La actriz Kate Winslet vive su mejor papel: ser madre

La británica, quien hace unos días dio a luz a su tercer hijo, platica de su nuevo filme 'Labor Day' y de su rol como mamá

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17/12/2013 05:54 Fabián W. Waintal/ Especial
La actriz dice que ha trabajado con actores y directores maravillosos, quienes fueron importantes para sus anteriores nominaciones al Oscar, premio por el que es probable que compita gracias a su personaje de Adele en el filme Labor Day
La actriz dice que ha trabajado con actores y directores maravillosos, quienes fueron importantes para sus anteriores nominaciones al Oscar, premio por el que es probable que compita gracias a su personaje de Adele en el filme Labor Day

LOS ÁNGELES, 17 de diciembre.- Mientras tantas actrices de Hollywood hacen lo imposible por verse más hermosas en el cine, Kate Winslet hace lo contrario. Parece que hiciera un esfuerzo por verse desarreglada en sus películas contrario a lo hermosa que es personalmente. Algunas estrellas inventan excusas para evitar una entrevista, pero Kate no sólo aceptó, además nos invitó a ir con ella al estreno mundial de la cinta Labor Day, en el Festival de Cine de Toronto.

- Siempre la vemos perfectamente arreglada, en comparación con ciertos personajes que interpreta en la pantalla, ¿el cambio es intencional?

- No es algo para nada consciente. Para ser honesta, siento que tengo que actuar mucho más cuando llega la hora de caminar por una alfombra roja, que en el momento en que soy un personaje con la cara sudada. De verdad. Probablemente tengo que planear mucho más el traje de una alfombra roja que el vestuario de mi personaje de Adele cuando baja por la escalera en la película Labor Day. Son roles tan diferentes.

- ¿Es necesario prepararse para un nuevo rol? ¿Alguna vez empezó una película  sin ningún entrenamiento o investigaciones?

- A mí me gusta estar siempre preparada para una película. Me sentiría pésima, como si nunca antes hubiese trabajado en cine, si llega al primer día sin ningún tipo de preparación. Me acuerdo que unas semanas antes de empezar con Labor Day,  el director me había dicho que descansara, él no quería que me preparara para nada. Pensé que estaba drogado (risas). Siento que tengo que prepararme, aunque después tire todo por la ventana. Hay que pensar en todo, sin buscar formas tontas de caminar, ni tratar de ser divertida con algún movimiento de manos. Me guardo las ideas en un bolsillo, sin la necesidad de entrometerme con el director.

Hereda el amor por el teatro

Kate, nacida el 5 de octubre de 1975, en Inglaterra, heredó el amor al teatro, de sus padres actores, Sally y Roger. Sus abuelos maternos, Linda y Oliver Bridges, dirigieron el Teatro Reading Repertory. A los 11 años participó en un anuncio de publicidad sobre los cereales infantiles Honey Monster. También había hecho teatro y algo de televisión, hasta que en 1995, con 18 años, fue nominada al Oscar como Mejor Actriz de Reparto, por la película Sensatez y sentimientos. Después James Cameron la eligió para el personaje Rose De Witt de la película Titanic, recibiendo una segunda nominación al Oscar. Volvió a ser nominada en 2002 por la película Iris, en 2005 por Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, en 2007 con Juegos secretos y finalmente ganó el Oscar en 2009, con la sexta nominación como Mejor Actriz por la película Una pasión secreta. Ya fue seleccionada para grabar su nombre en una estrella del Paseo de la Fama de Hollywood y no faltará mucho para verla una vez más en la ceremonia del Oscar.

- ¿Piensa que hay que sufrir en la vida real para mejorar como artista?

- Los actores tenemos suerte de vivir dentro de comportamientos ficticios y me parece fascinante. Es algo que nunca se puede decifrar por completo. Sí, actuamos, pero también nos enamoramos de nuestros personajes.

- ¿Qué momento de su vida fue el más difícil a nivel personal o profesional?

- No creo que sea posible definir el momento más difícil de mi vida. Todo es una gigante montaña rusa. Hay decisiones en todos los momentos de la vida. Y supongo que es la gran razón por la cual los actores hacemos lo que hacemos. Puedo actuar en el peor drama, viviendo como un personaje, pero cuando vuelvo a casa siento que estoy de vacaciones. Es algo muy extraño. 

