Los Tigres del Norte saltan la cerca en el Vive Latino

La banda popular mexicana triunfó ante 70 mil personas y puso a bailar a los rockeros en la tercera jornada del Vive Latino

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30/03/2014 08:04 Textos: Luis Felipe Castañeda y Azul del Olmo

Entre músicos hay Jefes

CIUDAD DE MÉXICO, 30 de marzo.- Cerca de medianoche, al cobijo del anonimato, el rock puede tomar un descanso. El momento de la música rebasa la división de los géneros y, como dicen, después de tres tragos hasta al más rockero le sale lo bailarín.

Los Tigres del Norte saben del efecto de sus canciones. Los Jefes de jefes hacen gala del mote. Si antes, días atrás, Jorge Hernández, el cantante, había reconocido nervios por cerrar la jornada sabatina del Vive Latino, sobre el escenario no mostró empacho para conquistar al público.

El grupo norteño replicó la fórmula que los ha caracterizado. No hubo sorpresas, sólo los temas que los han inmortalizado. Jefe de jefes, como declaración de intenciones, arrancó el concierto que siguió con otras como La banda del carro rojo, La puerta negra y Pacas de a niño, entre muchas otras.

Desde el principio la gente se entregó al baile. En pareja o en solitario, no importaba, la única aparente condición era ser parte del momento. 

Los rockeros también se rindieron ante los Jefes.  “La música nos libera y nos une, sin importar costumbres”,
dijo Jorge.

Tenía razón. Bajo los acordes de sus canciones los Tigres hermanaban todo tipo de públicos. 

Antes de salir al escenario, tras bastidores, Andrés Calamaro, se paseaba de manera discreta a la espera del momento de llegar al entarimado con los Jefes.

Y así como Calamaro, muchos otros de los rockeros que habían participado en la jornada, y tras bambalinas, también disfrutaron de la música de Los Tigres del Norte. Los integrantes de La Maldita Vecindad, Calle 13, El Gran Silencio y De la Tierra, entre otros, cantaron y se movieron al ritmo del grupo popular mexicano. 

Los Tigres entregaron todo sobre el escenario para conquistar a un público que, a pesar de las altas horas de la noche, seguían sintiendo su música y sus éxitos, además de los números que hicieron junto a Andrés Calamaro  y La Maldita Vecindad, en lo que fue una de las  grandes presentaciones en la historia del festival.
(Luis Felipe Castañeda)  

 

Llamado por la paz reina en el Vive Latino

Ni las condiciones climáticas alejaron a los más de 70 mil asistentes al festival quinceañero que dio cabida en esta tercera jornada a una variedad de bandas, ritmos y géneros que van del ska pasando por el metal, el regaetton, el rap y hasta el norteño

 

Calle 13 volvió al Vive Latino para demostrar que su propuesta ha rebasado las etiquetas de la música. Lo suyo, a juzgar por la actuación que ofrecieron en el escenario Indio, tiene que ver más con la música que con los sellos de la industria.

Visitante y Residente conectaron con la audiencia de inmediato. No hubo previsiones de parte del público que olvidó los abucheos que hace unos años dedicó a los boricuas para entregarse sin reservas.

No se trató de rock, reggaeton o rap, lo de Calle 13 tenía que ver con el mensaje que lanzaban desde el escenario. Cantaban por el espíritu de Latinoamérica, por las demandas de la gente, las inquietudes del público que abrazaba sus canciones.

Fiesta de locos inauguró su concierto, le siguieron otras como Alguien como tú y Pa’l norte. Con todas evidenciaban la conexión que han cultivado con el paso de los años. Nadie parecía ajeno a su propuesta.

Residente tomaba la batuta, PG13 hacía coros y Visitante dirigía la banda. El combo funcionaba con fluidez. Lo mismo con cortes nuevos de Multiviral, su nuevo disco, que con aquellos que desde hace unos años los colocaron en el mapa del rock latino. Setenta minutos parecían pocos para la banda.

Calma pueblo sonó antes de que Residente hablara de nueva cuenta de la independencia de Puerto Rico para dar paso a Latinoamérica, tema que engloba buena parte de la propuesta de Calle 13 y uno de los que eligieron para despedirse.

 

EL SKA SE BAILA... ¡ASÍ!

