Empresas en España mueven su radar

Las constructoras de ese país tuvieron que buscar nuevos mercados en el extranjero, luego de que el local se quedara sin perspectivas a corto plazo

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18/01/2014 04:24 José David Pérez /Especial
Illustración: Julio Grimaldo

MADRID, 18 de enero.—Panamá, La Meca, México o la región china de Macao son algunas de las zonas hacia donde las grandes constructoras españolas volaron para dejar atrás las cenizas de un mercado sin perspectiva a corto plazo en territorio español.

Hasta 2007, el sector de la construcción fue el más dinámico de España; siendo proveedor de la tercera parte del empleo creado en esa época, de acuerdo con informes del Banco de España.

La crisis económica, unida a la merma progresiva de las ayudas europeas, que desde la década pasada eran requeridas por nuevos eurosocios del Este, fueron el detonante para que el futuro de las grandes firmas constructoras estuviera fuera de las fronteras ibéricas.

El catedrático en ingeniería de la construcción de la Universidad Politécnica de Cataluña, Ángel Aparicio, explicó a Excélsior que esta situación ha supuesto que “la inversión en obra pública del gobierno Español decreciera alrededor de 85% entre 2006 y 2012”.

5.7 por ciento creció el negocio español de la construcción en el mercado internacional en el primer trimestre de 2013

Así, “el mercado nacional para estas constructoras cayó 11%, sólo en el primer trimestre de 2013; a la par que sus negocios internacionales crecieron 5.7%”, comentó para este diario Joaquín Monreal, experto en negocios internacionales de la Universidad de Murcia.

El resultado son unas constructoras de origen español con una cartera de obras internacionales que supone entre 50% y 92% de su actividad, según la empresa; algo que se traduce en una facturación de alrededor de 80 mil millones de euros anuales.

Todo esto lleva a los expertos del sector a afirmar que la internacionalización fue una estrategia antes de la crisis, una necesidad en ésta y la única opción en los años venideros.

En nombre de España

La internacionalización de las grandes constructoras va más allá del plano empresarial, y es que su “saber hacer”  ha sido motivo de orgullo para la Fundación Marca España, destinada a mejorar la imagen del país en el extranjero.

Desde la Fundación, donde han hecho de las grandes marcas españolas emblemas del país, no tardan en destacar entre las “empresas  líderes”  a aquellas cuya actividad en el mismo es cada vez menor: las grandes constructoras.

11 por ciento cayó el mercado nacional español de las constructoras en el primer trimestre de 2013

Y es que en tiempos de crisis, estas grandes marcas han tomado una suerte de rol diplomático que hace que la Fundación Marca España enumere “éxitos” de las grandes constructoras como éxitos de la marca nacional.

Prueba de esta práctica, es que al mostrar estas empresas líderes del país se saca a relucir la concesión del Canal de Panamá que consiguió el consorcio liderado por la empresa española Sacyr.

Por ello, no es de extrañar los esfuerzos de los altos cargos del país para apoyar estos proyectos que fueron ligados a la marca española.

Los ilustra el caso de la ampliación panameña, donde la propia ministra española de Fomento, Ana Pastor, tuvo que poner rumbo a Panamá tras el desajuste presupuestal en la obra para mediar entre los intereses panameños, los del consorcio y los españoles.

Grandes proyectos

Además del Canal de Panamá,  los trenes de Alta Velocidad Española (AVE), conexiones de Metro o proyectos hidraúlicos, mineros o energéticos engrosan las empresas transfronterizas de estas constructoras.

Las infraestructuras de transportes es una de las especialidades de las españolas.  Prueba de ellos es la participación del grupo constructor Obrascon-Huarte-Lain  (OHL) en el proyecto Marmaray, que une Europa con Asia a través de Estambul.

Junto a la rama española de Siemens, OHL se hizo con cerca de un tercio del presupuesto del proyecto Marmaray, 930 millones de euros, y actualmente continúa trabajando en reforzar la seguridad del Marmaray.

