Cancelará EU polémico programa de recopilación telefónica

Ahora el Gobierno sólo podrá solicitar registros a las compañías de telecomunicaciones con una orden judicial

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24/03/2014 20:06 EFE
a Agencia de Seguridad Nacional (NSA) abandonará su polémica recopilación de datos telefónicos.

WASHINGTON, 24 de marzo.- La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) abandonará su polémica recopilación de datos telefónicos y a partir de ahora el Gobierno sólo podrá solicitar registros a las compañías de telecomunicaciones con una orden judicial cuando haya sospecha de vínculo terrorista, adelantó el New York Times.

Según informaron fuentes oficiales al diario, esta es la principal medida que recoge la propuesta de reforma de la NSA en la que trabaja el Departamento de Justicia, tras el escándalo que provocaron las revelaciones del ex analista de la NSA Edward Snowden el año pasado y a tan sólo unos días de que venza el plazo que dio el presidente de la nación, Barack Obama, a su equipo para presentar los cambios.

Desde hace más de una década esa agencia tiene permitido hacer acopio de los llamados metadatos telefónicos

Si el Congreso aprueba la propuesta, Estados Unidos pondría fin a una práctica que comenzó bajo el mandato de George W. Bush tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y que reveló Snowden, refugiado en Rusia luego de destapar el año pasado el escándalo del espionaje por parte de la NSA.

Desde hace más de una década, esa agencia tiene permitido hacer acopio de los llamados metadatos telefónicos (que no incluyen el contenido de las conversaciones pero sí las horas y números) para investigar a sospechosos de terrorismo con la condición de destruir los registros al cabo de cinco años.

Las compañías de telecomunicaciones se resistieron desde el primer momento en el que se habló de reformar los programas de la NSA a aceptar conservar los datos telefónicos durante cinco años, por lo que la Administración de Obama cedió y no les exigirá que los guarden más allá del tiempo que se les requiere ahora, 18, según las fuentes consultadas por el Times.

Con esa orden en la mano, el Gobierno tendrá derecho a pedirle a las empresas información sobre todas las nuevas llamadas que efectúe o reciba la persona investigada desde que la solicitud entre en vigor.

Las opciones que estaban sobre la mesa de Obama eran que esos metadatos telefónicos pasaran a estar bajo el control de las operadoras de telecomunicaciones privadas, de otra agencia federal como el FBI, o de una entidad ajena al Gobierno y a las compañías telefónicas.

La cuarta alternativa, a falta de que cualquiera de las anteriores alcanzara el consenso total, sería poner fin a la recopilación de datos telefónicos de los estadunidenses y buscar un método alternativo para investigar a sospechosos de terrorismo y garantizar la seguridad nacional.

Desde que trascendiera el escándalo del espionaje el año pasado, Obama reiteró que la clave es buscar el equilibrio entre seguridad y privacidad. Un discurso que, de momento, no logra satisfacer a nadie: ni a quienes piden mantener intactos los programas de espionaje de la NSA para evitar ataques a Estados Unidos ni a los que creen que éstos van demasiado lejos.

gak

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