Fallece el ex primer ministro israelí Ariel Sharon

Estuvo en coma durante ocho años tras sufrir una apoplejía; fue uno de los personajes más icónicos y controvertidos de Israel

COMPARTIR 
12/01/2014 08:05 EFE, AFP, AP y Notimex / Fotos: AP y Reuters

JERUSALÉN, 12 de enero.- El ex primer ministro y hombre fuerte de la derecha israelí Ariel Sharon falleció ayer después de permanecer ocho años en coma, suscitando una ola de homenajes en su país y en todo el mundo.

“El ex primer ministro murió a la edad de 85 años”, indicó la oficina del jefe de gobierno israelí, Benjamin Netanyahu.

El hospital Tel Hashomer, cerca de Tel Aviv, donde el ex dirigente estaba ingresado anunció “con tristeza la muerte del ex primer ministro Ariel Sharon”.

La memoria del ex primer ministro vivirá “para siempre en el corazón de la nación”, afirmó Netanyahu.

“El Estado de Israel se inclina ante la muerte del ex primer ministro Ariel Sharon”, declaró Netanyahu.

“Mi querido amigo Arik Sharon perdió su última batalla”, lamentó por su parte el presidente israelí, Shimon Peres, llamando a quien fuera su adversario político durante muchos años por el diminutivo de “Ariel”.

“Arik era un soldado valiente y un dirigente audaz que amaba a su nación y a quien su nación amaba”, agregó Peres, asegurando que Sharon “fue una de los más grandes protectores de Israel y uno de sus más importantes arquitectos” y que “desconocía el miedo”.

Aunque en varias ocasiones Sharon presentó signos de esperanza sobre un despertar del coma, permaneció ocho años en ese estado. De acuerdo con analistas, Sharon fue un personaje controvertido, pero trascendental en la historia de Israel.

“Jamás sabremos cómo Sharon hubiera encabezado Israel en el tumultuoso Oriente Medio actual, pero podemos estar bastante seguros de que no hubiera sido puramente reactivo... es probable que hubiera adoptado un enfoque audaz, que probablemente nos parecería inconcebible”, afirmó Robert Danin, miembro distinguido del Council on Foreign Relations, de Nueva York, y ex subsecretario de Estado adjunto para Oriente Medio.

Sus últimos momentos

La familia del controversial Sharon —de quien su vida política estuvo marcada por polémicas— se reunió en el hospital para estar con él en sus últimos momentos. Sus hijos Omri y Gilad habían estado a su lado desde que su estado empeoró el pasado 1 de enero.

Los órganos vitales de Sharon habrían fallado, incluyendo los riñones y los pulmones, mientras su presión arterial y el ritmo cardiaco se deterioraron de nuevo el pasado jueves.

Medios de todo el mundo se congregaron en las inmediaciones del hospital, a las afueras de Tel Aviv, desde que se conoció que el primer ministro vivía sus últimos días.

Sharon, quien habría cumplido 86 años el próximo mes, y que es uno de los políticos legendarios de Israel, jugó un papel decisivo en las victorias de las Fuerzas de Defensa de Israel en el desierto de Sinaí, tanto en la Guerra de los Seis Días de 1967 y en 1973 en la guerra de Yom Kippur.

Sus victorias en el campo de batalla fueron inmortalizadas por la imagen de él con un uniforme de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) con un vendaje blanco envuelto alrededor de su frente herida, que le valieron el título, “Arik, rey de Israel”.

Fue igualmente audaz en la arena política, donde participó en la formación de los partidos Likud y Kadima.

Expuesto al público

Según el programa oficial, los restos de Sharon permanecerán hoy en un ataúd cubierto con la bandera de Israel entre las 12:00 y las 18:00 (hora local) en la Kneset, para que los israelíes que así lo deseen puedan darle su último adiós.

Para mañana está previsto que a las 9:30 de la mañana (hora local) comience una ceremonia oficial en la misma sede parlamentaria, donde está previsto que acudan las personalidades políticas que rendirán tributo a la figura del ex mandatario israelí.

El mismo día a las 14:00 los restos de Sharon serán enterrados en su rancho de los Sicomoros, situado en el desierto meridional del Neguev, junto a la tumba de su difunta esposa Lili, por su expreso deseo.

Se prevé que el entierro tenga carácter privado y el número de asistentes sea limitado.

