Vaticano responde a serie de acusaciones

Argumentan que cuando Jorge Mario Bergoglio era obispo se disculpó por no haber hecho más durante la dictadura argentina

Cynthia Rodríguez con información de David Austin Walsh/ History News Network, EFE y DPA

16/03/2013 06:21

Los cardenales acompañan al papa Francisco en una de las oficinas de su nueva residencia en el Vaticano.
Los cardenales acompañan al papa Francisco en una de las oficinas de su nueva residencia en el Vaticano.

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ROMA, 16 de marzo.— “Jorge Bergoglio hizo mucho para proteger a la gente durante la dictadura, y una vez que se convirtió en obispo de Buenos Aires pidió el perdón para la Iglesia por no haber hecho lo suficiente durante ese periodo”, declaró ayer el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi.

La aclaración llega desde el Vaticano, porque en cuanto se supo que el sucesor de Benedicto XVI era el arzobispo de Buenos Aires, comenzaron a circular noticias sobre éste y su supuesta relación con los militares de la dictadura argentina. Incluso se publicaron testimonios de religiosos que acusan a Bergoglio, ahora papa Francisco, de no haberlos ayudado cuando fueron perseguidos y arrestados.

“Los ataques de cierta prensa argentina contra el papa Francisco, por acusaciones relativas al periodo de la dictadura argentina, llegan de una izquierda anticlerical para atacar a la Iglesia y deben ser rechazados con decisión, pues es una campaña bien conocida y difamatoria”, manifestó el vocero vaticano.

Lombardi aseguró que nunca ha habido una acusación creíble en contra del nuevo Papa, y que incluso la justicia argentina lo llamó para escucharlo como persona informada de los hechos, pero que no le imputaron nada.

“La campaña contra Bergoglio es bien sabida y existe desde hace muchos años. Ha sido llevada por una publicación caracterizada de campañas que en ocasiones son calumniosas y difamatorias. La matriz anticlerical de esta campaña y de otras acusaciones contra Bergoglio es evidente”, apuntó.

El portavoz de la Santa Sede señaló que todas esas acusaciones se refieren a la época en la que Bergoglio aún no era obispo, sino superior de los jesuitas en Argentina, justo en el periodo en que dos sacerdotes fueron secuestrados, acusándolo de no haberlos protegido.

“Existen muchísimas declaraciones que demuestran cuánto hizo Bergoglio para proteger a muchas personas en el tiempo de la dictadura militar, y es muy sabido cómo él, una vez convertido en obispo promovió al interior de la Iglesia pedir perdón en Argentina por no haber hecho lo suficiente en esa época”, indicó.

En defensa de Bergoglio, se pronunció también el Premio Nobel de la Paz en Argentina, Adolfo Pérez Esquivel, conocido por su empeño en favor de los derechos humanos, quien explicó que durante la dictadura argentina hubo muchos obispos cómplices de los militares, pero no Bergoglio.

Llama a no caer en el pesimismo

Mientras tanto, el papa Francisco exhortó en su encuentro con los cardenales a no caer en el pesimismo y a encontrar todos los días la valentía de llevar el Evangelio a todos los rincones de la Tierra.

“No cedamos al pesimismo, a esa amargura que el diablo nos ofrece cada día... Tengamos la firme certeza de que el Espíritu Santo dona a la Iglesia la valentía de preservar y también de buscar nuevos métodos de evangelización”, manifestó el Pontífice.

En su encuentro con el Colegio Cardenalicio en la Sala Clementina, el Pontífice de 76 años hizo notar a los presentes su edad.

“Quizá la mitad de nosotros ya estemos en la ancianidad, la ancianidad que es la sede de la sabiduría de la vida, como el viejo Simón, aquella sabiduría que le ha hecho reconocer a Jesús. Donemos esta sabiduría a los jóvenes, como el buen vino que con la edad se vuelve mejor”, dijo.

Se habló de su edad cuando el también Obispo de Roma estuvo a punto de caerse cuando se dirigía a saludar al decano del Colegio Cardenalicio, Angelo Sodano.

El papa Francisco reiteró la necesidad de la unidad en la Iglesia y expresó su emoción por el recibimiento que le ofrecieron los fieles cuando apareció por primera vez en el balcón de San Pedro.

También tuvo palabras para Benedicto XVI, a quien llamó “mi venerado predecesor” y del que dijo “ha enriquecido la Iglesia con su magisterio de fe, humildad y docilidad”.

Ayer trascendió que en una nota difundida por la Nunciatura Apostólica de Buenos Aires, el Papa pidió a sus connacionales “tener un gesto de caridad en favor de los más necesitados”, donándoles el dinero que pensaban gastarse para ir a Roma a la misa de consagración.

Por su parte, el Comité por el Orden Público de la ciudad de Roma se prepara para el
Angelus del próximo domingo, así como para la inauguración de su Pontificado el próximo martes.

