FOTOGALERÍA: La travesía de la Cannabis en EU: pasado y futuro

Los primeros borradores de la Declaración de Independencia de Estados Unidos fueron escritos en papel elaborado con esa planta

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13/01/2014 12:17 María Fernanda Navarro / Fotos: AP y Reuters

CIUDAD DE MÉXICO, 13 de enero.- Gran parte de la estructura de uno de los barcos más antiguos de la Armada naval de Estados Unidos, conocido como The Old Ironsides, fue fabricada con fibras de cannabis.

Como lo lee: la planta que ha sido tan estigmatizada alrededor del mundo precisamente por naciones como Estados Unidos, tiene un pasado glorioso y tal vez un futuro brillante en el país del norte.

Más interesante aún es que los primeros borradores de la Declaración de Independencia de Estados Unidos fueron escritos en papel elaborado con esta planta.

De los diversos materiales que se obtienen de la planta de Cannabis sativa mejor conocida como cáñamo o hemp, también se elaboraron banderas estadunidenses, ropa, jabones e incluso aceites comestibles durante varios siglos.

Contrario a los conocidos efectos sicoactivos de la planta verde, el cáñamo tiene muy pocas o nulas cantidades de tetrahidrocarbocannabinol (THC) el elemento activo que posee la mariguana y provoca efectos alucinógenos al consumirla. Pese a ello, el cultivo del cáñamo está prohibido en un buen número de países únicamente porque se deriva de la misma planta que da vida a la mariguana.

En Estados Unidos, por ejemplo, una ley federal prohíbe sembrar el cáñamo y esta planta se encuentra en la lista de sustancias controladas por la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). 

La asociación de la mariguana con el cáñamo ha provocado que el gobierno federal trate a esta planta como si fuera una droga, lo que evita que los granjeros estadunidenses saquen provecho de esta industria que durante los últimos 15 años ha estado creciendo en otras partes del mundo”, afirmó Eric Steenstra, presidente de la organización Vote Hemp.

El líder de esta organización con sede en Vermont, que trabaja por liberar el cultivo y mercado del cáñamo a través de la promoción de leyes estatales y federales, explicó en entrevista telefónica con Excélsior que existen diversos materiales industriales que se derivan de los componentes básicos del cáñamo como las semillas y el tallo, e incluso los desperdicios de la planta.

La fibra se puede convertir en productos textiles, papel, zapatos y sogas utilizadas en buques gracias a su gran resistencia a la salinidad del mar y los rayos del sol. En tanto que el aceite de las semillas de cáñamo pueden procesarse en productos como cosméticos, pinturas, aceites comestibles e incluso biocombustible.

De entre los posibles usos de esta planta durante los últimos años ha destacado el uso de materiales de construcción: “el material se extrae del corazón del tallo del cáñamo, se procesa y más tarde se mezcla con un aglutinante a base de cal. De esa mezcla se crea un material súper eficiente que forma bloques para construir la estructura de una casa o edificio”, afirmó Steenstra.

Pero este material de construcción también resulta ser un elemento amigable con el medio ambiente debido a que la planta, ya procesada en los bloques, sigue captando dióxido de carbono. Lo que atrae a miles de compañías que edifican estructuras sustentables.

Los defensores del cultivo del cáñamo suman a estos beneficios el hecho de que la cosecha de la planta es un proceso relativamente sencillo: “ocupa poca agua y es resistente a las termitas, por lo que también no es necesario utilizar muchos pesticidas en el proceso de crecimiento de la planta”.

Pese a las diferencias notables del cáñamo con la mariguana, las facilidades y los beneficios que significa su producción industrial, las autoridades federales estadunidenses aún consideran riesgoso permitir su cultivo.

Entre los principales argumentos está el de que podría ser un buen camuflaje para el cultivo de mariguana. Pero a diferencia de las normas federales, durante los últimos años, diez estados han removido las barreras en el cultivo industrial de esta planta: “en California, Colorado, Kentucky, Maine, Montana, Dakota del Norte, Oregon, Vermont, Washington y Virginia permiten el cultivo, y hasta la fecha 32 estados han introducido reformas a la ley en favor del cultivo o la investigación de los usos del cáñamo en universidades del país”.

500 millones de dólares aportó esta industria a EU en 2012

Sin embargo, el presidente de Vote Hemp advirtió que la industria que explota esta planta no se detiene: “muchos negocios y empresarios norteamericanos explotan productos elaborados con cáñamo que se importa de países de Europa, Canadá o Asia y este mercado crece de forma acelerada”.

De acuerdo con estimaciones de 2012 la industria de estos productos aportó 500 millones de dólares tan sólo en Estados Unidos y se espera que los cálculos de 2013 se eleven hasta 60 por ciento.

No encuentro nada de malo en permitir a los granjeros estadunidenses cultivar lo que históricamente cultivamos aquí. Sería un buen cambio para los granjeros y ellos inmediatamente podrían tomar ventaja de participar en este mercado que hasta ahora se alimenta sólo de importaciones”, consideró Eric Steenstra.

Y es que a pesar de que la industria del Hemp ha despuntado durante los últimos años, la historia del pueblo estadunidense tiene una estrecha relación con estos cultivos.

De hecho las semillas de cáñamo arribaron a las colonias americanas del norte en los barcos británicos y se desarrolló el cultivo durante varios siglos hasta asentar una prolífica industria textil sobre todo en estados como Missouri, Illinois y Kentucky.

Sin embargo, la industria de las fibras sintéticas y la creación de leyes de regulación de mariguana a finales de la década de 1930 provocaron el abandono de estos cultivos.

En opinión de Steenstra las leyes estatales que permiten este cultivo no son suficientes: “la ley federal no se puede remplazar, es una situación difícil para los granjeros estadunidenses porque si una ley estatal dice que el cultivo de hemp está permitido, pero la ley federal marca lo contrario aun así se puede perseguir a los granjeros que la cultiven”.

Dijo que hay otros desafíos en el camino para los granjeros que desean “hacer crecer cáñamo” como que los bancos no otorgan préstamos o no se obtienen pólizas de seguro si las semillas no son legales a nivel federal.

Para revertir esta situación en febrero de 2013 el republicano Thomas Massie y el demócrata Kurt Schrader presentaron la “ley de Agricultura de Hemp Industrial” en la Cámara de Representantes, la cual hasta el momento cuenta con 47 integrantes de ambos partidos de la Cámara que apoyan la iniciativa, por lo que Strenstra mantiene sus expectativas altas.

Creo que los pensamientos acerca de esto empiezan a cambiar significativamente, hemos estado trabajando para cambiar la imagen del cáñamo, y aunque hemos tenido varios aciertos aún no llegamos a la meta; hay que aceptar que es un proceso lento para cambiar la legislación a nivel federal”, dijo el activista.

jrr

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