Narendra Modi levanta pasiones en India

El posible futuro primer ministro es apoyado por impulsar la economía, pero las minorías religiosas le tienen miedo

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01/05/2014 01:48 AFP, DPA y EFE
El aspirante a primer ministro y líder del principal partido de oposición en India, Narendra Modi, saluda a sus seguidores tras votar en el estado de Gujarat. Foto: AP
El aspirante a primer ministro y líder del principal partido de oposición en India, Narendra Modi, saluda a sus seguidores tras votar en el estado de Gujarat. Foto: AP

AHMEDABAD, India.– El dirigente nacionalista hindú, Narendra Modi, el probablemente próximo primer ministro del país, votó ayer durante las elecciones legislativas en la democracia más grande del mundo y se unió a la moda del “selfie” o autorretrato.

Tras votar en su feudo de Gujarat, Modi se tomó la fotografía con su dedo manchado de tinta, signo de haber  ejercido su derecho al voto.

Pero su acción fue ampliamente criticada por sus rivales.

El Partido del Congreso, rival en los comicios, se quejó porque no se puede mostrar un símbolo de ningún partido en los alrededores de los locales electorales.

Además, Modi ofreció un discurso ante el local electoral, algo que también está prohibido.

Esta última “selfie” forma parte de su estrategia electoral, basada principalmente en la tecnología, las redes sociales y hologramas con su figura durante los mítines, al más puro estilo de Norteamérica.

En su cuenta en la red social Twitter tiene 3 millones 850 mil seguidores, y a más de 13 millones 669 mil usuarios de Facebook les gusta su perfil.

Esa estrategia y su éxito al frente del gobierno de Gujarat lo colocaron como el favorito para ocupar el puesto de primer ministro por el Bharatiya Janata Party (BJP), y poner fin a una década de gobierno del Partido del Congreso, de la dinastía Gandhi.

“Modi apuesta por mecanismos novedosos para hacer campaña, incluyendo un merchandising completamente centrado en él”, asegura Nicolás de Pedro, investigador del Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB).

Su facilidad para obtener el apoyo de distintas clases sociales quizá provenga de su origen humilde, pues procede de una casta baja y de niño ayudaba a su padre a vender té en una estación de tren.

Como ministro jefe del estado de Gujarat por tercer periodo consecutivo, Modi logró posicionar a esa entidad como una de las más prósperas del país.

“Gujarat continúa dejando atrás a la mayor parte de la India en términos de los flujos de inversión y de crecimiento de la renta per cápita”, dice Edward Luce, columnista de The Financial Times.

Desde Gujarat, Modi también “ha sabido cultivar su imagen de gestor eficiente, de luchador incansable y creíble contra la corrupción y de apostar decididamente  por la meritocracia”, dice Nicolás de Pedro.

Pero en su gestión en Gujarat, Modi también halló su principal lastre político: su actuación durante los enfrentamientos que causaron la muerte a unos mil musulmanes en 2002.

En los procesos judiciales se puso en tela de juicio la inacción de las fuerzas de seguridad y el discurso incendiario de Modi, quien finalmente fue exonerado.

Sin embargo, en ese estado, los musulmanes todavía son tratados como ciudadanos de segunda y miles de familias han migrado.

En su texto, Edward Luce recuerda que el economista indio Deepak Lal se pregunta si Narendra Modi es el próximo Margaret Thatcher, por su discurso a favor de reducir el gobierno, o un Adolfo Hitler, por supuestamente incitar a la matanza en Gujarat.

Aunque Lal se inclina por equipararlo con la fallecida primera ministra británica, el columnista prefiere no correr el riesgo de averiguarlo.

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