Pega escándalo a gobernador de Nueva Jersey

Chris Christie, cesó a su jefa adjunta de gabinete, Bridget Anne Kelly, y se disculpó por el escándalo sobre una revancha política contra un alcalde que no apoyó su reelección

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10/01/2014 07:42 Notimex, EFE, AFP y AP

El giro se produce en momentos en que Obama presiona a los republicanos para que prolonguen un seguro contra el desempleo y se apresta a resaltar la gran brecha en los ingresos de ricos y pobres en su informe anual sobre el Estado de la Unión este mismo mes

NUEVA YORK, 10 de enero.— El gobernador de Nueva Jersey, el republicano Chris Christie, se deslindó ayer de la decisión de cerrar carriles en un transitado puente como una venganza política y anunció el despido de una de sus subalternas, a quien responsabilizó por el incidente.

Christie, quien es el político republicano mejor perfilado en las encuestas para convertirse en candidato presidencial en las elecciones de 2016, se dijo “avergonzado y humillado” por el cierre de carriles ocurrido en septiembre pasado.

Según correos electrónicos difundidos el miércoles, la jefa alterna del gabinete del gobernador, Bridget Kelly, envió un mensaje donde parece ordenar el cierre parcial de un puente con el aparente fin de tomar venganza política contra el alcalde de la ciudad de Fort Lee.

La venganza pareció obedecer a que el alcalde de Fort Lee, Mark Sokolich, no apoyó la reelección para gobernador de Christie el año pasado.

Kelly dijo que “era momento de crear algunos problemas de tráfico en Fort Lee” en un mensaje dirigido a las autoridades encargadas del puente George Washington, poco antes del cierre de carriles.

En otro intercambio, Kelly aconsejó a otro miembro del gabinete de Christie que no se sintiera mal porque niños llegarían tarde a la escuela en su primer día de clases debido a que esos eran los hijos de votantes demócratas.

En la conferencia de prensa ofrecida ayer, Christie afirmó que el intercambio de correos era “inaceptable” y una “falta de respeto” para los habitantes de Nueva Jersey y calificó las comunicaciones de “insensibles y estúpidas”.

Asimismo, Christie ofreció una disculpa a los habitantes de su estado por no enterarse antes del escándalo, que aseguró le “rompió el corazón” y por el que se dijo “triste y traicionado”.

El gobernador también se disculpó con la prensa, frente a la que en reiteradas ocasiones negó en el pasado que el cierre de carriles del puente George Washington hubiera tenido motivos políticos.

El gobernador informó además que pidió a Bill Stepien, otro de sus subalternos, que retirara su candidatura para dirigir al Partido Republicano de Nueva Jersey y anuló contratos de su consultoría con la Asociación de Gobernadores Republicanos.

Abren investigación

La fiscalía federal de Nueva Jersey anunció esta mañana que abrirá una investigación sobre el cierre de los carriles del puente, y Christie dijo que prestará toda su colaboración en esa pesquisa.

Christie, que ha consolidado una imagen de político republicano moderado y dialogante, se esforzó en mostrarse muy enérgico en condenar los hechos y prometer depurar responsabilidades, en un intento de que no dañe sus aspiraciones presidenciales.

No podemos prevenirlo todo, pero la prueba para un líder consiste en cómo responde cuando algo sucede”, dijo.

Sobre una posible candidatura presidencial, dijo que se siente “enormemente halagado” de que haya gente de su partido que lo considere como un posible candidato, pero recordó que “ni siquiera he jurado el cargo para mi segundo mandato” como gobernador.

El escándalo parece la más dura prueba hasta ahora para el gobernador de Nueva Jersey y sin duda será un factor que pesará en la decisión para elegir al candidato presidencial republicano para 2016.

 

Buscan acercarse a pobres

Decididos a cambiar su imagen de partido que no se identifica con los que sufren, los republicanos están tratando de acercarse a los pobres y de impulsar la idea de que sus políticas ayudan a los más humildes a acceder a la clase media.

Los líderes republicanos aprovecharon el 50 aniversario de la Guerra Contra la Pobreza de Lyndon B. John-son para impulsar una serie de ideas que ponen en manos de los estados los programas contra la pobreza, promueven la capacitación laboral y ofrecen incentivos impositivos a los trabajadores con bajos ingresos.

La iniciativa se ofrece como alternativa al programa económico del presidente Barack Obama e intenta enmendar el daño causado en 2012 por el candidato a la Presidencia Mitt Romney cuando dijo durante su campaña que 47% de los estadunidenses dependen del gobierno, se ven a sí mismos como víctimas y no quieren asumir responsabilidades.

El giro se produce en momentos en que Obama presiona a los republicanos para que prolonguen un seguro contra el desempleo y se apresta a resaltar la gran brecha en los ingresos de ricos y pobres en su informe anual sobre el Estado de la Unión este mismo mes.

Se espera que el mandatario proponga un aumento en el salario mínimo, que actualmente es de 7.50 dólares la hora, y plantee formas de ayudar a las casi 50 millones de personas que viven en la pobreza en Estados Unidos.

Designa zonas para combatir la pobreza

Obama anunció ayer el inicio de un nuevo plan para atacar la pobreza en los próximos tres años, bajo la premisa de que la prosperidad económica del país debe alcanzar a más estadunidenses.

Tenemos que asegurarnos de que esta recuperación, que es real, no deje a nadie atrás y ese va a ser mi enfoque este año, que será un año de acción”, dijo Obama al dar a conocer la selección de las primeras cinco “zonas de promesa” donde su gobierno iniciará el plan.

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