Aclamado regreso de Lula a la presidencia de Brasil es poco probable

La economía de Brasil creció un 7.5 por ciento en 2010, el último año de Lula en la presidencia

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01/05/2014 15:10 Reuters

BRASILIA, 1 de mayo.- Es la frase de moda en la capital brasileña, en carteles e incluso en algunas calcomanías para autos: "Volta, Lula" (Vuelve, Lula).

A pocos meses de las elecciones del 5 de octubre, el apoyo a la presidenta Dilma Rousseff está disminuyendo según los sondeos, mientras aumentan los llamados para que su popular predecesor y mentor, Luiz Inácio Lula da Silva, tome su lugar como candidato del gobernante Partido de los Trabajadores (PT).

La economía de Brasil creció un 7.5 % en 2010, el último año de Lula en la presidencia

Lula, que gobernó durante un periodo de auge económico en la mayor economía de América Latina, entre 2003 y 2010, sigue siendo de lejos el líder político más popular de Brasil.

Su conocido carisma y políticas pragmáticas generan nostalgia en muchos inversores y hacen que muchos otros se sientan frustrados porque Rousseff tiene un estilo personal más cerrado y una mano dura con la economía, que se ha ralentizado durante su mandato.

El clamor por el retorno de Lula gana apoyo en el Congreso, incluso entre miembros de la coalición de Rousseff.

Bernardo Vasconcellos, líder del oficialista Partido de la República (PR), publicó una foto de Lula en la sede del partido y dijo a los medios: "No es que no la queramos (a Rousseff); queremos a Lula".

Fuentes cercanas a ambos líderes atribuyen el movimiento "Vuelve, Lula" a los temores normales previos a una elección y a las maniobras de los partidos que quieren conseguir favores políticos antes de los comicios.

Pese a su reciente baja en las encuestas, Rousseff aún conserva una ventaja de cerca de 15 puntos porcentuales sobre su rival más cercano en los sondeos de opinión y sigue siendo muy popular entre los más pobres de Brasil.

Lula ha dicho en reiteradas ocasiones que no se presentará como candidato y que respaldará a Rousseff.

Ya antes de las elecciones se han visto numerosos problemas potenciales, como una mayor desaceleración económica, un colapso en la logística para el Mundial de fútbol, protestas durante el torneo deportivo como las del año pasado o la presunta corrupción en la estatal Petrobras.

El PT lanzará formalmente la candidatura de Rousseff en junio y, bajo la ley electoral brasileña, sólo podrá cambiar de candidato hasta tres semanas antes de las elecciones.

El legado de Lula

Es probable que, dada la historia reciente de Brasil, los llamados por un regreso del ex presidente fueran inevitables.

La economía de Brasil creció un 7.5 por ciento en 2010 -el último año de Lula en la presidencia- y durante su mandato cerca de 30 millones de personas salieron de la pobreza, con lo que el ex mandatario dejó el Gobierno con índices de aprobación sobre un 80 por ciento.

Ante una serie de sondeos que muestran declives en el apoyo a Rousseff, los mercados financieros han subido. Muchos inversores esperan que uno de los rivales de la mandataria -o Lula- gane las elecciones.

Pero la mayoría de los analistas políticos siguen considerando a Rousseff como la clara favorita para ganar. Por otro lado, fuentes cercanas a Lula dijeron que el ex presidente entiende que un tercer período podría dañar su legado, por lo que es más probable que, si vuelve a postularse, sea en 2018.

gak

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