Gerardo Murillo fue ideólogo del muralismo

A 50 años de la muerte del Dr. Atl, la obra del cuentista, vulcanólogo, caricaturista, y periodista jaliscience sigue vigente; un artista anónimo le rinde homenaje permanente en Chimalistac

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15/08/2014 07:46 Luis Carlos Sánchez

CIUDAD DE MÉXICO, 15 de agosto.- Después de que el gobierno de Porfirio Díaz le concedió posibilidades para trasladarse a Europa, Gerardo Murillo estuvo en la Universidad de Roma. Con ese nombre estudió filosofía y leyes y por esos años  conoció al argentino Leopoldo Lugones quien habría de rebautizarlo como Dr. Atl, sobrenombre que en nahual significa “agua”, después de que una tormenta casi hunde la embarcación en la que se trasladó al viejo continente.

El Dr. Atl  jamás dejaría de ser “agua”, incluso se ha dicho que el 5 de julio de 1951 renunció a su nombramiento como miembro de El Colegio Nacional (el cual había obtenido el 6 de noviembre de 1950) porque la distinción se le había hecho a nombre de Gerardo Murillo. El agua, como parte fundamental de la naturaleza, habría de ser un elemento que el artista amó.

Gerardo Murillo Cornado nació el 3 de octubre de 1875 en la ciudad de Guadalajara, Jalisco; recibió enseñanzas en pintura de Felipe Castro (1711-1775) y cursó estudios en la capital del país, en la Escuela de Bellas Artes.

Después de viajar a Europa su estilo vanguardista y la experiencia que obtuvo del otro lado del océano le convirtieron en el principal ideólogo del muralismo en México, que a la postre explotarían Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, principalmente.

Al regresar a México –porque se terminó su beca– su estudio de la naturaleza fue casi lógico; abundó en el conocimiento de la vulcanología –con la que ya había tenido contacto en Italia- y empezó a laborar en la Academia de San Carlos donde calificaba, clasificaba, evaluaba y restauraba las diferentes colecciones que adquiría, e instruyó a los tres grandes muralistas mexicanos: Rivera, Orozco y Siqueiros.

 También estudio geografía  y acostumbraba realizar largas caminatas y escalar volcanes como el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl, cuyos paisajes guardaba en su mente para después plasmarlos en acuarela o con óleo sobre tela.

Esta pasión dio como resultado uno de los libros más importantes del arte mexicano: Cómo nace y crece un volcán, el Paricutín pues pudo observar el génesis del citado cráter, hacer apuntes y pinturas que a la postre expondría en el Palacio de Bellas Artes y que conjuntó en 1950 para realizar el texto.

El Dr. Atl también experimentó en lo que llamó “aeropaisaje”, un estilo que trataba de captar los detalles geográficos de un paisaje desde las alturas o el paisaje “curvilíneo” que muestra la circunferencia de la tierra.

Otro elemento de la naturaleza habría de llegar a la vida del Dr. Atl: el viento. Carmen Mondragón la pintora y poeta que habría de asumir el nombre de Nahui Olin y con quien inició una relación amorosa que duró cinco años y de la que sobreviven más de doscientas cartas escritas por ella y varias obras en las que él la retrató.

Siempre controversial y de carácter explosivo, Murillo obtuvo la Medalla Belisario Domínguez en 1956 y el Premio Nacional de Artes en 1958.

Destacó además por sus novelas Un hombre más allá del universo, El padre eterno, Satanás y Juanito García y Gentes profanas en el convento, así como por pinturas como Dama con volcanes, Paisaje con volcán El Paricutín.

El Dr Alt  murió el 15 de agosto de 1964 de un paro cardiorrespiratorio. Sus restos actualmente se encuentran en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón Civil de Dolores.

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