Michelle Obama, ícono de mujer fuerte

La primera dama estadunidense cumple hoy 50 años y la Casa Blanca prepara una fiesta a la que asistirán diversas personalidades

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17/01/2014 04:56 María Fernanda Navarro

CIUDAD DE MÉXICO, 17 de enero.- En 1964 era difícil que los estadunidenses imaginaran que un hombre negro dirigiría su país y más que una afroamericana de clase media llegaría a ser primera dama de Estados Unidos.

Pero 50 años han pasado y en EU ocurrieron profundos cambios sociales, políticos e incluso económicos y de eso es testigo Michelle LaVaughn Robinson Obama, quien hoy celebra su aniversario número 50 y mañana la Casa Blanca abrirá sus puertas a políticos de alto perfil y celebridades para ofrecer una gran fiesta en su honor.

En opinión de Robert Watson, profesor de estudios americanos en la Universidad Lynn en Florida, Michelle Obama “lo tiene todo: hijas bien balanceadas, un buen matrimonio y una carrera muy exitosa. Ha aparecido en las portadas de casi todas las revistas populares del país, además ha logrado mantener equilibrio entre los elementos políticos y sociales de su papel como primera dama”.

Pero las opiniones están divididas en un país en el que los reflectores de los medios se enfocan en las primeras damas para estudiar sus elecciones de moda y su rol político y social.

Para muchos feministas el desempeño de Michelle durante estos cinco años como primera dama ha sido calificado como pobre. La decisión de abandonar su carrera como abogada para enfocarse en sus hijas, Malia y Sasha, ha sido blanco de críticas.

Inspiración para muchos

Sus decisiones personales y su desempeño público son polémicos. “La primera dama se ha convertido en un símbolo de la mujer activista, una clase de apoyo importante para las campañas electorales y en ocasiones vocera del Presidente”.

Casi todas las primeras damas tienen un proyecto o una causa social que las distingue. La de Lady Bird Johnson fue “embellecer” EU, Jackie Kennedy hizo una restauración histórica de la Casa Blanca, la de Ros Carter fue la salud mental, Barbara Bush, la educación literaria familiar, etcétera”, explicó Watson en entrevista con Excélsior.

En el caso de Michelle, sus esfuerzos se han dirigido a su campaña contra la obesidad infantil que lanzó en 2010 conocida como Let’s Move (Vamos a Movernos), y un año más tarde en Joining Forces (Unamos Fuerzas), que trabaja por las necesidades específicas de las familias de militares.

Sus causas sociales han tenido apoyo y tienen resonancia con el trabajo político de su marido. Mientras Obama estaba terminando la guerra en Irak, ella apoyaba a las familias militares, mientras él empuja por la reforma de salud, ella promueve estilos de vida saludables”, opinó Watson, quien ha publicado 36 libros, la mayoría de ellos acerca de los presidentes y las primeras damas de EU.

A esto se agrega que Michelle es una excelente oradora “conecta con las audiencias muy bien y con el americano promedio, además de ser un icono de feminidad y moda”.

Antes de ser Obama

La “sofisticada” primera dama estadunidense fue criada en lo que ella describe como un barrio humilde del sur de Chicago, por una madre ama de casa y un padre, diagnosticado con esclerosis múltiple, que trabajó como operador en el Departamento de Agua de Chicago.

Su hermano mayor, Craig, la describió como una mujer competitiva desde muy corta edad, y así lo confirmó cuando se hizo de un lugar en dos de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos: Princenton, en donde cursó sociología y estudios afroamericanos; y en Harvard, de la que se graduó como abogada.

Poco tiempo después de graduarse fue contratada por una prestigiada firma de abogados en Chicago, donde conoció a quien sería su esposo.

Su educación y exitosa carrera le han valido el calificativo de la primera dama más educada en la historia de EU, y actualmente es catalogada por la revista Forbes como una de las mujeres más poderosas del planeta.

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