Excélsior en la Historia: A 31 años sin Dolores del Río

La actriz mexicana es recordada como una de las estrellas más destacadas de Hollywood y de la Época de Oro del cine mexicano

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11/04/2014 17:35 Redacción
CIUDAD DE MÉXICO, 11 de abril.- Dolores del Río es recordada como una de las figuras más importantes del cine mexicano.
Desde niña mostró interés y aptitudes para la danza, arte que la daría a conocer entre el selecto grupo social en el que se desenvolvía.
 
A 31 años de su muerte, el 11 de abril de 1983, recordamos algunos de los momentos más importantes de su fructífera vida artística.
 
María Dolores Asúnsolo y López Negrete de Martínez del Río, nació en Durango el 3 de agosto de 1904, en una familia distinguida del norte del país.
 
Su padre fue Jesús Leonardo Asúnsolo, uno de los ganaderos más importantes de la zona, quien después se desarrolló como banquero.
 
Dolores recordaba que su madre,  Antonia López Negrete y López, estaba tan orgullosa de su origen aristocrático que viajaba a todas partes con un enorme legajo en el que conservaba documentos notariados que certificaban la nobleza de su linaje familiar, el cual se remontaba a la España anterior al virreinato.
 
María Dolores llegó con su madre a la Ciudad de México tras el estallido de la Revolución, mientras que su padre tuvo que huir a Estados Unidos.
 
Desde niña mostró interés y aptitudes para la danza, arte que la daría a conocer entre el selecto grupo social en el que se desenvolvía.
 
Cuando tenía 15 años se presentó como bailarina en una gala benéfica en la cual conoció a Jaime Martínez del Río, quien se convertiría en su primer esposo y de quien adoptaría su nombre artístico.
 
En 1925, el matrimonio conoció en una recepción al estadunidense Edwin Carewe, productor de Hollywood, quien al quedar cautivado por  la belleza de la joven Dolores, convenció a la pareja de abandonar su vida en la capital mexicana y emigrar a Hollywood, para convertir a Dolores en actriz.
 
Durante la época del cine mudo participó en películas como: "El precio de la fama" (1926), "Resurrección" (1927) y "Ramona" (1928).
 
En Hollywood, Dolores del Río filmó más de treinta películas, se divorció de su primer esposo, en 1930 se casó con el escenógrafo Cedric Gibbons y se convirtió en una celebridad internacional. 
 
Dolores del Río fue una de las pocas artistas que experimentó una transición tranquila y sin conflictos al cine sonoro, y destacó en películas como "El malo" (1930), "Ave de paraíso" (1932), "Volando hacia Río de Janeiro" (1933) y "Madame Dubarry" (1934).
 
Tras su regreso al país, la actriz se consolidó en la Época de Oro del cine mexicano al protagonizar filmes como "María Candelaria", "Doña Perfecta" y "La otra".
 
Sus últimos años los pasó entre su residencia de Coyoacán y su casa en Newport Beach, y dedicó gran parte de su tiempo a fundar la Estancia Infantil de la ANIDA, una institución para cuidar a los hijos de los actores. 
 
Los restos de Dolores del Río reposan en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón Civil de Dolores, entre figuras como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Rosario Castellanos, Manuel M. Ponce y Agustín Lara.
 
kgb 

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