Caso del polizón oculto en tren de aterrizaje revela vacío de seguridad

El caso del joven que viajó oculto en un tren de aterrizaje pone en evidencia las fallas en los sistemas de seguridad aeroportuarios de Estados Unidos

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22/04/2014 18:42 AP
Ninguno de los empleados a cargo de las cámaras de vigilancia del aeropuerto de San José vio a nadie abordar por el tren de aterrizaje del Boeing 767 hasta que revisaron las grabaciones. FOTO: AP
Ninguno de los empleados a cargo de las cámaras de vigilancia del aeropuerto de San José vio a nadie abordar por el tren de aterrizaje del Boeing 767 hasta que revisaron las grabaciones. FOTO: AP

KAHULUI, Hawái, 23 de abril.- Las cámaras de vigilancia en el Aeropuerto Internacional de San José, California, sí captaron el momento en que un joven cruzó la pista y subió al tren de aterrizaje de un avión, pero el sistema falló porque nadie se dio cuenta de la violación de seguridad hasta que el avión aterrizó en Maui, en Hawái.

Aunque al parecer el joven de 15 años solo quería huir de su familia, la forma en que se escabulló exitosamente por varias capas de seguridad el domingo pasado por la madrugada dejó en claro que una persona decidida puede entrar en una zona supuestamente segura y colarse en un avión.

La videovigilancia puede ayudar a capturar intrusos. Algunos aeropuertos utilizan no sólo ojos humanos para ver las pantallas de vídeo, sino también tecnología que se puede programar para que suene una alarma cuando la cámara capte algo potencialmente sospechoso, pero el hecho de que algo haya sido captado por una cámara no significa que sea peligroso.

A pesar de las grandes promesas de brindar seguridad, "a veces los resultados reales son bastante decepcionantes cuando se trata del mundo real, donde la gente está fatigada, la gente está preocupada", dijo Richard Bloom, experto en seguridad para aeropuertos en la Universidad Aeronáutica Embry-Riddle, en Arizona. "No hay manera de garantizar la seguridad, incluso si tuviésemos una persona por cada pantalla de monitoreo".

De 105 casos de polizones escondidos dentro de trenes de aterrizaje desde 1947, 80 han sido fatales, según la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos

El lunes pasado no hubo intentos evidentes por aumentar la seguridad o la presencia de policías en los aeropuertos de San José o Maui.

En San José, los funcionarios del aeropuerto dijeron que estaban revisando cómo el joven burló los sistemas de seguridad, que incluyen videovigilancia, pastores alemanes y policías a bordo de vehículos Segway.

Aunque cada una de esas medidas puede funcionar para algunas situaciones, "el problema es que cada capa tiene su propio factor de error", dijo Bloom.

Ninguno de los empleados a cargo de las cámaras de vigilancia del aeropuerto de 1,050 hectáreas vio a nadie abordar por el tren de aterrizaje del Boeing 767 hasta que revisaron las grabaciones, una vez que el muchacho fue descubierto en Hawái, dijo la portavoz del aeropuerto de San José, Romero Barnes.

El aeropuerto, en el corazón de Silicon Valley, está rodeado de vallas, pero muchas secciones no tienen alambre de púas y se las escala con relativa facilidad.

Barnes dijo que el muchacho pisó el hormigón cuando todavía estaba oscuro. El vuelo despegó a las 08:00 hora del Pacífico, unos 90 minutos después del amanecer.

El joven se desmayó durante la mayor parte del vuelo de cinco horas y media y no recuperó la conciencia hasta una hora después de que el avión aterrizó en Hawái, dijo el portavoz del FBI Tom Simon. Cuando volvió en sí, salió bien del tren de aterrizaje y fue detectado inmediatamente por el personal del aeropuerto de Maui, agregó Simon.

Los videos de vigilancia del Aeropuerto de Kahului mostraron al joven saliendo del compartimiento del tren de aterrizaje, dijeron las autoridades de Hawai, que no difundieron las imágenes porque la investigación no ha concluido.

El adolescente fue remitido a los servicios de protección infantil y no fue acusado de ningún delito, añadió Simon.

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) informó que sólo una cuarta parte de los 105 polizones que se han infiltrado en aviones en todo el mundo desde 1947 han sobrevivido.

Algunos polizones que se introdujeron en el compartimento de las ruedas sobrevivieron al frío y la falta de oxígeno debido a que su actividad respiratoria, frecuencia cardíaca y cerebral redujeron sus velocidades.

El 13 de agosto un chico de 14 años se escondió en el compartimiento del tren de aterrizaje de un avión y sobrevivió a un viaje de 35 minutos en Nigeria.

Otros polizones que se han escondido en las ruedas han muerto, como el joven de 16 años que murió en un vuelo de Charlotte, Carolina del Norte, a Boston en 2010, y un hombre que en 2012 cayó a una calle de Londres cuando el avión en el que viajaba desde Angola comenzó su descenso.

rja

 

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