WASHINGTON, 22 de marzo.– El gobierno de Estados Unidos se dijo “decepcionado” por las acusaciones en su contra que llevaron a Venezuela a suspender los contactos diplomáticos para la normalización de las relaciones, pero confió en que aún sea posible mejorar los lazos.
“Rechazamos categóricamente las alegaciones de que el gobierno de Estados Unidos está involucrado en un complot para desestabilizar o dañar a alguien en Venezuela”, dijo un portavoz del Departamento de Estado, que pidió el anonimato, en un correo electrónico enviado a la agencia de noticias EFE.
“La repetición de acusaciones sin sustancia de funcionarios venezolanos sobre tramas con base en Estados Unidos es decepcionante”, concluyó.
El canciller venezolano, Elías Jaua, anunció el miércoles la suspensión de las conversaciones que se iniciaron en noviembre pasado con Estados Unidos para normalizar sus relaciones, congeladas desde 2010.
El motivo fue la denuncia del presidente encargado, Nicolás Maduro, de que funcionarios de EU estarían detrás del complot para asesinar al candidato opositor, Henrique Capriles, y culpar a los chavistas.
Pese al anuncio de Jaua, el gobierno de Estados Unidos aún
ve futuro en esos contactos.
“A pesar de las significativas diferencias entre nuestros gobiernos seguimos creyendo que es importante buscar una relación funcional y productiva con Venezuela, basándonos en asuntos de interés mutuo”, indicó el portavoz.
Maduro rechaza la violencia
Por otra parte, Nicolás Maduro rechazó ayer la violencia política ante las presidenciales del 14 de abril, tras un enfrentamiento entre simpatizantes del gobierno y estudiantes opositores que se dirigían al Consejo Nacional Electoral en Caracas.
“Repudio a la violencia, hoy la rechazo, venga de donde venga. Yo lo que quiero es la paz, la paz (Hugo) Chávez”, dijo el también candidato oficialista.