Casada en tres ocasiones

En el plano personal, Kate Winslet se casó en 1998 con el asistente de dirección James Threapleton, a quien conoció en el rodaje de El viaje de Julia (Hideous Kinky). Tuvieron una hija llamada Mia (octubre 2001). Al año siguiente se divorciaron “por diferencias  irreconciliables”. Un mes después, Kate apareció de la mano de Sam Mendes, el director de la película Belleza americana, con quien tuvo otro hijo, Joe (diciembre 2003). Se divorciaron en marzo de 2010. Fue novia del modelo Louis Dowler, pero terminó casándose por tercera vez en diciembre de 2012, con Ned Rocknroll, el padre del bebé que nació hace unos días.

- ¿Ser madre cambia en la perspectiva de representar a una mamá soltera en cine?

- Tengo muchísima admiración por las madres en general, aunque sean solteras o no. Y por los padres también, porque tener un hijo transforma tu vida. Los hijos son absolutamente todo para cualquier madre. Me siento muy afortunada porque al hacer esta película descubrí lo que significa ser madre de un hijo mucho más grande que los míos. Mi hija Mia tiene 12 años y mi hijo, Joe, nueve. Ahora tengo una buena idea de lo que puedo esperar dentro de un par de años.

Su reciente filme

La película Labor Day sigue la historia de Kate Winslet como una madre soltera que cría a su hijo, sin las esperanzas de tener a un hombre a su lado, hasta que se cruza en su vida el hombre soñado de cualquier mujer: alguien que le cocina, limpia y la atiende. El problema es que ese hombre (Josh Brolin) es un asesino que se escapó de la cárcel y se queda con ella para esconderse de la policía. Con un estilo de cine diferente en manos del director Jason Reitman y las mejores actuaciones, promete llevarla una vez más al Oscar.

- ¿Qué significaría recibir una séptima nominación al Oscar?

- Voy a tratar de evitar la pregunta porque no sé como contestar (risas). He tenido una increíble suerte en mi vida, he  trabajado con actores fantásticos y directores que tuvieron tanta importancia aquellas veces que estuve nominada, sin contar cuando incluso gané. Siento que he vivido triunfos maravillosos y tuve la fortuna de poder compartir buenos momentos. Simplemente tuve suerte. Es lo único que puedo decir.

- ¿No cree que un personaje así merece semejante reconocimiento?

- Fue un verdadero desafío interpretar el personaje de Adele porque, aunque se le ve muy frágil, tiene muchísimas cicatrices del pasado y como madre es fuerte. Es lo que admiro. Es una persona que logra mantenerse de pie ante la adversidad sin tomar Prozac ni gin a las tres de la tarde. No es esa clase de persona. Su hijo es una buena persona, precisamente por ella, por su gran corazón y la capacidad de amar y ser apasionada, aunque se haya olvidado de semejante capacidad. Es algo que descubre cuando conoce el personaje de Brolin. La admiro, fue un personaje extremadamente complejo, para mí.

- ¿Se identifica en algo con el personaje?

- Es siempre difícil buscar algo específico en que los actores nos sentimos identificados. Lo que más me identifica con mi personaje de Adele son sus convicciones como madre, pero también su habilidad de amar y ser amada. Para mí, la película demuestra como en la realidad nos olvidamos de las cosas más simples, como tomar a alguien de la mano. Hoy, si salimos en una cita, queremos que todo pase en seguida, rápido. No es así, en la película. Un solo toque de la mano es una de las más fantásticas vacaciones. Lo consigue todo, muy lentamente, con la mayor ternura. Fue una experiencia muy especial.

- ¿Cocina tan bien como en el cine?

- Pensaba que era buena, hasta que Josh Brolin se volvió un poco obsesivo con los pasteles. Se levantaba a las cuatro de la mañana y llegaba diciendo ‘Les cociné un pastel, como en la película’. Al principio, no podía creer que lo había hecho, para mí; cinco semanas después, seguía cocinando pasteles. Se metió demasiado en el personaje y comimos pasteles durante nueve semanas.

- ¿No le resultó difícil construir la historia de amor con Josh Brolin?

- Realmente fue muy difícil (ríe). No es para nada difícil enamorarte de este maravilloso hombre. No da nada de miedo, es muy gracioso.

- ¿Es cierto que la esperaron para el filme?

- Tuve suerte de que Jason (Reitman), el director, me esperara. Mucha suerte. Nunca me pasó antes. Hubiera sido una locura rechazarlo.

cmd

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