Ciencia y tecnología a la vista cotidiana, una muestra del Archivo Casasola

La quinta entrega de nuestra serie muestra imágenes inéditas de temas judiciales y aspectos que la humanidad empezaba a conocer

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19/08/2014 03:53 Juan Carlos Talavera

CIUDAD DE MÉXICO, 19 de agosto.- En la quinta entrega del Archivo Gustavo Casasola se muestran imágenes inéditas concernientes a los temas judiciales, de ciencia y tecnología, donde se puede ver a Venustiano Carranza durante su visita a la Hacienda de Chapingo, al cirujano y tenor Alfonso Ortiz Tirado, un grupo de mujeres detenidas por diversas acusaciones y también el avance de la tecnología en los automóviles y un grupo de voluntarios de la Cruz Roja durante el armisticio de la Decena Trágica.

En la primera aparece el presidente Venustiano Carranza durante su visita a la Hacienda de Chapingo, donde fue establecida la Escuela Nacional de Agricultura, en 1854 (hoy Universidad Autónoma Chapingo), la cual desde entonces ya era uno de los principales testigos del trabajo científico en nuestro país.

“Ahí se puede ver al jefe del Ejército Constitucionalista, con el ojo derecho clavado en el microscopio, rodeado de frascos, tubos y balanzas, mientras observa a través de un microscopio alguno de los avances biológicos hechos por los investigadores, mientras los demás funcionarios contemplan la cámara o posan con actitud distraída”, comenta Gustavo Casasola Salamanca, presidente de la Fundación Casasola por la Cultura A.C.

A su derecha está sentado Pastor Rouaix Méndez, su secretario de Fomento y Colonización entre 1914 y 1917, famoso por ser uno de los primeros agraristas que llevó a cabo el reparto de la tierra a los campesinos, autor de la primera Ley Agraria en México y quien se encargara de expropiar latifundios en la zona, aunado a que colaboró con la División del Norte en la toma de Torreón. Más tarde fue gobernador de Durango.

Según el historiador Alejandro Rosas, la historia de la Hacienda de Chapingo se remonta a finales del siglo XVII. Su dueño original fue Antonio de Medina y Picazzo, quien la mantuvo nueve años, luego la vendió. Después perteneció a los jesuitas, pero en 1777 la hacienda fue expropiada y puesta en manos de un particular. Hacia 1884 la adquirió el entonces presidente Manuel González.

En la segunda se puede observar al doctor Alfonso Ortiz Tirado (1893-1960), quien posa con las manos en la cintura. Fue captada mientras pasaba revisión a los enfermos en el Hospital Morelos de la Ciudad de México, junto a los médicos internistas.

Lo particular de Ortiz Tirado es que no sólo llegó a ser el médico de cabecera de Frida Kahlo y quien intervino quirúrgicamente al compositor Agustín Lara, sino que fue un tenor que cobró fama en México y Argentina, conocido como el cirujano-tenor, halagado por el gran Enrico Caruso durante su visita a México en 1919.

Entrevistado durante una gira por Costa Rica en 1932, Ortiz Tirado le dijo a un reportero: “Yo no soy un profesional del canto. Soy médico. Sí, señor. Médico, como usted es reportero. Yo soy médico y en las vacaciones canto. Es extraño, dicen todos. Será extraño, pero es. Está usted creyendo que he fracasado en mi profesión y por ello me dediqué a mi gira artística. No. Respeto y quiero mi carrera y la ejerzo con fortuna. Sí, señor”. Hoy existe un festival en Sonora que lleva su nombre.

En otra se aprecia a un grupo de hombres con sombrero que  llevan una camilla entre hombros. Se trata de los voluntarios de la Cruz Roja, institución que fue fundada en 1910.

La imagen es un testimonio de la Decena Trágica y fue captada la tarde del 16 de febrero de 1913, durante el armisticio que permitió a los voluntarios trasladar a uno de los heridos fuera de la zona de combate para que recibiera asistencia médica. Atrás se puede ver a un curioso que desde el balcón mira la maniobra, mientras en la calle un par de niños y hombres observan con curiosidad la escena.

En la siguiente instantánea se aprecian los primeros contrastes de la tecnología: en un extremo aparece un hombre que conduce un carruaje (calesa) y en el otro un pequeño transporte colectivo con la placa 2016DF, que se dirige a la colonia Roma.

“Es claro que el avance de la tecnología en los automóviles causó severos congestionamientos viales. Desde el primer tercio de siglo, y a duras penas, las calesas de alquiler se defienden del avance del progreso industrial que representaron”, detalla Casasola Salamanca.

Lo más interesante de esta imagen, que al parecer se sitúa en el Centro Histórico, es que se puede apreciar claramente cómo desde entonces los camiones de pasajeros ya circulaban al máximo de su capacidad.

En otra fotografía se puede apreciar la fábrica de papel San Rafael, famosa porque fue la que se encargaba de surtir el papel adecuado para los periódicos y editoriales de la época.

“Fue una importante industria de finales del XIX y principios del XX y se ubicó en los límites del Distrito Federal y el estado de Puebla”, explica.

Y por último, una instantánea donde se puede observar a un grupo de mujeres detenidas por diversas acusaciones. La imagen data del año 1900 y es un testimonio de las mujeres que fueron destinadas a ocupar la crujía femenil en la Cárcel de Belém.

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