Maruxa Vilalta deja luto en la literatura

Los restos mortales de quien fue una figura relevante de la dramaturgia mexicana del siglo pasado fueron velados anoche en el Panteón Francés

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20/08/2014 04:15 Virginia Bautista

CIUDAD DE MÉXICO, 20 de agosto.- “Dedicada” y “sobresaliente”. Son las palabras con las que sus colegas y amigos definen a la dramaturga, novelista, directora teatral y periodista mexicana de origen catalán Maruxa Vilalta Soteras (1932-2014), quien murió ayer a los 81 años de edad.

Tranquila, en su casa de La Herradura, a las 7:26 de la mañana dejó de existir la Premio Nacional de Ciencias y Artes 2010 y articulista de Excélsior a causa de un paro respiratorio, comentó su nieta Adriana Yáñez, quien detalló que apenas el lunes la había revisado su médico y la había encontrado bien en general.

Sólo padecía los achaques propios de la edad, pero algo se complicó. Hacía como un año que no escribía y sólo recibía la visita de familiares. Pero estaba muy bien de ánimo”, afirmó.

Los restos mortales de quien fue una figura relevante de la dramaturgia mexicana de los 70 y 80 del siglo pasado fueron velados anoche en el Panteón Francés y, agregó su nieta, se enterrarán hoy en el Panteón Español.

A Vilalta, quien nació en Barcelona, pero se naturalizó mexicana desde los siete años, le sobreviven su esposo Gonzalo Yáñez del Hoyo, su hijo Gonzalo Yáñez Vilalta, quien ayer viajó desde Los Ángeles para asistir al sepelio, y sus dos nietos Jordi y Adriana.

El dramaturgo y director teatral Tomás Urtusástegui lamentó no sólo la muerte de la autora de Con vista a la bahía, sino también el olvido en que había caído su obra hacia los últimos años, ya que, en su opinión, ya no era leída por los jóvenes ni tampoco puesta en escena.

Siempre estaba muy ocupada, muy dedicada a lo suyo, a escribir y a dirigir y su colaboración en Excélsior. Era muy sobresaliente en el teatro, sus piezas gustaron por largo tiempo y de repente la fueron olvidando.

Ahora tenemos un buen pretexto para reeditar su obra y montarla, pues ella era muy delicada con sus piezas, quería supervisar todo, no era fácil trabajar con ella, por eso no se le conocía lo suficiente. Ahora se le debe rendir un homenaje, pues su obra sigue vigente. Le preocupaba la sociedad, la ética social”, señaló Urtusástegui.

Diversos promotores culturales manifestaron ayer a través de las redes sociales su pésame a la familia de la narradora egresada de Letras Hispánicas de la UNAM y creadora de unas 20 obras que en su momento recibieron elogios de personajes como Wilberto Cantón, Efraín Huerta, Gabriel Zaid, Héctor Azar, Luis G. Basurto, Luis de Tavira, Felipe Garrido o Emmanuel Carballo.

El presidente del Conaculta, Rafael Tovar, escribió: “Un talento consagrado a la escena teatral. Lamento el deceso de mi amiga, la dramaturga y directora Maruxa Vilalta. Mi pésame a sus deudos”. Y la directora del INBA, María Cristina García Cepeda, apuntó: “Gran pérdida para la dramaturgia internacional. Lamento la muerte de Maruxa Vilalta, una mujer apasionada de las letras y el teatro”.

El Fondo de Cultura Económica, la editorial de quien ganó en dos ocasiones el Premio Juan Ruiz de Alarcón y diez veces el reconocimiento de los críticos a la mejor obra del año, destacó en un comunicado que las obras de Vilalta están entre las de mayor trascendencia en el teatro actual.

Felipe Garrido reunió en Antología de obras de teatro (2003) las que consideraba más representativas de su creación, cuya obra innovadora, siempre de avanzada, nunca conforme con convencionalismos tradicionales, es factor decisivo en la evolución del teatro mexicano”, según palabras del antologador.

En una entrevista con Excélsior en noviembre de 2010, Vilalta se autodefinió: “Siempre fui muy revolucionaria. Mi teatro siempre fue de vanguardia. En aquellas épocas había un teatro fatal, de un nivel que me abrumaba. Yo no quería hacer ese tipo de teatro y me puse a hacer obras agresivas. Todos dijeron que había descubierto un mundo nuevo en el teatro mexicano, me dieron cuerda y me fui para arriba”.

Su trabajo se ha traducido al inglés, francés, checo, catalán e italiano, y se ha representado en México y en el extranjero.

—Con información de Luis Carlos Sánchez

 

SUS OBRAS

  • Un país feliz (1964).
  • Cuestión de narices (1966).
  • Esta noche juntos, amándonos tanto (1970).
  • Nada como el piso 16 (1975).
  • Historia de él (1978).
  • Una mujer, dos hombres y un balazo (1981).
  • Pequeña historia de horror (y de amor desenfrenado) (1985).
  • Una voz en el desierto.

Vida de San Jerónimo

(1991).

  • Francisco de Asís (1992).
  • Jesucristo entre nosotros (1994).
  • En blanco y negro. Ignacio y los jesuitas (1997)
  • 1910 (2001).
  • Con vista a la bahía (2007).

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