Sacyr, gracias a sus filiales portuguesas, también se hizo con la restauración de 600 kilómetros del mozambiqueño corredor de Nacala por un importe de 177 millones de euros.

El importe del corredor de Nacala se ve eclipsado por otras obras como la conexión de alta velocidad La Meca-Jeddah-Medina valorado en 6,800 millones de euros o por la expansión de las líneas de Metro en Riad en Arabia Saudita de FCC, con un presupuesto global de 16,300 millones de euros, el mayor de la historia de España.

La importancia de los trenes de Alta Velocidad Española despertaron el interés de personalidades como el rey Juan Carlos en el proyecto La Meca-Medina, que llegó a ser nombrado, en 2013, embajador de la Marca España.

Joaquín Monreal destacó la importancia del mercado Latinoaméricano, un lugar donde las empresas españolas están "mejorando y desarrollando sus altas capacidades", dijo el experto.

Latinoamérica es escenario de grandes contratos como el de la ya conocida ampliación del Canal de Panamá.

No obstante, en el mismo país la empresa FCC se hizo con la construcción de la Línea 1 de la ciudad de Panamá, lo que supuso un importe de mil millones de euros.

La construcción y mejora de las comunicaciones son uno de los mercados donde las españolas tienen mayor presencia.

La concesión conseguida por Sacyr de la autopista Serena Ovalle (166 millones de euros) o los dos tramos de la autopista Rodoanel en Sao Paulo con los que se hizo Acciona (521 millones de euros) son ejemplos de su importancia en Latinoamérica.

Sin embargo, ha sido en Estados Unidos donde las constructoras españolas consiguieron un mejor negocio en  construcción y mantenimiento de autopistas.

Sólo la empresa Ferrovial se hizo de grandes proyectos como la descongestión del eje  Dallas-Fort Worth con la autopista North Tarrant Express o la carretera LBJ donde deben tranformar una autopista ya existente en cinco años sin cerrar todos los carriles. Ambos proyectos suman un presupuesto de casi 4,000 millones de euros.

Otros proyectos menos usuales son la construcción del mayor casino del mundo en Macao (China) que lleva a cabo ACS o la de la central electrica de Mexicali encargado a la empresa Acciona.

Retos y futuro

Erratas como la cometida en la nota de prensa de Acciona al situar a México en Centroamérica muestran que uno de los grandes retos es entender y conocer los países en los que están desembarcando.

El catedrático Carlos Aparicio explicó que aunque España se recupere nunca volverá a los niveles de inversión del pasado; por ello el “saber hacer” español será aprovechado a largo plazo por otros países.

Joaquín Monreal hizo eco de las previsiones del sector y explicó que “la sustentabilidad de las grandes constructoras españolas pasará por que su monto de negocio en el extranjero sea superior a 70%”.

Desde la empresa Acciona explican a Excélsior que “la internacionalización será una de sus bases de crecimiento”. Por el momento, Acciona tiene 50% de su cartera de obras fuera de España.

Aparicio insiste en que las controversias que algunas obras generan no van a socavar la imagen de formalidad y eficacia de las empresas españolas.

Eso sí, el ingeniero insiste en que el realismo debe imperar en las relaciones contractuales; pues en ciertos casos aparecen cláusulas leoninas, que no se pueden cumplir. Precisamente de ellas es de donde se derivan buena parte de las complicaciones.

Por ejemplo, Aparicio apela a la coherencia a la hora de que una empresa garantice una obra 100 años de todo riesgo; algo imposible, pues “los ingenieros no hacemos milagros”, explicó.

A pesar de los conflictos actuales y venideros, la internacionalización es una clave del futuro de la construcción española; la cual tuvo en los años dorados los recursos y la experiencia para despuntar y hoy sobrevive gracias a su nivel de consolidación fuera de España.

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