Señalan a Dilma Rousseff por desfalco en Petrobras

La mandataria apoyó la compra de una refinería, que le provocó pérdidas a la paraestatal

COMPARTIR 
21/04/2014 01:40 Reuters y EFE
La actual mandataria de Brasil, Dilma Rousseff, fungía como presidenta del Consejo de Administración de Petrobras cuando adquirió una refinería en Estados Unidos. Foto: Reuters

BRASILIA, 21 de abril.– La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, debe asumir la responsabilidad que le corresponde por la controvertida compra de una refinería en Texas por parte de Petroleo Brasileiro SA (Petrobras), dijo el expresidente ejecutivo de la petrolera estatal en una entrevista publicada ayer.

Rousseff presidía entonces el Consejo de Administración de Petrobras en su condición de ministra de la Presidencia del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y que autorizó la polémica operación.

El elevado costo y las pérdidas en las que incurrió posteriormente la refinería han puesto a Petrobras en el centro de un creciente escándalo político que comenzó con acusaciones de soborno y fue agravado con el arresto de un exdirector por su relación con un caso de lavado de dinero.

Las repercusiones podrían complicar la campaña por la reelección en octubre de Rousseff, quien ha dicho que no fue informada sobre dos cláusulas en el contrato con la refinería que convirtieron a la compra en un costoso acuerdo
para Petrobras.

El presidente ejecutivo de la estatal en ese entonces, José Sergio Gabrielli, dijo al diario Estado de Sao Paulo que tanto él como Rousseff son responsables por la compra que resultó
mal.

Yo era presidente de la compañía. No puedo escapar de mi responsabilidad, y de igual forma, la presidenta Dilma no puede escapar de su responsabilidad como presidenta del directorio”, afirmó.

Gabrielli reiteró declaraciones realizadas por su sucesora al frente de Petrobras, Maria das Graças Foster, quien dijo el martes en una audiencia en el Senado que la compra fue un buen acuerdo en su momento, pero que la crisis económica mundial lo convirtió en una pérdida
de dinero.

“Yo aún creo que fue un buen acuerdo en 2006, un mal acuerdo para las condiciones del mercado entre 2008 y 2011, y se convirtió nuevamente en un buen negocio entre 2013 y 2014”, dijo Gabrielli, refiriéndose a la operación de la refinería que reportó su primera ganancia para Petrobras en enero y febrero de
este año.

Petrobras compró 50 por ciento de la refinería de 100 mil barriles por día por 360 millones en 2006 a la belga Astra Oil con la esperanza de maximizar las ganancias del petróleo pesado brasileño que se enviaba a Estados Unidos.

De acuerdo con documentos filtrados por la prensa, en 2006 Petrobras pagó 360 millones de dólares por la mitad del capital de la refinería, que un año antes había sido adquirida en su totalidad por 42.5 millones de dólares por Astra Oil.

Gabrielli dijo que el directorio de Petrobras habría seguido adelante con el acuerdo de compra incluso si se les hubiese informado sobre las dos cláusulas que Rousseff dice desconocer.

La primera es una cláusula Marlin, que compensa a Astra por posibles pérdidas, y la segunda es una opción de compra que en 2012 obligó a Petrobras a comprar el restante 50 por ciento como parte de un acuerdo legal por 820.5 millones de dólares.

Los partidos de la oposición al gobierno de Rousseff realizan gestiones para instaurar una comisión parlamentaria con amplios poderes para investigar el negocio.

Gabrielli y otros directores de la época indagados en el Congreso defienden que, entonces, Petrobras necesitaba aumentar su presencia en el mercado estadunidense, aunque Foster admitió ante los legisladores que la compra “no fue un buen negocio” y que la operación provocó pérdidas a la empresa por 530 millones de dólares.

La compra de la refinería Pasadena, en Texas, es investigada por la Policía Federal (PF), el Tribunal de Cuentas de la Unión y el Ministerio Público.

En su entrevista publicada ayer, Gabrielli también argumentar lo mismo que Rousseff, de que el informe que recibieron para dar el aval “era omiso”.

Comentarios

Lo que pasa en la red