El FCE perfila sus retos hacia sus 90 años de vida

En el marco de su aniversario número 80, que se celebró ayer, el sello mexicano recibió los elogios de escritores como Sergio Ramírez, Fernando del Paso, Ricardo Piglia, Javier Cercas y Juan Villoro

COMPARTIR 
04/09/2014 04:34 Juan Carlos Talavera

CIUDAD DE MÉXICO, 4 de septiembre.- La lectura de los títulos de la colección Breviarios del Fondo de Cultura Económica (FCE) fue una especie de universidad espontánea y una clave a mi formación libre y voluntaria, expresó ayer el escritor Sergio Ramírez durante el diálogo ¿Qué esperar del FCE al inicio de su novena década?, dentro del Festival El libro y sus lectores, realizado en las oficinas centrales de dicha editorial.

Estos libros, detalló, “me ayudaron en mi adolescencia a asomarme a una variedad diaria de conocimiento a la que de otro modo difícilmente habría podido llegar”, y recordó en especial uno: El camino a Eleusis, donde se explicaba el mito de los ritos eleusinos, sicodélicos, alucinaciones y la magia.

Aunque también están los libros imprescindibles que alentaron mi vocación de escritor, dijo, “como Pedro Páramo, de Juan Rulfo, con el que tantos escritores tenemos una deuda impagable”.

Y aseguró que sin lugar a dudas el FCE fue, desde su fundación, una empresa cultural de vocación hispanoamericana, abierta tanto a intelectuales, pensadores y escritores de la península como del vasto territorio de América.

También participó el escritor Juan Villoro, quien explicó que este festejo es también una celebración de su catálogo editorial. “El FCE se ha propuesto mantener vivo un catálogo que no depende de las veleidades del mercado, de las modas, las presiones publicitarias ni de la bolsa de valores o los premios”.

Así que ésta se trata de la forma más resistente de la cultura de la letra y a la vez es un archivo vivo. “Uno de los grandes desafíos del Fondo es apelar a la circulación de los libros en doble formato: la impresión en papel y los libros electrónicos”.

Destacó que el catálogo de esta editorial se ha preocupado por la pluralidad de las ofertas intelectuales y una de sus vertientes más interesantes es su compromiso con el pensamiento hispanoamericano.

“Así que el FCE ha contribuido a la tarea de mostrar nuestras múltiples imperfecciones y a ejercer de manera radical la crítica intelectual”, aunque planteó que no se puede renovar la educación en México sin una política de lectores para todo el país, materia en la que esta editorial debe tener un papel esencial.

Más tarde se dio lectura a un breve texto del escritor argentino Ricardo Piglia, quien no pudo estar presente en la charla a causa de un problema de salud, donde comentó que, en el caótico conjunto de lecturas posibles, recuerda con precisión libros que lo influenciaron; por ejemplo, aquella tarde de 1957 cuando se encontró con los cuentos de Juan Rulfo.

Aquel día el autor de Plata quemada y Blanco nocturno, fue a despedir a su novia en la terminal del ómnibus cuando de pronto, al costado del andén, en una galería encristalada encontró un ejemplar de El llano en llamas. Era la primera edición.

“Era un libro barato, a mi alcance de estudiante con poca plata. ¿Cómo había ido a parar ahí ese libro? No lo sabía”, relató. “Los libros viajan y recorren grandes distancias; lo cierto es que volví a casa, me tiré en un sillón y empecé a leerlo… hasta que terminé casi a oscuras.”

En todo aquel tiempo, Piglia no se movió y no quiso levantarse para encender la lámpara, porque temía quebrar el sortilegio de esa prosa inolvidable. Entonces aprendió dos cosas: que para leer hay que estar quieto y que algunos libros te pueden cambiar la vida.

“A veces pienso que si no hubiera leído El llano en llamas, es decir, si secretamente no hubiera comprobado que era posible escribir como se habla, con esa reflexión y ese lirismo, tal vez no habría sido escritor”.

Durante el diálogo también participó el escritor cubano Arturo Arango, quien dijo que la influencia del FCE sobrepasa a sus valiosísimas ediciones. “El Fondo ha sido un centro intelectual para el continente y ha acogido y dado refugio a notables intelectuales que han aportado a esta cultura su vocación ecuménica, una de sus mayores riquezas, de Tomás Segovia a José Martí y Juan Gelman.

Y se proyectaron los mensajes de los escritores Fernando del Paso y Javier Cercas. El primero habló de su cercanía a los libros de economía del FCE y la historia que lo llevó a publicar sus libros en esta casa editorial; y el segundo, sobre la importancia de que una editorial como ésta logre superar la tradición de la literatura mutilada, donde las regiones del español se mantienen aisladas.

Por último, Emilio Chuayffet, secretario de Educación Pública, expresó su beneplácito por los 80 años de la editorial del Estado y dijo que seguramente ninguno de los presentes puede negar la cercanía con alguno de los libros del Fondo.

Aseveró que “el FCE es la mejor prueba de que el libro también trasciende la geografía, acercando a los países de América con España y transmitiendo a mujeres y hombres de todas las latitudes comprender los debates de su época”.

Durante la inauguración del festival El libro y sus lectores, que concluirá el próximo 7 de septiembre y en donde se incluyen actividades lúdicas para primeros lectores, José Carreño Carlón, titular del FCE, dio a conocer los resultados de la consulta sobre qué se espera del sello al inicio de su novena década. Entre los resultados comentó que se procesó medio millar de opiniones de estudiantes, académicos, bibliotecarios, editores, libreros y profesores de 16 países de Hispanoamérica.

El FCE entre 1934 y 1938 publicaba 11 libros, menos de tres por año. Hoy publica más de mil títulos en ese mismo lapso. Y explicó que sólo la casa matriz produce cerca de 170 novedades, 550 reimpresiones, 300 libros electrónicos y ha acumulado un catálogo histórico de 10 mil obras, de las cuales cinco mil cien están disponibles en el mercado.

Video Recomendado

Comentarios

Lo que pasa en la red