 Sin importar que la lluvia estuviera acechando a los asistentes a la tercera jornada del Vive Latino, la banda argentina Los Caligaris armaron la gran fiesta en el escenario Indio, donde con su ska pusieron a bailar a los presentes.

 A lo largo de 40 minutos temas como Razón, No estás, Florentinos y ferminas, Quereme así y Mi estanciera y yo, entre otras, hicieron saltar a los fans de los argentinos que mientras unos ondeban banderas de México otros volaban por el aire lanzados por mantas acompañados por el sonido del rock.

 

EMIR KUSTURICA & THE NO SMOKING ORCHESTRA

Como una premonición de una gran fiesta con música exportada desde Bosnia, una granizada anunció la llegada de Emir Kusturica & The No Smoking Orchestra al escenario Indio, misma que se retrasó 20 minutos, sin embargo los músicos hicieron explotar el entarimado durante 45 minutos.

 Hola Ciudad de México, mi nombre es Emir Kusturica y ellos son The No Smoking Orchestra”, dijo el también cineasta, quien con temas como Fuck you MTV, Ja Volim Te Jos (Meine Stadt) y Was Romeo Really a Jerk, puso a bailar al público al que no le importó hacerlo con la ropa mojada y sobre los charcos que se formaron por la lluvia. Pero fue con Jaguar que Kusturica invitó a dos decenas de chicas que, junto con él, hicieron una coreografía que incluyó correr por el escenario, hacer lagartijas y saltar.

 

LA PURA SABROSURA

Cumbia y rock se antojaba como una combinación ideal. La gente quería baile, quería ritmo que les permitiera olvidar el frío clima que los había sorprendido. Ahí estaba El Gran Silencio para satisfacer sus demandas.

La agrupación cumplió a cabalidad con las expectativas. Mostró lo mejor de su repertorio y, a través de sus canciones, consiguió que el escenario Indio recuperara el fervor que debía caracterizarlo. Con temas como Déjenme si estoy llorando, que dedicaron a Rita Guerrero, Duerme soñando y Chuntaro Style pusieron las bases para el resto de la enloquecida noche.

 

¡ANDA PACHUCO!

Había que ser parte de la historia. Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio se reencontraban como parte de la 15 edición del festival y nadie quería quedar fuera. La banda, liderada por Rocco, hurgó en el pasado para revivir éxitos como Solín, Gran circo, Pata de perro, Morenaza y Lo pasado pasado.

Encendieron a la audiencia, miles cuando caía la noche, y lograron que su mensaje en el que hablaban de injusticia social permeara. Hubo tiempo para otros cortes como Mojado, Don Palabras, Pachuco y Kumbala en medio de una presentación que exigía en silencio que la Maldita volviera por algo más que un concierto.

 

RETIEMBLA EL METAL

Los amantes más asiduos al metal se dieron cita en el escenario Unión Indio para disfrutar de una íntima y metalera velada con Raúl Fernández, Mike de la Rosa, Vic Nava y Mata, así como Jorge Curiella, integrantes de la banda mexicana Luzbel.

Después de la lamentable cancelación de aquel festival de metal, aquí estamos en el Vive Latino. El metal no se va a callar”, dijo Mike, quien con su particular estilo y voz dio vida a temas como Hijos del Metal, Juegos de pasión, Pasaporte al inferno, Advertencia y Destino final, entre otros, que enloquecieron a sus fans quienes enfrentando al frío, y sin playeras, hicieron headbanging.

 

EL PODER DEL SONIDO

Con un sonido poderoso que atrajo a una multitud al escenario Unión Indio, la banda conformada por Flavio Cianciarulo (Los Fabulosos Cadillacs), Andrés Giménez (A.N.I.M.A.L.), Andreas Kisser (Sepultura) y Alejandro González (Maná), De la Tierra, hizo su debut en el Vive Latino.

Con temas como Maldita historia, su primer sencillo, San Asesino, D.L.T., Rostros y Fuera, entre otras, la banda consiguió la ovación del público que se mostró curioso y al mismo tiempo complacido con la dosis metalera de la noche. “Este es el quinto show de De La Tierra en la vida, hicimos cuatro con Metallica, pero este es el primero que hacemos solos. Están los que tienen y quieren estar. Es hora de brincar en Vive Latino”, dijo Giménez.

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