Al tocar, interviene el alma: Lang Lang

El pianista chino, quien ofreció un concierto anoche en el Teatro de Bellas Artes, afirma que en una buena ejecución no basta con dominar la teoría y la técnica; grabará una pieza de Ponce

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24/06/2014 04:40 Juan Carlos Talavera
Previo a su concierto de anoche en el Palacio de Bellas Artes, el pianista chino Lang Lang aseguró que la música es cada vez más global e incluso hoy América Latina tiene una fuerte presencia e influencia no sólo en occidente, sino en todo el mundo

CIUDAD DE MÉXICO, 24 de junio.- La música es cada vez más global e incluso hoy América Latina tiene una fuerte presencia e influencia no sólo en Occidente, sino en todo el mundo, dijo el pianista chino Lang Lang (1982) durante la conferencia de prensa realizada ayer en la cafetería del Palacio de Bellas Artes para anunciar el concierto que ofreció anoche.

“La música latinoamericana hoy influye mucho más en China, porque ésta es cada vez más global y eso se nota en los materiales educativos de música, donde no sólo encontrábamos piezas clásicas europeas, sino que se incluyen obras de todo el mundo y eso tiene un impacto directo en el mundo de la música”, detalló.

El intérprete agregó estar emocionado en su segunda visita a México: “El Palacio de Bellas Artes posee una gran acústica y es uno de los recintos más bellos del mundo, símbolo de México”.

Y añadió: “Antes de tocar aquí la primera vez, mis colegas me preguntaron dónde me iba a presentar y cuando les dije que en Bellas Artes me comentaron que es uno de los mejores teatros del mundo. Desde entonces nació una gran expectativa por este lugar”.

Luego comentó que estaba feliz de presentarse nuevamente en México y aseguró que vestiría la camiseta de México que recientemente le obsequiaron para ver ayer el partido de futbol entre México y Croacia.

¿Incluirá en su concierto una pieza del mexicano Manuel M. Ponce?, se le preguntó. “Sí,  justo fue el año pasado cuando descubrí esta maravillosa pieza, Intermezzo, que aprendí y grabaré en mi próximo disco.

“Es una obra llena de libertad espiritual, con una conexión mágica y que en ella se puede escuchar el alma de la cultura y de la gente de México… transmite una gran cantidad de sentimientos.”

Incluso, aseguró que cuando ha ejecutado esta pieza en diferentes países, los artistas de otras latitudes se han sentido atraídos por ella, pues a pesar de ser muy corta, proyecta un poco del alma de la cultura mexicana.

Por otro lado, el intérprete dijo que para aprender a tocar el piano, en principio se necesita del conocimiento de las piezas.

Sin embargo, además de conseguir el dominio de la teoría y la técnica, también interviene el corazón y el alma del ejecutante, por lo que consideró que es importante destinar un tiempo al estudio de la pieza, pero también al disfrute de la ejecución.

“Las obras son como las personas y al final del día uno puede tener la técnica perfecta, pero el público siempre esperará un poco más: ese sentimiento que cada persona le imprime a la ejecución”, explicó.

Sobre la educación musical, Lang Lang recordó sus años en la escuela, cuando los profesores le hablaban de la manera correcta y la incorrecta de tocar. “Pero a mis maestros principales les pregunté si en verdad había una manera correcta y otra incorrecta de tocar el piano”, detalló.

Entonces, sus mentores le comentaron que existen distintas tradiciones, pero no una sola forma de interpretar una pieza, pues la música está viva y no se trata sólo de las notas.

Y aseguró que lo más inspirador en su carrera ha sido lo que el compositor Franz Liszt dijo alguna vez: en cada concierto el objetivo no es tocar las notas, sino traerlas al escenarios para volverlas a la vida y así transmitir los sentimientos a la música para descubrir un nuevo acercamiento a ésta.

Estuvieron presentes María Cristina García, directora del INBA; Francisco Caballero, de comunicación y relaciones de Telefónica; y Sergio Ramírez Cárdenas, subdirector del INBA.

El recital de anoche incluyó las sonatas Núm. 4 en mi bemol, la Núm. 5 en sol mayor y la Núm. 8 en la menor de Mozart, así como las baladas Núm. 1, Núm 2, Núm. 3 y Núm. 4 de Chopin.

El pianista comenzó a tocar a los tres años. A los nueve años empezó sus estudios en el Conservatorio Central de Música de Beijing. Luego dejó su país para ingresar al Instituto Curtis de Música de Filadelfia (EU).

Ha actuado en la apertura de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, en los conciertos conmemorativos de la Eurocopa 2008 y se presentará el 11 de julio en Río de Janeiro, junto al tenor Plácido Domingo y la Orquesta Sinfónica de Brazil, bajo la dirección de Eugene Kohn.

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