La heroína, tema en el cine y la televisión

La muerte del actor Philip Seymour Hoffman volteó las miradas de las autoridades frente al uso y creciente consumo de la heroína

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09/02/2014 09:14 Lucero Calderón y Fabiola Ávila

CIUDAD DE MÉXICO, 8 de febrero.- La heroína, aquella droga que se hizo popular en la década de los 70 y los 80, está de vuelta. Según estudios recientes, entre el 2010 y el 2012 se han incrementado en un 84 por ciento las muertes provocadas por esta droga. Se ha observado un incremento del uso de heroína en chicos cada vez más jóvenes y el número de nuevos consumidores de esa droga pasó de 142 mil en 2010 a 178 mil en 2011. Muchos atribuyen su reciente aumento a su bajo costo.

La muerte de Philip Seymour Hoffman activó la alerta roja y dejó en claro que,  a pesar de existir distintas drogas en el mercado, la heroína se ha convertido en  una de las más usadas. Según los primeros informes, el actor fue encontrado sin vida, rodeado de 50 bolsas de heroína, 20 jeringas y una de ellas que colgaba de su brazo izquierdo. A él se suman otros casos como el del actor Cory Monteith, protagonista de Glee, así como los actores Brad Renfro y River Phoenix. 

El uso y abuso de esta sustancia, ha inspirado a productores y escritores de cine y televisión para crear historias en las que la heroína es el tema central. Películas como Antes de que el diablo sepa que estás muerto, en la que Hoffman interpretaba a un ejecutivo adicto a la heroína, y El hombre del brazo de oro, protagonizada por Frank Sinatra, retratan con crudeza los efectos de esta droga.

Uno de los filmes que evidenció los estragos que puede generar el consumo de la heroína es La vida en el abismo, dirigida por Danny Boyle, que muestra a un hombre  interpretado por Ewan McGregor como sufre de ansiedad y alucinaciones cuando trata de dejar el estupefaciente.

Este filme es uno de los proyectos más representativos de cómo la vida de un grupo de jóvenes, así como de sus cercanos y familiares, se ve afectada por el consumo de esta sustancia. El director planea llevar a la pantalla grande la segunda parte de La vida en el abismo, con los actores originales.

En 2000, Darren Aronofsky impactó gracias a las tomas frenéticas y las situaciones alucinantes que logró plasmar en Réquiem por un sueño. Protagonizado por Jared Leto, Jennifer Connelly, Ellen Burstyn y Marlon Wayans, este filme se adentra en el mundo de los estupefacientes y de cómo cada personaje se ve atrapado  en un viaje sin retorno. 

Muy pocos recuerdan el trabajo que realizó Leonardo DiCaprio en The Basketball Diaries, filme de 1995 en el que le dio vida a Jim Carroll, poeta y músico estadunidense que en su adolescencia compaginaba su amor por las letras y el basquetbol con el consumo de heroína.

Jeff Bridges regala una espléndida actuación en Tideland, cinta dirigida en 2005 por Terry Gilliam, en la que se le ve como un padre que le pide a su hija que le inyecte heroína en el brazo, diciéndole a la pequeña y en tono serio que “Es hora de las vacaciones de papá”. Aunque la trama se centra en el mundo que construye la niña a partir del abandono emocional, esta cinta aborda el tema de la adicción a dicha sustancia tóxica.

El músico Frank Sinatra protagonizó El hombre del brazo de oro, filme dirigido por el ucraniano Otto Preminger, en el que le dio vida a un croupier que con la ayuda de una exnovia, se encierra en una casa para desintoxicarse de toda la heroína que ha consumido. 

En el ámbito musical el uso de la heroína se hizo tangible en el filme Ray, protagonizado por Jamie Foxx, que recreó la vida de Ray Charles.  En el filme se aprecia cómo este músico ciego aprovechaba cualquier ocasión para inyectarse heroína. Existen varias escenas en la que se ve cómo Jamie Foxx, acreedor en 2005 por esta actuación, se enreda el brazo con una liga y la jeringa.

La cinta australiana Candy, que fue protagonizada por  Heath Ledger, actor que muriera hace seis años por una sobredosis accidental de medicamentos recetados, muestra a un poeta que además de amar las letras, siente una fuerte atracción por Candy, una joven artista con quien empieza a consumir heroína. Poco a poco el amor que ambos sienten se va transformando , alterando dramáticamente sus vidas.

El tráfico de la heroína se ve reflejado en el filme Gangster Americano, dirigido en 2007 por Ridley Scott, y en el que participaron Denzel Washington y Russell Crowe.

Sin lugar a dudas, vendrán más películas en las que la heroína sea el tema central.  

 

Menor medida

¿Y en la televisión?

  • En la pantalla chica hay algunos casos que hablan sobre las consecuencias de la adicción a la heroína, e incluso en varios de ellos, se muestra cómo fue que se engancharon a este poderoso narcótico.
  • Uno de los ejemplos es el de Christopher Moltisanti, personaje interpretado por Michael Imperioli en la serie The Sopranos. En la historia, Moltisanti fue un joven consumido por diversos conflictos, entre ellos su adicción a la heroína y cocaína.
  • En The Wire, Bubbles (Andre Royo) es otro de los ejemplos sobre las consecuencias del consumo de la heroína, aunque al final logra la rehabilitación.
  • Sean Gilder se encargó de dar vida a Paddy Maguire en Shameless, un violento líder de una familia de narcotraficantes que metieron el terror. En la sexta temporada fue atrapado por otro narcotraficante que lo hizo adicto a la heroína.
  • Alexander Mahone, interpretado por William Fishner es otro de los adictos a la heroína convertidos por accidente, durante la tercera temporada de Prison Break. Utiliza la droga para calmar la ansiedad.
  •  En Ringer, Mike Colter a través del personaje Malcolm Ward, explora las relaciones entre un padrino y el adicto en recuperación.
  • Recientemente, en Breaking Bad, aunque se maneja el consumo de las menanfetaminas a lo largo de la historia, uno de sus personajes centrales femeninos fallece después de haberse inyectado la heroína, en escenas que impactaron al televidente.

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