Jueves Santo arrancará en una cárcel

La Missa in Coena Domini, del Jueves Santo, con la que se abre el rito de la Pascua, en memoria de la Última Cena de Jesús con los apóstoles, será celebrada por el papa Francisco en la cárcel de menores conocida como Casal del Marmo, en Roma

Cynthia Rodríguez/ Especial

22/03/2013 04:16

Jueves Santo arrancará en una cárcel

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MILÁN, 22 de marzo.– La Missa in Coena Domini, del Jueves Santo, con la que se abre el rito de la Pascua, en memoria de la Última Cena de Jesús con los apóstoles, será celebrada por el papa Francisco en la cárcel de menores conocida como Casal del Marmo, en Roma.

El papa Francisco continuará esa costumbre, que se realizará en un contexto simple, informó la Santa Sede, que recuerda que el cardenal Jorge Bergoglio solía celebrar la misa del Jueves Santo con el lavatorio de pies en cárceles, hospitales, residencias para ancianos u hospicios para pobres.

Una de aquellas veces, recuerda el Vaticano, Bergoglio lo celebró en el “Hogar de Cristo”, un centro de recuperación juvenil para tóxicodependientes en las llamadas “villas miseria” en la periferia de Buenos Aires, donde entonces éste mandó muchos sacerdotes a trabajar ahí.

Por la mañana, el Papa presidirá la misa en la Basílica de San Pedro como parte de las celebraciones de la Pascua, que culminarán el domingo con una solemne ceremonia religiosa y la tradicional bendición urbi et orbi.

El Vaticano precisa que los demás ritos de la Semana Santa se desarrollarán según la tradición.

El Papa deberá realizar el recorrido de la Cruz alrededor del Coliseo el viernes por la noche en el centro de Roma, antes de la velada Pascual del sábado por la noche y la misa de Pascua el domingo.

Fiel a su estilo, el papa Francisco también solicitó modificar el Palacio Apostólico “para vivir en la simplicidad y en la condivisión”.

Nobel apoya a Francisco

 El Papa recibió ayer en el Vaticano al argentino Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz, renombrado militante de derechos humanos, quien descartó tajantemente que el pontífice argentino haya sido cómplice de la dictadura militar de su país (1976-1983).

“El papa Francisco no tuvo nada que ver con la dictadura. No fue cómplice de la dictadura, no colaboró. Prefirió una diplomacia silenciosa, de pedir por los desaparecidos, por los presos”, afirmó Pérez Esquivel en una conferencia de prensa celebrada al término de una reunión con el pontífice argentino en el Vaticano.

“Dentro de la jerarquía católica argentina hubo sí algunos obispos cómplices con la dictadura, pero no (Jorge) Bergoglio”, agregó el activista argentino al hablar del rol del entonces superior de los jesuitas en Argentina.

“Hubo pocos obispos que fueron compañeros de lucha contra la dictadura. Pero también hubo muchos mártires religiosos y religiosas. Es difícil generalizar y no sería justo”, reconoció Pérez Esquivel quien conversó media hora con el Papa en la biblioteca privada del Palacio Apostólico.

Conocido por la sistemática denuncia de los horrores de la dictadura, que le valieron el Nobel de la Paz en 1980, Pérez Esquivel reiteró que “de ningún punto de vista se puede ligar al papa Francisco con la dictadura”.

Se trató de un encuentro importante que permite desvincular al Papa con la dictadura militar que azotó a Argentina.

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