Claudio Magris agradecido con el español

El escritor italiano obtuvo el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances de 2014

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02/09/2014 05:51 Juan Carlos Talavera/ Enviado
El escritor italiano, ganador del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances de 2014, aseguró que se sorprendió por el reconocimiento, ya que, dijo, “estoy seguro de que en ninguna otra lengua como el español mi obra ha sido tan bien recibida; el español ha sido muy generoso con mi obra”

GUADALAJARA, 2 de septiembre.- El escritor italiano Claudio Magris (1939) fue anunciado ayer como el ganador del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances de 2014. De acuerdo con el acta del jurado, su escritura erudita y poética combina la reflexión rigurosa sobre la literatura, la historia, las artes y las culturas con la narrativa autobiográfica y de ficción.

Minutos después, el autor de Danubio y Microcosmos manifestó vía telefónica que se siente un escritor feliz y libre, pero, sobre todo, sorprendido por obtener este premio, uno de los más importantes de la escena literaria en lengua española. “Para mí ha sido una gran sorpresa, porque estoy seguro de que en ninguna otra lengua como el español mi obra ha sido tan bien recibida; el español ha sido muy generoso con mi obra”, expresó.

Además, comentó que su alegría se extendía aún más al ver la lista de escritores que antes habían obtenido este reconocimiento, como Juan García Ponce, Antonio Lobo Antunes y Fernando del Paso, “quien influenció mi obra un tanto a ciegas; pero sobre todo porque tengo un grato recuerdo de México, país que visité en 1982 y en la FIL de 2005”.

Para Magris la frontera es uno de los temas clave en su literatura y al respecto aseguró que hoy enfrentamos otro tipo de fronteras, no las nacionales o territoriales, sino fronteras sociales de los individuos y de los migrantes que no sabemos nada. “Además, enfrentamos las fronteras entre la vida y la muerte, entre el bien y el mal. Yo más bien pienso la frontera como un umbral, una puerta por la que alguien puede atravesar”.

Luego comentó que los escritores también deben tener un compromiso político, pero éste debe ser igual al de todos los hombres, y no más que el resto. “Y esto significa que los escritores deben, por ejemplo, combatir la pobreza y no sólo pensar como escritores, sino como miembros de la sociedad, aunque esto no significa que un escritor sepa más que cualquier otra persona”.

Cuestionado sobre la relación entre la literatura y la filosofía en su obra, Magris indicó que decidió ser alguien interesado en contar historias, presentando en las novelas una serie de personajes que plantean problemas filosóficos. “Me interesa esta dicotomía entre filosofía y narración”.

El premio FIL, dijo, “llega en un momento de mi vida que, como dice Ivo Andric, no sólo busco mira las cosas, sino qué hay detrás de ellas. Ahora estoy escribiendo una novela en la que hay un capítulo hacia el final que tiene que ver con México. Esa novela aún no tiene título ni sé si podré terminarla, pero por ahora le puedo decir que me siento no sólo más feliz, sino más libre”.

Sobre el panorama de la literatura mexicana, comentó que no tiene un conocimiento completo de ésta, aunque destacó que sí conoce y ha leído las grandes figuras, como Octavio Paz, Carlos Fuentes, Fernando del Paso, Sergio Pitol, Juan García Ponce y naturalmente Juan Rulfo, “cuya lectura fue una experiencia enorme; Pedro Páramo fue como un puño que me cambió la vida”.

Luego habló sobre cómo la tecnología ha influido en su literatura y cómo la ha asumido desde su escritura. “No se puede hablar en general de los jóvenes porque son muy diferentes y diversos, pero en general creo que hay un peligro: olvidar la gran lección de la novela histórica tanto latinoamericana como europea”.

Al preguntarle sobre la tecnología en su obra, Magris  explicó: “La tecnología ha incidido en mí, pero indirectamente, pues sigo escribiendo a mano, porque es la única forma que conozco de escuchar la música de la escritura”.

Explicó que, en general, no aprecia mucho el mundo digital, pues cree que existe un enorme peligro de que nos perdamos entre la demasiada información que circula en la red. “Pero al mismo tiempo aprecio el mundo digital porque presenta una oportunidad de una nueva épica.

Y aseguró que aunque no utiliza las computadoras, el hipertexto de internet ha influido de alguna forma en su obra.  “Pero más allá de las ventajas y los peligros que representa la tecnología en la vida moderna, veo un problema: las relaciones entre los seres humanos.

“El hombre ha evolucionado a lo largo de los siglos pero ciertamente esta época está viviendo un shock tecnológico, el cual representa un gran desafío porque han cambiado las relaciones de los seres humanos con las cosas; y la intrusión de la tecnología ha cambiado nuestra relación con la naturaleza. No sé si es bueno o mala. Pero me impresiona la velocidad con la que se producen estos cambios”.

Magris habló sobre los temas que aborda en su más reciente novela, la cual aún no tiene un título. “Justo ahora estoy trabajando en una novela que puede resultar bastante sudamericana porque es barroca, violenta y fantástica al mismo tiempo”.

El centro de la historia, dijo, se ubica en un campo de concentración de exterminio nazi, se ubica en la Segunda Guerra Mundial y será una metáfora del mundo narrada por una voz femenina. “Se trata de un niño nonato que habla desde el vientre de su  madre”, concluyó.

El jurado del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances de 2014 estuvo conformado por Horacio Costa, Simona Sora, Patricia Martínez García, Carlo Ossola, Ernesto Ferrero, Pierre Assouline y Joaquín Garrigós.

De acuerdo con el acta de resolución, leída por Patricia Martínez, explicó que el jurado calificador se reunió en Guadalajara el pasado 30 de agosto de 2014, concediendo el premio al autor italiano.

“El premio le fue concedido por su escritura, erudita y poética imbrica la reflexión rigurosa sobre la literatura, la historia, las artes y las culturas con la narrativa autobiográfica y de ficción”.

Magris ha sido definido como un pensador en diversas lenguas, un autor que encarna la mejor tradición humanista en la que se concilian su propia experiencia personal con la memoria colectiva de la Europa central, como el lugar de diálogo entre las culturas del Mediterráneo y las del Danubio.

Premio inobjetable

El premio FIL de Literatura en Lenguas Romances otorgado a Claudio Magris es inobjetable, pero sobre todo es un premio al ensayo, género que por mucho tiempo ha permanecido desdibujado en la FIL, dijo Gonzalo Celorio, quien estuvo presente durante el anuncio.

“Magris no sólo representa a una lengua romance, es también un escritor muy avezado en las literaturas germánicas; y en realidad representa a todo el centro de Europa, porque justamente ha abordado esa actitud de abolir las fronteras”, añadió.

Y en lo personal, añadió, me parece importante que se premie a un género que ha estado bastante desdibujado en la historia del Premio FIL de Guadalajara: el ensayo.

“Eso no quiere decir que no haya ensayistas premiados o que Claudio Magris no sea también un gran narrador y dramaturgo, sino porque su obra más sesuda, en término al menos cuantitativo, ocupa un mayor lugar y un mayor peso en el ensayo”, explicó.

Sin embargo, creo que el ensayo es un género que hay que premiar con la misma valía que se premia a la narrativa, dijo, “así que celebro mucho que el jurado tuvo ahora una determinación brillante y muy acertada”. Además, se trata de un escritor cercano y accesible al público mexicano, pues buena parte de su obra está traducida al español.

Y destacó de su obra dos libros fundamentales para comprender al autor: Danubio una obra importantísima, y la obra de teatro La exposición, la cual recomendaría muchísimo. 

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