Óscar Chávez impregna de nostalgia a la Santa María La Ribera

Óscar Chávez llenó de romanticismo la Alameda de la Santa María La Ribera, durante el concierto que ofreció este domingo

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14/04/2014 10:45 Notimex
Fotografía: @zorrobuenaonda

Desde el Kiosco Morisco, una de las construcciones más características de la colonia Santa María La Ribera y conformado por varios arcos y columnas mudéjares, también habían personas que coreaban de principio a fin “La llorona”, de 1972

CIUDAD DE MÉXICO, 14 de abril.- El cantautor mexicano Óscar Chávez impregnó de nostalgia y romanticismo a la Alameda de la Santa María La Ribera, durante el concierto que ofreció este domingo en el remodelado y legendario espacio.

En los 90 minutos que duró su recital, el artista galardonado con infinidad de premios por su contribución a la música, esta vez no expresó su opinión respecto al acontecer político y social de México.

Sólo optó por entregar 17 temas inmersos en el huapango, el bolero y el son veracruzano que hicieron cantar al numeroso público, bailar a las parejas de enamorados y emocionar a Alejandro Fernández, jefe delegacional en Cuauhtémoc.

Acompañado de Los Morales, y sobre el escenario colocado en el cruce de las calles Manuel Carpio y Jaime Torres Bodet, Chávez inició su presentación 10 minutos antes de la hora señalada con “Me duele el corazón”, de Julio Jaramillo.

“Otro bolero conocidísimo”, expresó para luego entregar “Cenizas” y solicitar a la gente le ayudara con las palmas para la siguiente canción que, dijo, data de mediados del siglo XIX y con ella logró que los asistentes desgañitaran sus gargantas al ritmo de “La Mariana” y su pegajoso estribillo.

“Porque yo sé la química retórica botánica, botánica retórica y sistema decimal”.

“Esta es la única manera que hemos encontrado de que nos aplaudan por más de tres minutos”, comentó en son de broma para después compartir “Alingo lingo”.

Tras 15 minutos de haber iniciado el concierto, sobre la calle Jaime Torres Bodet, una camioneta de redillas llamó la atención del público y de inmediato decenas corrieron hacia ella con la esperanza de alcanzar una de las 300 sillas plegables que transportaba para que más gente pudiera sentarse.

Los que ya no alcanzaron asiento, tampoco se conformaron, y poco a poco, los alrededores de las jardineras se fueron ocupando, así como la escalinata del Museo del Instituto de Geología de la UNAM, los balcones de los edificios aledaños y las azoteas de las casas.

Cualquier lugar era bueno para seguir disfrutando del espectáculo, que en una tarde calurosa ofrecía el “Caifán mayor”, llamado así en referencia a su participación en la película “Los caifanes” (1966).

Desde el Kiosco Morisco, una de las construcciones más características de la colonia Santa María La Ribera y conformado por varios arcos y columnas mudéjares, también habían personas que coreaban de principio a fin “La llorona”, de 1972.

Ataviado de negro y sin levantarse de su silla, de frente al atril, el compositor interpretó “El enamorado y la muerte”, para luego transportar a la gente a Veracruz con el son “La Habanera”.

“La bruja” también fue el deleite de mujeres y hombres que detuvieron su paso a bordo de su bicicleta, de matrimonios de personas de la tercera edad, mujeres con carriola y bebé, hombres con su perro, novios tomando un helado y fieles regresando de misa en el Domingo de Ramos.

Ahí, cercanos al del puesto de Servicios Médicos, cuyo personal no reportó casos que lamentar, estaba un matrimonio que celebraba sus 48 años de unión y se emocionaba con el requinto en “El pájaro Cú”.

Después, a todo pulmón, junto con Jorge Buenfil, quien se unió al coro, los asistentes hacían la segunda voz del emblemático “Perdón”.

”Desdén” y “Hasta siempre”, dedicada al Che Guevara, fascinaron a los vecinos que celebraron cuando Óscar Chávez les dijo que también vivió un tiempo en la Santa María La Ribera.

Solicitada desde el inicio y coreada hasta el final, “Por ti” tuvo llamado en el concierto que finalizó con los clásicos “Macondo” y “Flor de Azalea”.

“Gracias, hasta pronto” pronunció el artista al informar que el último sábado de agosto próximo ofrecerá un concierto en el Auditorio Nacional de la capital mexicana.

La producción discográfica de Óscar Chávez, quien suma más de medio siglo de carrera artística, se compone de más de 100 títulos, entre los que se encuentra la serie "Voz viva de México”, donde recita poemas de Sor Juana Inés de la Cruz, Gilberto Owen y Amado Nervo.

Asimismo, ha grabado más de mil temas y dedicado varios volúmenes a la música tradicional mexicana y latinoamericana.

 

pdg

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