A la ceremonia oficial acudirá el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, según informó la Casa Blanca, y se prevé, asimismo, la participación del enviado especial del Cuarteto de Medio Oriente, Tony Blair, el ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, y otros mandatarios europeos.

El comunicado oficial israelí también precisa que el ministro español del Interior, Jorge Fernández Díaz, asistirá a la ceremonia oficial.

El fallecimiento de Sharon coincidió con una visita oficial del ministro para estrechar las relaciones bilaterales en distintos ámbitos de la seguridad.

Sharon recibirá sepultura de acuerdo con el ritual judío según el cual el cadáver debe estar cubierto, ya que exhibirlo es considerado deshonroso, y sus restos estarán acompañados en todo momento.

Lamentan que no enfrentara a la justicia

Los dirigentes palestinos calificaron al ex primer ministro israelí Ariel Sharon, fallecido ayer, de “criminal”, y deploraron que no hubiera enfrentado en vida a la justicia internacional.

Por su parte, la organización Human Rights Watch (HRW) también juzgó “lamentable que Sharon se haya ido a la tumba sin responder ante la justicia por su papel en Sabra y Chatila (las matanzas en los campos de refugiados palestinos en Beirut Oeste en 1982), y otras violaciones” de los derechos humanos.

“Sharon era un criminal, responsable del asesinato de Yasser Arafat (líder palestino), y esperábamos que compareciera ante la Corte Penal Internacional (CPI) como criminal de guerra”, dijo Jibril Rabub, un alto responsable de Fatah, el movimiento del histórico líder palestino del actual presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas.

Hasta la muerte de Arafat en noviembre de 2004, Sharon multiplicó las amenazas contra el dirigente palestino, alimentando las sospechas sobre un envenenamiento, algo que Israel ha negado siempre.

“La historia de Sharon es negra por sus crímenes y fue escrita con la sangre de los palestinos”, afirmó Jamal Huweil, un miembro de las Brigadas de mártires de Al Aqsa, grupo armado salido del Fatah, capturado por el ejército israelí en la sangrienta batalla en el campo de refugiados de Yenín (norte), durante el operativo “Escudo defensivo”.

“La maldición de nuestra sangre lo perseguirá hasta la tumba”, añadió el ex guerrillero, actualmente miembro del Consejo legislativo (Parlamento) palestino.

Por su parte, un portavoz de Hamas, en el poder en la Franja de Gaza, Sami Abu Zuhri, dijo en un comunicado que la muerte de Sharon es un “ejemplo para todos los tiranos”.

“Nuestro pueblo vive un momento histórico con la desaparición de este criminal con las manos cubiertas de sangre de los palestinos y de sus dirigentes”, dijo el portavoz del movimiento islamista, cuyo fundador, jeque Ahmad Yasin, fue asesinado en 2004 por el ejército israelí bajo las órdenes de Sharon.

En Jan Yunes, en el sur de la franja de Gaza, un centenar de miembros de la Yihad islámica quemaron retratos de Sharon.

Audaz y retador estratega militar

El ex primer ministro israelí Ariel Sharón, quien falleció ayer tras permanecer ocho años en coma, desarrolló a lo largo de su carrera un importante papel como estratega militar y demostró una audacia sin igual para la actividad política que, sin embargo, no fue suficiente para alejarle de la polémica.

Fallecido ayer a los 85 años en el hospital Tel Hashomer de Tel Aviv, en el que estaba ingresado desde que sufriera en 2006 un masivo derrame cerebral, la vida de Sharon estuvo fuertemente marcada por el servicio a su país, y también por los incontables escándalos que generó desde que fuera un joven oficial del ejército.

Nacido en la cooperativa agrícola de Kfar Malal, el 21 de febrero de 1928, en su juventud combatió en la organización paramilitar israelí “Haganá” y en 1948 participó en la primera guerra árabe-israelí.

Como joven oficial del ejército dirigió las acciones de represalia contra los “fedayin” que hostigaban a Israel desde los estados árabes vecinos, llegando a ocupar el cargo de comandante en jefe de la Brigada Paracaidista.

Licenciado en Derecho por las universidades de Jerusalén y de Tel Aviv, durante la Guerra de los Seis Días de 1967 dirigió un cuerpo de ejército, demostrando ya entonces sus dotes como estratega militar y también una problemática personalidad para ceñirse a las órdenes de sus superiores.

