Destruyen bosques para uso del narco

Los traficantes usan las áreas verdes para construir pistas de aterrizaje, carreteras y ranchos

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01/02/2014 04:39 José Carreño Figueras
De acuerdo con investigadores, en Guatemala y Honduras los bosques son destruidos para facilitar el traslado de cocaína de América del Sur hacia el norte. Foto: Stock

CIUDAD DE MÉXICO, 1 de febrero.- El tráfico de drogas provoca la destrucción masiva de los bosques a lo largo y ancho de América Central para dar lugar a pistas de aterrizaje, carreteras y ranchos de ganado para lavar dinero, indicó un estudio divulgado por la revista Science (Ciencia).

El trabajo hecho por siete investigadores especializados apuntó a la creciente evidencia de que el narcotráfico amenaza los bosques en zonas remotas de Honduras, Guatemala, Nicaragua y los países vecinos.

Los traficantes están talando bosques, a menudo en áreas protegidas, para dar paso a las pistas de aterrizaje clandestinas y carreteras para mover las drogas, y la conversión de los bosques en los agronegocios para lavar sus ganancias de la droga”, dijeron los investigadores en el estudio citado por Science.

Kendra McSweeney, geógrafa de la Universidad Estatal de Ohio y principal autora del estudio, dijo que su investigación encontró que la cubierta forestal de la región había sido tan afectada que comparó los cambios con brotes cancerosos y aseguró que esa situación “sólo se explica por la presencia de narcotraficantes”.

De acuerdo con la información, en Guatemala y Honduras los bosques son destruidos para construir pistas de aterrizaje y carreteras que faciliten el movimiento de cocaína de América del Sur hacia el norte.

“Cuando los narcotraficantes se mudaron, trajeron la devastación ecológica con ellos”, puntualizó.

Agregó que “los narcotraficantes también están limpiando la tierra con el fin de lavar sus ganancias de la droga a través de las operaciones de tala y ranchos ganaderos”.

McSweeney y sus colegas encontraron que las tasas anuales de deforestación en Honduras se cuadruplicaron entre 2007 y 2011, un periodo que coincidió con un aumento de los envíos de cocaína a través del país y cuando las rutas de la droga cambiaron en respuesta al aumento de la presión de las autoridades en México .

La propia investigadora reconoció que probar la conexión entre el narcotráfico y la deforestación no es fácil, toda vez que la mayoría de los conservacionistas abandonó la región hacia 2007, debido a las preocupaciones sobre su seguridad y que los funcionarios son a menudo sobornados para guardar silencio.

McSweeney argumentó que sus resultados se suman al caso de un nuevo paradigma de políticas de drogas sobre la base de la despenalización.

De acuerdo con InsightCrime, un grupo de análisis sobre crimen organizado en Latinoamérica, los traficantes de drogas “tienen una larga historia de causar devastación del medio ambiente en toda América Latina”, toda vez que las zonas selváticas remotas (y ricas en vida salvaje) son “un lugar excelente para la producción y transporte de drogas con poca interferencia de las autoridades”.

Como ejemplo, InsightCrime se refirió a Colombia, donde decenas o cientos de miles de hectáreas de bosques han sido talados en los últimos años para sembrar coca y construir ranchos ganaderos.

Ahí, los subproductos químicos tóxicos del proceso de producción de cocaína contaminan la zona de los alrededores y la erradicación aérea de cultivos de coca ha destruido indiscriminadamente todos los cultivos y envenenó el suministro de agua.

En 2012, un informe de la Universidad de Yale para el Medio Ambiente 360 detalló cómo la Reserva de la Biosfera Maya de Guatemala, en el estado norteño de Petén, se ha visto afectada por los grupos delictivos.

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