Gran lazo de Mandela con los mexicanos

Nuestra nación fue una de las primeras en reestablecer relaciones diplomáticas con Sudáfrica una vez que Mandela tomó las riendas de su país

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06/12/2013 02:15 María Fernanda Navarro
VISITA A MÉXICO. Durante su visita a nuestro país, en 1991, el líder sudafricano fue recibido en la Residencia Oficial de Los Pinos, por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari. Foto: Archivo Excélsior
VISITA A MÉXICO. Durante su visita a nuestro país, en 1991, el líder sudafricano fue recibido en la Residencia Oficial de Los Pinos, por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari. Foto: Archivo Excélsior

CIUDAD DE MÉXICO, 6 de diciembre.- Entre Mandela y México siempre existió un fuerte lazo de respeto y admiración mutua, así lo afirmó el doctor en economía Cassio Luiselli Fernández, embajador de México en Sudáfrica, durante la gestión presidencial de Nelson Mandela.

Tuve el honor de representar a México como el primer embajador en ese país. Fue hasta 1994 que se estableció la embajada en Sudáfrica porque México nunca consintió el apartheid aunque muchos países sí tenían representaciones”, afirmó el diplomático en entrevista con Excélsior.

Luiselli recordó que Mandela siempre se sintió agradecido con nuestro país puesto que nunca
desatendió la causa en contra del apartheid junto a países como Francia e India.

Asimismo recordó que México fue una de las primeras naciones en reestablecer relaciones diplomáticas con Sudáfrica una vez que Mandela tomó las riendas del país: “es por eso que considero que no debemos sentir lejano a Madiba, él también fue parte de nuestra nación. Nos dejó una lección de paz universal”.

Con el deceso del líder sudafricano, aseguró, los habitantes de todo el mundo se quedan en una especie de orfandad debido a que se trataba de un hombre de gran espíritu y un líder generoso que: “cuando tenía que negociar fue un negociador claro, cuando tuvo que luchar luchó fuerte, pero cuando tuvo que reconciliar a mulatos, a blancos y a indios entendió que la tarea era reconciliar”.

Luiselli resumió el gran legado de Mandela en tres grandes lecciones: no a la intolerancia, no al racismo y la enseñanza de perdonar y conciliar cuando llega el momento indicado y describió a la época en la que gobernó Mandela en Sudafrica como una especie de primavera en la que un país devastado “se fundó de nuevo a sí mismo”.

Con lo anterior coincide el maestro en desarrollo económico Mauricio de Maria y Campos, que también fungió como embajador mexicano en la República de Sudáfrica de 2002 a 2007: “Nelson Mandela ha sido una de las personalidades que marcaron el siglo XX de forma muy particular, igual que personalidades como
Mahatma Gandhi”.

De Maria comentó a este rotativo que tuvo la oportunidad de conocer a Madiba incluso antes de representar a México como embajador: “fui director general de Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial. Y tuve el privilegio de conocerlo cuando llegó al poder en 1994, en aquella época era símbolo de perseverancia, un personaje que después de 27 años en la cárcel, tenía la capacidad de mantenerse en lucha, con todos sus adeptos en África, Sudáfrica y el mundo”.

Mandela era capaz de desarmar a cualquier persona con su carisma, transmitir confianza donde había dudas, siempre con una sonrisa. Incluso lo recuerdo bailando en homenajes que, tiempo después le rendían en su nación. Eso para mí resultaba inspirador, el carisma es una característica que pocos líderes del mundo logran reunir, además de la inteligencia y su capacidad de liderazgo”, comentó De Maria.

Respecto a la lucha contra el apartheid, De Maria consideró que fue un proceso de reconciliación y unidad nacional, y afirmó que eso fue una hazaña especialmente noble, después de todo el tiempo que permaneció en prisión.

Ambos ex diplomáticos lamentaron la muerte de Mandela y coincidieron en que significó uno de los grandes recursos morales del siglo XX.

Indudablemente va a hacer mucha falta pero su mensaje y las lecciones que podemos aprender de su vida estarán siempre ahí”, consideró De Maria.

El doctor Luiselli resaltó que el gran legado del sudafricano se encuentra en su lucha por la conciliación y el rechazo a la intolerancia, sin embargo dijo que a pesar de que existe mayor libertad en las calles de Sudáfrica, persisten problemas como el desempleo, un sistema escolar deficiente y el racismo, pero en esta ocasión de negros a blancos.

En 2010, el gobierno de Felipe Calderón anunció la entrega de la condecoración de la Orden Mexicana del Águila Azteca por sus esfuerzos a favor de la paz y la democracia.

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