Deslave deja cientos de muertos en Afganistán

Se teme que la cifra de decesos pueda llegar hasta los 2,500 por la cantidad de desaparecidos

COMPARTIR 
03/05/2014 05:55 AFP

KABUL, 3 de mayo.— Al menos 350 personas murieron ayer a causa de un alud de tierra en el noreste de Afganistán, luego de lluvias torrenciales, pero las autoridades temen que el número de muertos pueda llegar a 2,500, pues hay cientos de desaparecidos.

El alud tuvo lugar en el distrito de Argo, en la provincia de Badajsán, una región pobre y montañosa fronteriza con Tayikistán, China y Pakistán.

Tras lluvias torrenciales durante varios días, un deslizamiento de terreno sepultó zonas habitadas, en particular el pueblo de Aab Areek, donde viven cientos de familias, según las autoridades afganas.

El número de muertos es de 350” y hay una gran cantidad de desplazados por la catástrofe, indicó en un comunicado la Misión de Asistencia de la ONU al país (UNAMA).

La UNAMA precisó que los servicios de la ONU están trabajando con las autoridades locales para rescatar a las víctimas todavía atrapadas bajo los escombros.

El gobernador de la provincia de Badajsán, Shah Waliullah Adeeb, fue quien aseguró que la cifra de muertos podría llegar
a 2,500.

Según los primeros datos, basados en informes proporcionados por gente del lugar, alrededor de 2,500 personas, incluyendo mujeres y niños, podrían haber muerto como consecuencia de los deslizamientos de tierra”, dijo el gobernador.

A su vez, Sayed Abdulá Homayun Dehqan, de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres Afgana (ANDMA), coincidió con las estimaciones de cifras muy superiores en cuanto a muertos, ya que “300 familias”, o sea potencialmente unas “2,000 personas”, seguían desaparecidas, varias horas después del deslizamiento de terreno.

La Fuerza Internacional de la OTAN en Afganistán (ISAF)  colaboraba con el ejército afgano en la búsqueda de sobrevivientes, según la UNAMA.

El alud dejó miles de damnificados y destruyó “entre 350 y 400 casas”, indicó el gobierno.

Pueblos y campos de la provincia de Faryab, limítrofe con Turkmenistán, fueron arrasados por las aguas que inundaron miles de casas, obligando a sus habitantes a buscar refugio.

Relacionadas

Comentarios