Enterrados en la pantalla; fenómeno social y tecnológico

La invasión de los smartphones en el Metro de Shanghai ha sido documentada en un libro compuesto por fotografías, publicado en junio pasado por Zhu Gang

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17/08/2014 03:16 Paul Lara/ Enviado
El metro de Shanghai es hoy un escaparate de marcas de teléfonos inteligentes, que mantienen a sus usuarios aislados de otras personas. Este fenómeno ha sido documentado por cuatro años en un libro que se compone de más de 150 fotografías y que ha sido publicado por el escritor Zhu Gang

SHANGHAI, China, 17 de agosto.— Las 14 líneas del metro de esta megalópolis representan un inabarcable y complejo mosaico de personalidades, nacionalidades y actitudes que dan un toque original  y colorido a cada estación. Sin embargo, todas tienen algo en común: han sido invadidas por dispositivos móviles que convierten a este transporte en un escaparate de marcas, uso de aplicaciones y servicios, y que mantienen a sus usuarios enterrados en las pantallas.

Este fenómeno ha sido documentado por cuatro años en un libro que se compone de más de 150 fotografías y que ha sido publicado en junio pasado por el escritor Zhu Gang.

Con un smartphone siempre en la mano y listo para tomar imágenes en el metro de Shanghai, Gang explica a Excélsior que su libro Metro Teléfono ha capturado “un periodo de la historia de los pasajeros”.

“El uso de dispositivos portátiles, especialmente los teléfonos inteligentes, se ha convertido en un fenómeno en la red de Metro. Sólo mira a tu alrededor: más de la mitad de los pasajeros en un tren están clavados en sus teléfonos”, explica mientras toma fotografías.

Gang divide su historia ilustrada en 16 temas, que abarcan desde actividades como pasajeros compartiendo su tiempo con videojuegos, música y fotografías en teléfonos y tablets, hasta usurios del Metro que usan sus dispositivos móviles para trabajo de oficina.

“Comer y beber dentro de vagones del Metro ya no es una vista común desde que la prohibición de alimentos en los trenes comenzó este año”, dice Gang.

Algunas de las marcas de teléfono que han usado sus “modelos” del libro, inclusive ya no se usan en esta nación, como es el caso de celulares BlackBerry, por lo que considera que algunas de las escenas se han convertido en historia, aunque las fotos sólo tengan tres o cuatro años.

Idea brillante

Gang cuenta rápidamente que tuvo la idea de documentar la forma de vida de los usuarios de smartphone en el Metro a finales de 2010, en el momento en que los teléfonos inteligentes se fueron volviendo común en Shanghai.

“La gente es móvil en los trenes de Metro, cuando sus mentes están en realidad con lo que sea que ven en sus dispositivos electrónicos.

“Los viajeros del metro son adictos a los teléfonos inteligentes, y por eso me sentí atraído por ellos. Cuando juegan con sus teléfonos, yo uso el mío para tomar fotos de ellos.”

Capturas fugaces

El teléfono móvil, dijo, es excelente para capturar momentos fugaces sigilosamente, incluso aunque no se produzca la misma alta calidad de fotografía.

“La gente tiende a parecer antinatural frente a una cámara. Con un teléfono, puedo capturar las expresiones faciales más relajadas”, agregó.

Gang muestra en las estaciones del Metro que la mayoría de los usuarios de dispositivos móviles no parece darse cuenta de que son fotografiados.

Mientras recorre los pasillo del vagón de este transporte público, asegura que ha cambiado de teléfono tres veces durante el periodo de cuatro años. En 2010 utilizó un teléfono LG plegable con una cámara de tres megapixeles. Actualemente usa un Motorola X con una cámara de 13 megapixeles.

“He sido testigo de muchos cambios en estos años, y me he quedado con la impresión de que el principal es que se ha acelerado el ritmo de vida gracias a los dispositivos móviles. Los pasajeros hablan más de negocios en sus teléfonos o utilizan sus computadoras portátiles para trabajo de oficina.

“Más pasajeros extranjeros han empezado a utilizar los teléfonos móviles. También, los viajeros del Metro tienden a ser mejor educados que en el pasado. Evitarán un montón de personas hablando en voz alta en los teléfonos, y pocos dejan basura en los vagones.”

Su proyecto lo requirió a pasar muchas horas en los trenes.

Ganga aún recuerda el día cuando subió al primer tren del Metro de Shanghai para comenzar las pruebas de su proyecto. Las estaciones Xujiahui y Jinjiang Park fueron escenario de las primeras tomas. Eso fue el 10 de enero de 1993.

“Estoy seguro de que las fotos que tomé serán mucho más interesantes para mirar dentro de 10 o 20 años. Esto es parte de la historia de Shanghai.”

El proyecto le costó a su autor el equivalente a sus ingresos de un año, y cree que valió la pena cada centavo.

“Me inclino ante todos los ciudadanos que capturé en mi libro. Sus historias son las historias de Shanghai.

Metro Teléfono es publicado por Zhejiang fotografía y prensa, y su costo es de 198 yuanes (32 dólares).

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