Pablo Vargas Lugo, un arte enigmático en el Museo Amparo

La exposición Micromegas, curada por Cuauhtémoc Medina, revisa la producción “madura” del artista mexicano

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20/06/2014 04:29 Sonia Ávila

CIUDAD DE MÉXICO, 20 de junio.- La primera impresión que provoca mirar la obra plástica de Pablo Vargas Lugo (Cd. de México, 1968) es de que ésta proviene de un “universo enigmático”; lejana de la representación social a la que otros artistas de su generación aluden de manera directa, define el curador Cuauhtémoc Medina.

“La obra de Pablo es una obra muy apreciada por el circuito de arte internacional, pero es una obra que siempre genera la sensación de que es enigmática. Se coloca en una posición de interrogar todas las perspectivas del entorno”, señala quien hizo la curaduría de Micromegas, una revisión del trabajo reciente del artista que presenta en el Museo Amparo de Puebla.

Más que una retrospectiva de Vargas Lugo, el proyecto curatorial reúne la obra producida en los últimos diez años que, si bien se despliega en distintos temas y lenguajes, se caracteriza por un juego entre imaginarios e ideas tangibles que resultan en piezas complejas en su composición física y conceptual, pero que consiguen referir algún asunto tangible.

Es el caso de la instalación Intemperie, una suerte de tapete de arena en el que se reproduce los colores y ojos de una mariposa guatemalteca. La pieza la hizo por primera vez para la Oficina de Proyectos Artísticos de Guadalajara en 2007, y luego la reprodujo para el Museo Experimental El Eco en 2012; ahora recibe al espectador en el vestíbulo del Amparo como un espejismo que remite a los pensamientos efímeros.

“Más que tener una forma cronológica, la exposición es un punto de revisión de la serie de preocupaciones y de argumentos que atraviesan estos trabajos, y mostrados con algunos proyectos ex profeso que van a ocurrir tanto en el Museo Amparo como en el Museo Tamayo donde se va a presentar en otoño.

“La exposición tiene ejes: primero que no se quiso revisar la obra previa a 1998, porque ya hubo una exposición en el (Museo de Arte) Carrillo Gil que hizo eso, sino que trabajamos con la obra en su época de madurez tanto intelectual como técnica; entonces, más que mirar un desarrollo cronológico, lo que hace la exposición es encontrar los hilos argumentales de su trabajo”.

Aun cuando el universo creativo de quien participó en la 26ª Bienal de Sao Paulo y la 5ª Bienal del Mercosur difícilmente se puede englobar en un solo hilo conductor, Medina señala que su obra es un tratamiento sobre las formas visuales de representación política, geográfica y social, y cuestionan cómo afectan al hombre.

También se caracterizan por producir obras que parecen precarias, pero al exhibirse en sala logran desenvolver temas precisos: “Es un artista latinoamericano-mexicano que a diferencia de muchos artistas de su generación, creo que no hace una representación social inmediata; es una representación sobre la estructura del pensamiento. Tiene la capacidad de activar el cuestionamiento”.

En este sentido la revisión incluye obras como Quipu anómalo que hace una suerte de diagrama que representa la situación de nuestro sistema solar. La palabra en su sentido original refiere al instrumento contable de las culturas andinas.

También se presenta la instalación Eclipse, que Vargas Lugo generó en 2013 en la pirámide de Cholula, Puebla, con estudiantes a quienes pidió que levantaran un cartón de color, y en conjunto simular el eclipse solar que se verá en el estado en los próximos años. El mosaico humano sirvió para reflexionar sobre la diferencia de cultura, la ruptura en el pensamiento astronómico y la condición del tiempo.

“Es un artista que permanece muy ligado a la ida de ser un artista de artefactos de producción, de estudio, y encuentra la manera de desdoblar la pieza en otros temas”, añade Medina de quien ha expuesto en el Palais de Tokyo, en París, el Reina Sofía en Madrid y el Hammer Museum de Los Ángeles.

El curador describe también que Vargas Lugo propone objetos y proyectos como un desafío a la inmediatez de la percepción, las convenciones de la comunicación y las expectativas de la significación del arte, para hacer un cuestionamiento al reducido pensamiento visual.

¿Dónde y cuándo?

Micromegas se inaugurará mañana, a las 12:00 horas, en el Museo Amparo (2 Sur 708, Centro Histórico, Puebla, Pue.) Permanece hasta el 22 de septiembre.

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