El negocio del show, con sus contratos y riesgos

México es uno de los principales destinos de artistas internacionales, un negocio de alto riesgo para los promotores nacionales

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13/03/2014 05:30 Azul Del Olmo / Fotos: Especial

CIUDAD DE MÉXICO, 13 de marzo.- Los conciertos y los festivales de música, sin importar el género que se presente, se han convertido en un negocio redituable para quien se arriesga a entrar en el mundo de la promoción de espectáculos.

Artistas reconocidos mundialmente, reencuentros de bandas emblemáticas y leyendas de la música se convierten en atractivas garantías de este tipo de espectáculos a los que miles de personas se interesan por asistir. Sin embargo, no todo es tan sencillo como parece.

¿Quién asume las pérdidas?

Durante la última semana uno de los temas que ha tenido repercusión en los medios de comunicación y en las redes sociales ha sido la suspensión del Hell & Heaven Corona Metal Fest, programado para el 15 y 16 de marzo en las instalaciones de la Feria del Caballo en Texcoco.

El cartel histórico estaba encabezado por Kiss y Guns N’Roses, mismo que a cuatro días de su realización aún estaba buscando una nueva sede. La inversión para este evento metalero es de más de 50 millones de pesos –de acuerdo con lo que los organizadores comentaron a los medios de comunicación–, por lo que si se cancela mucho de ese dinero se volvería una pérdida para los promotores.

Excélsior contactó a algunos involucrados en la realización de eventos, quienes explicaron cómo se maneja una situación como ésta y cómo se contrata a los artistas.

“Depende de la banda, hay algunas que tienen aquí en México su Booking & Management, entonces nosotros los contactamos a través de ellos, quienes se encargan de mandarnos las estipulaciones que tienen con el artista de cualquier país.

“Nosotros como promotores nos ajustamos a lo que diga el booking, básicamente que es el contrato más las especificaciones del pago, viáticos, hospedaje, alimentos y demás.

“Se mandan los requerimientos mínimos para poder lograr el show y sobre eso los promotores hacen una contra respuesta para llegar a un acuerdo. Muchas veces para protegerse, las bandas y los promotores, por cuestiones de cambio de fecha o cancelaciones, se puede agregar un anexo o cambiar alguna de las cláusulas del contrato de mutuo acuerdo, para reponer la fecha en caso de que la agenda del artista no lo permita, entonces se puede perder el anticipo.”

Así lo explicó Enrique Delgadillo, quien trabajó durante más de una década para Babel Producciones.

El levantar un show, sin importar si es masivo o no, es una cuestión que lleva un trabajo de meses que debe llevarse a cabo con cuidado para que todos los detalles queden pulidos en tiempo y forma, esto para que la presentación se realice con las condiciones que pide el artista o banda y al mismo tiempo se brinde al público el espectáculo que se está ofreciendo y que, en teoría, se garantiza con el costo de las localidades.

Por lo general se pide un anticipo del pago, que es de alrededor del 50%, cuando se firma el contrato y la liquidación del pago se hace a más tardar dos semanas antes de la fecha de la presentación; la banda debe estar pagada en su totalidad sino no se presenta”, agregó Delgadillo.

“El artista es quien manda el contrato y el promotor agrega algunas cláusulas, a veces el artista no deja que se agreguen más (cláusulas) y el promotor se acata a lo que la banda diga y como lo mandan. Al momento de cerrar una fecha el artista envía su contrato en donde estipula la forma de pago”, explicó Daniel Hernández, fundador y socio de RADA Producciones.

Contratiempos, siempre Presentes

De acuerdo con Enrique Delgadillo siempre existen riesgos al realizar este tipo de espectáculos, pero el que más arriesga siempre es el promotor, en todos los casos.

Sin embargo, hay formas en las que ambas partes involucradas en el negocio pueden salvaguardar sus intereses en caso de que el evento se cancele o la banda suspenda su presentación. “Si se llega a cancelar por el lado del artista, debe existir una cláusula en el contrato que permita que se pueda reponer la fecha en otro lugar para no perder el anticipo, siempre y cuando el artista pueda. Cuando se trata de bandas internacionales que se encuentran en tour, muchas veces su agenda no permite que se repongan las fechas y se puede llegar a perder el 50% del dinero, pero también el empresario pierde dinero haciendo cancelaciones de vuelos, hospedajes, así como lo gastado en el gestor que realizó los trámites de las visas de trabajo y demás.

Por el lado del promotor, por lo general, se pierde el anticipo cuando no se cumple con los aspectos técnicos, es decir, se hace un scouting por parte de la producción del artista y si ellos piensan que no se cumple con las especificaciones que solicitaron –la consola o el escenario no es como se pidió- se puede llegar a cancelar el evento y el artista no repone el anticipo. Cuando la banda ya está pagada al 100% y es internacional sí se tiene que llegar a un acuerdo, porque es un contrato internacional. Es un poco cansado porque a veces tienes que ir al país de residencia del artista para llegar a un acuerdo. Las bandas se amparan bajo las leyes de su país, ha habido casos que el artista no se presenta, está amparado y el promotor pierde todo”, puntualizó.

hch

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