A pesar de ello, cuando se encontraba ya en la reserva, fue convocado de nuevo a filas durante la guerra del Yom Kipur de 1973, en la que, desobedeciendo una vez más las órdenes del Estado Mayor, dirigió a sus tropas hasta las puertas de El Cairo.

Sus victorias en el campo de batalla fueron inmortalizadas por la imagen de él con un uniforme de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) con un vendaje blanco envuelto alrededor de su frente herida, que le valieron el título, “Arik, rey de Israel”.

Participó en la formación de los dos partidos Likud y Kadima.

Como ministro de Defensa en 1982 supervisó la Guerra del Líbano antes de que fuera retirado de su cargo en 1983 a consecuencia de la matanza de Sabra y Chatila por la que la Comisión de Encuesta de Kahn lo encontró responsable indirecto.

Sin embargo, volvió a la política como ministro de Vivienda en el periodo de 1990-1992, y fue responsable de la construcción de miles de viviendas en Judea y Samaria.

También ocupó el cargo de ministro de Relaciones Exteriores en 1998. En septiembre de 2000, siendo el líder del partido Likud, visitó el Monte del Templo, acción que fue el detonante de la segunda intifada.

Fue elegido primer ministro en 2001 y bajo su liderazgo Israel comenzó a construir un muro de seguridad en Cisjordania.

Como primer ministro, formuló y ejecutó la retirada de 21 asentamientos de Gaza, junto con otras cuatro en el norte de Samaria.

En 2005, abandonó el Likud para crear la formación política Kadima con Shimon Peres, Ehud Olmert y Tzipi Livni.

Después de su accidente cerebrovascular, Kadima ganó las elecciones de 2006 bajo el liderazgo de Olmert.

Sin dejar heredero político

El ex primer ministro de Israel Ariel Sharon, fallecido ayer, tras permanecer ocho años en coma, deja una herencia política contrastada que, ni la derecha ni la izquierda israelíes pueden reivindicar totalmente.

La izquierda lo critica por haber propiciado la colonización de territorios palestinos ocupados por Israel en 1967, así como la desastrosa invasión de Líbano en 1982, mientras que la derecha cuestiona la retirada de la Franja de Gaza en 2005 y el desalojo por la fuerza de unos ocho mil colonos israelíes.

La ultraderecha israelí o el derechista Likud, del primer ministro Benjamin Netanyahu, el antiguo partido de Sharon, nunca le perdonaron que haya “traicionado” de ese modo a los colonos.

“Tuvo sus méritos como militar para la seguridad de Israel, pero no olvidamos lo que hizo en Gaza”, declaró recientemente Naftali Bennett, ministro de Economía.

“Sharon no era el líder israelí que haría un acuerdo final de paz con los palestinos, pero sí dio un paso mayor, cuyas implicaciones no pueden ser subestimadas por palestinos o israelíes por igual”, afirmó Hussein Ibish, del grupo estadunidense de Trabajo sobre Palestina.

“Para la mayoría de los árabes, ningún israelí en la historia está más identificado que Sharon con la violencia y el expansionismo israelíes”, dijo.

Líderes dan el pésame

La muerte del ex primer ministro israelí Ariel Sharon fue recibida con tristeza en Israel y generó reacciones encontradas en todo el mundo.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, declaró que Sharon “dedicó su vida al Estado de Israel”, mientras que el secretario de Estado, John Kerry, subrayó que “lo arriesgó todo” por la paz.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lamentó la muerte de Sharon, a quien definió como “un héroe para su pueblo”.

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, subrayó que Sharon “jugó un papel clave en la historia reciente de Israel”.

La canciller alemana, Angela Merkel, definió a Sharon como “un patriota” que tomó la “valiente decisión” de evacuar las colonias judías de la Franja de Gaza, mientras el primer ministro británico, David Cameron, dijo que “Israel ha perdido a una de las figuras más destacadas de su historia”, que al frente del gobierno tomó “decisiones valientes y controvertidas en búsqueda de la paz”.

El gobierno de México, el rey Juan Carlos I de España, el presidente ruso, Vladimir Putin, el mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, el jefe de Estado francés, François Hollande, y otros líderes mundiales también enviaron sus condolencias al pueblo israelí y a la familia de Ariel Sharon.

Relacionadas

Comentarios