Abrazo que dejó huella en el cónclave

En la misa “proeclesiástica” celebrada en la Capilla Sixtina ante la presencia de los 114 cardenales electores, durante el momento del saludo de paz, el papa Francisco abrazó afectuosamente al cardenal Giovanni Battista Re, que en el cónclave ocupó el cargo de decano, y al camerlengo Tarcisio Bertone.

Acababa de darse a conocer la votación decisiva y todos los cardenales se encontraron de frente a quien sería el nuevo Papa.

Es una de las imágenes que dan prueba de cómo sucedieron las cosas durante las votaciones debajo del Juicio Universal de Miguel Ángel, donde se eligió al argentino Jorge Mario Bergoglio como el Papa 266.

Algunas fuentes cuentan que rápidamente se llegó a los 90 votos de los 115 que podían emitir los cardenales ahí reunidos.

El cardenal irlandés Sean Brady lo dijo claramente: “Quedé sorprendido de que el consenso entre los cardenales haya llegado tan rápido, tan rápido y de una manera contundente”. Y es que para ganar, se necesitaban 77 votos.

Así lo había establecido Benedicto XVI en el Motu Proprio, con el fin de dar mayor cohesión y unidad a la elección del Pontífice.

Superada la mayoría, llegó entonces el aplauso para el nuevo Papa, un hombre que ha causado polémica en su natal Argentina.

Dicen que para llegar a este número de votos tuvo que haber un acuerdo entre el decano del Colegio Cardenalicio, Angelo Sodano (aunque él no era elector), el cardenal Giovanni Battista Re, y el secretario de Estado, Tarcisio Bertone, el cual apoyaba a Odilo Pedro Scherer, de Brasil, pero que después de algunas críticas a Re, Bertone tuvo que retirar la candidatura del brasileño.

Otros votos que fueron determinantes, señalaron las fuentes, fueron los de los cardenales norteamericanos, quienes dieron su beneplácito al argentino.

Lo que sorprendió, dicen, fue el voto de los italianos, que con su división habían excluido de repente al arzobispo de Milán, Angelo Scola.

Dicen que en las congregaciones generales hasta Rafaele Martino, un cardenal no elector de Lombardía, tuvo un papel preponderante, comenzó a hablar muy bien de Bergoglio.

Martino fue representante por 15 años del Vaticano ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), por lo que conoce muy bien el episcopado americano, además que también fue presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, por lo que siempre ha estado muy presente en todas las cuestiones sociales que más han llamado la atención en el mundo.

Cuando Jorge Mario Bergoglio fue designado como Papa y le preguntaron si aceptaba el cargo de Sumo Pontífice, éste aceptó, pero inmediatamente se dirigió a los cardenales para decirles irónicamente: “Queridos hermanos, que Dios los perdone.”

Bergoglio fue elegido como Papa el pasado miércoles y escogió como nombre Francisco.

 

Sin evidencia que lo vincule

Sin evidencias concluyentes que vinculen al papa Francisco con la junta militar argentina en los años 70 y tampoco de que ayudó en secreto a salvar vidas —incluidas las de dos jesuitas— durante la Guerra Sucia de la dictadura, dos académicos recomendaron no emitir juicios apresurados al respecto, recaba un artículo de David Austin Walsh para History News Network (HNN).

En un correo electrónico enviado a HNN, James P. Brennan, un profesor de historia de la Universidad de California en Riverside, que actualmente trabaja en un proyecto de investigación sobre la Guerra Sucia en Argentina, recomendó tener prudencia para no apresurar juicios sobre el de-sempeño que tuvo el nuevo Papa en su relación con la junta militar.

“(El periodista Horacio Verbitsky) es la única fuente de la acusación de que ocultó a varios prisioneros de los funcionarios de la defensoría de los derechos humanos, la cual debe ser verificada por otras fuentes creíbles como las organizaciones de derechos humanos en Argentina”, escribió Brennan.

Paralelamente, Sam Ferguson, investigador visitante del Centro Schell de Derechos Humanos Internacionales de la Escuela de Leyes de la Universidad de Yale, resume, en un artículo para The New Republic, el testimonio que rindió en 2010 el entonces cardenal Bergoglio para responder a los alegatos de que colaboró con la junta militar argentina.

Ferguson hace notar que algunas de las respuestas de Bergoglio, que están siendo sometidas a examen, fueron inconsistentes. El entonces cardenal declaró que el sacerdote Orlando Yorio nunca lo culpó de su encarcelación (sin embargo, Yorio lo ha responsabilizado de eso por años).

En cambio, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel dijo a la BBC que Bergoglio “no fue cómplice de la dictadura”. Por su parte, Robert Cox, ex editor del diario Buenos Aires Herald —que se vio obligado a ir al exilio en 1979 por reportear sobre las personas desaparecidas— dijo que Bergoglio hacía “todo lo que podía, detrás del escenario”.

Horacio Verbitsky, un destacado periodista argentino, alegó en 2005, en su libro El Silencio, que el entonces cardenal Jorge Bergoglio colaboró con el régimen militar argentino escondiendo a prisioneros políticos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El periodista irlandés Hugh O’Shaughnessy escribió en 2011, en el diario británico The Guardian, sobre la cercana relación que tuvo la Iglesia católica con el régimen militar argentino.

