No despega su satélite; detienen lanzamiento de Ulises I

A pesar de que la Agencia Espacial Mexicana se había comprometido a financiar el 100 por ciento del lanzamiento, el proyecto está detenido desde febrero pasado y sus creadores buscan otra fuente de recursos

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01/07/2014 05:58 Sonia Ávila

CIUDAD DE MÉXICO, 1 de julio.- Si bien el nanosatélite Ulises I, cuya misión es llevar al espacio piezas sonoras de artistas mexicanos, se terminó de construir en febrero pasado tras un proceso de producción de cuatro años, su lanzamiento está detenido por falta de recursos económicos para realizar las pruebas previas.

El 30 de julio próximo el Colectivo Espacial Mexicano, que coordina el proyecto, debe llevar el satélite artificial a la Universidad de Brasilia, en Brasil, para realizar una prueba de vibración, y el 20 de agosto enviar la pieza a la Agencia Espacial de Japón, la cual hará el lanzamiento en enero de 2015.

Sin embargo, Juan José Díaz Infante, artista visual y coordinador del Colectivo, afirma en entrevista que no se cuenta con los recursos para esta parte final del proyecto, a pesar de que la Agencia Espacial Mexicana (AEM) se había comprometido a financiar el 100 por ciento del lanzamiento.

“Pienso que no le están dando la urgencia o importancia que debiera”, señala Díaz Infante, quien lanzó hace un par de días una campaña de “fondeo” a través de la plataforma en internet Indiegogo para reunir 370 mil dólares; el plazo para alcanzar el monto es el 24 de agosto.

“Este satélite se tiene que lanzar, no estamos para dejar inconclusa la misión”, argumenta al señalar que la cantidad cubriría todos los gastos de envío y servicios de la agencia espacial.

Si bien asegura que el Colectivo busca apoyo de otras fundaciones e instituciones, considera que la AEM debería cumplir con el compromiso del proyecto, que más allá de su origen artístico se ha convertido en un trabajo científico.

“Todas las instituciones han dicho que sí al momento de pedir su apoyo, el problema es que no están viendo la urgencia de concluir un trabajo de cuatro años y de tantas instituciones involucradas. Sé que la Agencia se lo presentó al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), pero éste rechazó la solicitud, no sé por qué. El Instituto (Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica) de Puebla armó el satélite, pero ahora ya no muestra interés para lanzarlo.”

Díaz Infante detalla que faltar a la prueba en Brasilia y dejar pasar la fecha de entrega a la Agencia Espacial de Japón no sólo retrasa la conclusión de Ulises I, sino una misión espacial internacional, pues el lanzamiento del nanosatélite mexicano está programado con tres o cuatro satélites más en el mismo cohete.

“Estamos haciendo lo posible, y por eso lanzamos la campaña de fondeo, estamos pidiendo ayuda a otras fundaciones, es decir, estamos recurriendo a otros medios, porque sí estamos en llamas y no podemos atrasarnos más en un proyecto serio.”

Un proceso de cuatro años

En febrero pasado se anunció la conclusión del nanosatélite a cargo de científicos del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, ubicado en Puebla. Entonces Celso Gutiérrez Martínez, director de la dependencia, afirmó que sería en octubre de este año cuando el satélite se lanzaría a órbita.

Ulises I tiene su origen en un trabajo de colaboración entre una decena de artistas mexicanos, quienes en 2010 planearon crear una pieza sonora para luego reunir el material en una suerte de memoria auditiva y transmitirla desde el espacio durante cuatro meses, tiempo que dura el satélite en órbita.

En enero de 2011 el proyecto se integró al programa de residencias de la Fonoteca Nacional, donde se formó el Colectivo Espacial Mexicano; Ulises I se presentó por primera vez en junio de ese año en el marco del Festival Play, un encuentro de arte multidisciplinario.

Finalmente hace unos meses se terminó Ulises I que físicamente es un cilindro hexagonal de 13 centímetros de alto y nueve de diámetro, y contiene las obras de Arcángel Constantini, Iván Puig, Cabezas de Cera, Arturo Márquez, Ramsés Luna, Marcela Armas, Gilberto Esparza, Omar Gasca, Ariel Guzik y Hugo Solís.

Además incluye todos los bocetos, materiales, circuitos, registro en video, cintas de audio y documentos del proceso de producción desde la parte tecnológica, el concepto estético y el académico.

Entre las obras sonoras se encuentran la de Marcela Armas quien creó una obra a partir del código genético del maíz; Arcángel Constantini quien propuso un mantra que se activa de manera electromagnética, y la pieza de Francisco Rivas quien a partir de un recuerdo infantil explora lugares que no conocemos, como el espacio.

En conjunto, dice Díaz Infante, la ópera prima refiere al contexto social, político y económico de México en una reflexión
crítica.

Si el proyecto se realiza, Ulises I viajará 350 kilómetros sobre el nivel de la superficie, desde donde emitirá ondas modulares que recibirá una estación central; las piezas sonoras se cargarán a la página web oficial donde cualquier persona podrá escucharlas lo mismo en la Ciudad de México que en Brasil, Chile, Colombia y Francia, países que han solicitado la transmisión.

Al ser el primer nanosatélite mexicano terminado a nivel mundial, su lanzamiento adquiere relevancia no sólo en el área de las artes visuales sino también para estudios científicos como de atmósfera, de las condiciones físicas del espacio, e incluso para la prevención de fenómenos naturales.

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