de crecimiento económico contrastan con la debilidad de los órganos de gobierno: “¿cuál es el problema que vive Panamá? Alto crecimiento económico versus institucionalidad en caída libre. Eso a juicio de los expertos internacionales es una receta para el desastre porque no todo es dinero también es institucionalidad”, asegura Leis.

Ante el panorama de contrastes entre el clima político y económico de Panamá, Leis hace un llamado a los panameños para votar a conciencia, “que se formen un criterio aunque reciban todo tipo de prebendas, a la hora de emitir el voto que de verdad sea secreto y consideren el peligro en el que se encuentra la democracia”.

“Panamá vive un gran momento económico y un gran declive en su democracia. En manos de nosotros está el 4 de mayo cambiar las cosas”, precisó.

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