Bergoglio también ha sido acusado de ayudar al régimen reafirmando su control sobre el clero.

PolicyMic, una red de periodismo en línea, dice al respecto: “En 2005 un abogado de los derechos humanos entabló un pleito penal contra Bergoglio, acusándolo de conspirar con la junta militar en 1976 para secuestrar a dos sacerdotes jesuitas, a quienes él, en su calidad de superior de la Sociedad de Jesús de Argentina en 1976, les había pedido que abandonaran su trabajo pastoral después de un conflicto al interior de la sociedad que ocurrió cuando trataban de definir cómo había que responder a la nueva dictadura militar porque algunos sacerdotes estaban en favor de derrocarla con la violencia”.

Los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics fueron secuestrados por la Armada Argentina de 1976 a 1983 por su defensa de la Teología de la Liberación.

Los críticos tanto al interior como al exterior de la Iglesia
—incluido el entonces cardenal Joseph Ratzinger que se convirtió en el papa Benedicto XVI afirmaron que ese movimiento estaba impregnado de marxismo, destaca Austin Walsh.

La agencia Associated Press dice lo siguiente: “Ambos individuos fueron liberados después de que Bergoglio tomó medidas extraordinarias, detrás del escenario, para salvarlos. Medidas que incluyeron haber convencido al sacerdote de la familia del dictador Jorge Videla que se reportara enfermo para que él pudiera tomar su lugar y oficiar misa en casa del líder de la junta militar, donde le pidió en privado que les otorgara clemencia. Es probable que su intervención haya salvado esas vidas. Sin embargo, Bergoglio nunca compartió los detalles de lo ocurrido hasta que (su biógrafo, Sergio Rubin) lo entrevistó en 2010”.

“Bergoglio —quien dirigió a la orden Jesuita durante la dictadura— le dijo a Rubin que durante la dictadura acostumbraba esconder a la gente dentro de las propiedades de la iglesia, y que en una ocasión le dio sus documentos de identidad a un individuo que tenía rasgos físicos parecidos a los de él para que pudiera escapar cruzando la frontera”, señala.

En Argentina se ha destilado odio contra la Iglesia debido a que fue incapaz de confrontar a un régimen que asesinó a miles de sus ciudadanos durante ese periodo, apunta Austin Walsh.

En 2012 la Iglesia argentina emitió una disculpa: “Sabemos que quedan profundas heridas abiertas en muchas familias después del secuestro, arresto o desaparición de un ser querido (…) Compartimos el dolor de cada uno de ustedes y una vez más pedimos perdón a cada uno de los que no supimos apoyar.”

Papa, en contra de la pederastia

 En las primeras horas de su Pontificado, el papa Francisco dio muestra de su oposición a los casos de pederastia, un tema pendiente para la Iglesia católica.

En una visita que realizó el nuevo Papa a la Basílica de Santa María la Mayor en Roma, donde reside el cardenal estadunidense Bernard Law, acusado de haber encubierto a unos 250 curas pederastas entre 1984 y 2002, Francisco prohibió que el cardenal se acerque a la sede religiosa.

El diario italiano Il Fatto Quotidiano aseguró ayer en una reconstrucción de los hechos que Francisco comentó a los que le acompañaban: “No quiero que frecuente (el cardenal) esta Basílica.”

Law es vinculado con los casos de pederastia durante el periodo en que fue arzobispo de la diócesis de Boston.

Según SNAP, una organización de víctimas sexuales de sacerdotes, el cardenal Law no hizo nada para evitar más de cinco mil casos de abusos.

El cardenal señalado estaba a punto de recibir la citación judicial para responder ante los tribunales estadunidenses de sus actos cuando en diciembre de 2002, poco después de verse obligado a dimitir como arzobispo de Boston en medio del escándalo, abandonó Estados Unidos y se trasladó a Roma.

Cameron contradice al Pontífice

 El primer ministro británico, David Cameron, contradijo ayer la postura del ex arzobispo de Buenos Aires y actual papa Francisco respecto del conflicto entre Argentina y Reino Unido por las Islas Malvinas.

“El humo blanco sobre las Malvinas fue muy evidente”, dijo Cameron en referencia a 99.8 por ciento de los votos en la consulta popular en favor de seguir siendo británicos. “Que la gente de esas islas haya decidido para el futuro lo que quiere tener es un mensaje a todo el mundo y debemos respetarlo todos”, manifestó el premier.

En su época como arzobispo de Buenos Aires, el ahora Papa consideró que las aspiraciones argentinas sobre el archipiélago eran legítimas. Reino Unido se apropió de las islas que se encuentran en territorio argentino, aseguró entonces el cardenal Jorge Bergoglio.

La población del archipiélago del Atlántico Sur expresó con una extraordinaria mayoría su voluntad de seguir siendo británica en el referéndum del domingo y del lunes pasados, afirmó Cameron.

El año pasado, el ahora Pontífice instó a los fieles a “rezar por los caídos” durante el conflicto por las islas entre Argentina y Reino Unido.

 

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