Respetar tu voz es lo que te lleva lejos: Ainhoa Arteta

La soprano española se encuentra en México para interpretar dos roles distintos en sólo dos días: Mimí y Musseta en La bohème

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10/07/2014 04:34 Juan Carlos Talavera
La soprano española Ainhoa Arteta.

CIUDAD DE MÉXICO, 10 de julio.- Aprender a decir “no” y respetar el instrumento. Ésas son las claves que la soprano española Ainhoa Arteta aprendió a lo largo de casi 25 años de carrera. Hoy tiene 50 años y, aunque viene de presentar Falstaff, el Réquiem de Verdi, Manon Lescaut, Adriana Lecouvreur y Tosca por todo el mundo, se declara lista para interpretar, por primera vez en su carrera, dos roles distintos en sólo dos días: Mimí y Musseta en La bohème, al lado de los mexicanos Ramón Vargas y Olivia Gorra.

“Hace diez años esto no lo habría realizado, pero cuando escuchas tu voz todo es posible. Eso me lo dijo Alfredo Kraus y lo llevo grabado a fuego. Sí es difícil porque cuando eres un joven con ímpetu quieres exigirte, pero hay que escuchar la voz, respetarla y cuidarla mucho. Eso te llevará más lejos de lo que has imaginado”, dice a Excélsior a unas horas de su presentación en el Auditorio Nacional, dentro del ciclo ópera en vivo los días 11 y 12 de julio.

Sobre el papel de Mimí, la soprano asegura que se trata de una mujer con una sensibilidad impresionante. “Ella es una mujer intelectualmente formada que ama la poesía y tiene una gran sensibilidad, aunque padece la tisis. Mi perfil será una Mimí que, pese a la enfermedad, tiene muchas maneras de vivir, desde la melancolía al enamoramiento y la ilusión”, explica.

Ésta será la segunda ocasión que la soprano interpretará este rol en México, pero es uno de los que más ha representado a lo largo de su vida. Sin embargo, acepta que durante 11 años protagonizó a Musseta en el Metropolitan Opera House.

“Por eso me hace ilusión que el día 11 encarno a Mimí y el 12 a Musseta. Esto es algo nuevo para mí. En algunas producciones he sido Mimí y en otras Musseta, pero será un reto interpretar dos personajes completamente distintos emocional y vocalmente”, comenta.

¿Por qué decidió hacerlo ahora?, se le cuestiona. “Me lo pidió Ramón Vargas y lo encontré interesante. Es un reto y vengo ilusionada. Justo ahora me he quedado absolutamente impactada de cómo es el Auditorio Nacional y eso lo llevaré siempre en mi carrera como algo extraordinario”.

¿Qué destacaría de Musseta? “Es uno de los personajes que muestra mayor madurez; es una botella de champagne que se descorcha en el segundo acto, una mujer hecha y con mucha
sensibilidad”.

¿Usará micrófono para la puesta? “Sí, porque el espacio no cuenta con las condiciones de acústica. Eso es nuevo para mí porque nunca he cantado ópera con micrófono, ni siquiera en los conciertos al aire libre durante el Festival de Verano en España”.

¿Le incómoda el micrófono? “Lo que sucede con la microfonación de un cantante lírico es que debe estar bien cuidada y estudiada; no es lo mismo microfonar a un cantante profesional lírico a uno pop. Obviamente no es lo mismo que escucharlo en directo.

“Pero aquí jugamos con una excepción, y es la cantidad de número de personas que puedes meter en este auditorio. Así que se pierde una cosa y se gana en otra. Es una manera de arrastrar al público que no va a la ópera para que luego se animen a escucharlo en directo, sin microfonación”, añade.

Carreras largas

Sobre sus 50 años de edad y casi 25 de carrera, Ainhoa Arteta asegura que su carrera reivindica las carreras longevas. “Éste ha sido un gran año para mí y aunque no sabía si iba a poder con todo esto, quizá se debe a que he dicho ‘no’ a muchas cosas”.

¿A qué ha dicho no? “¡Uff!, a una gran cantidad de cosas, aunque sé que muchas veces eso te enemista con los teatros porque te ofrecen roles que en ese momento tú sientes que vocalmente no es posible. Esto es complicado porque necesitamos trabajar, pero sí quisiera hacer un llamado a que se respete la opinión del artista, quien realmente conoce y puede decidir sobre su voz”.

¿Algún ejemplo? “Justo al principio de mi carrera, cuando era una soprano ligerita, dije no a una Manon Lescaut. En aquel momento mi agente me insistió y me decía “Piénsalo bien”. También le dije que no a una Aída y hace poco a Un ballo in maschera. Obviamente la respuesta no es a ojos cerrados, primero se mira la partitura y se sopesa.

¿Qué le dice su voz? “Que está sanísima porque cuando un cantante termina el ensayo y la voz sigue timbrando o no está rauca (ronca), es decir, sientes que podrías continuar aunque estás cansada físicamente, ésa es una buena señal”.

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