Pago en especie cambiará préstamo de obra

La distribución de las obras que recibe Hacienda será a partir de la vocación de los museos

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10/06/2014 03:56 Juan Carlos Talavera
José Ramón San Cristóbal Larrea posa frente a una obra de la colección Pago en Especie

Este año reglamentarán la posibilidad de que las obras de arte contenidas en la colección Pago en Especie, enviadas a estados y municipios, sean ubicadas de acuerdo a la vocación de cada museo, dice a Excélsior el arquitecto José Ramón San Cristóbal Larrea, director de Promoción Cultural, Obra Pública y Acervo Patrimonial de la Secretaría de Hacienda.

La idea nació de una inquietud cultural, comenta el también director del Museo de Arte de la SHCP, Antiguo Palacio del Arzobispado, “aunque no me atrevería a decir que yo la propongo, sino que junto con el Sistema de Administración Tributaria (SAT ) estamos viendo la posibilidad de alinear la obra de acuerdo a la vocación de los museos”.

En teoría el procedimiento se llevará a cabo después de la asignación de las piezas, aunque reconoce que se deberá impulsar como proyecto de ley o como una reforma al reglamento de asignación de obra del programa Pago en Especie, el cual deberá ser muy transparente.

La idea nació hace unos meses, explica, “es viable y es una idea nueva de la que me gustaría volver a hablar en un tiempo; es una inquietud que sí tenemos y queremos solventar”, añade.

El programa Pago por Especie se instituyó en 1975 y ha conseguido acopiar obras de cientos de artistas. En principio la Federación recibía dos terceras partes de la obra recaudada, pero desde 2001 se modificó la asignación y la recaudación se dividió en tres partes: una para la Federación (resguardada en el Museo de la SHCP), otra para estados y una más a municipios.

“Esto hace que la colección del Museo de la SHCP crezca menos. Sin embargo, pienso que sí es conveniente que el reparto de la obra sea equitativo, con el objeto de que sea gozable por estados y algunos municipios importantes del país.”

Por ahora, el Museo de la SHCP cuenta con un total de cuatro mil 611 obras, de las cuales cuatro mil 395 corresponden al programa de Pago en Especie y 216 a donaciones, reuniendo cerca de 745 artistas, como Diego Rivera, Rufino Tamayo, Leonora Carrington, Vicente Rojo, Francisco Toledo y Manuel Felguérez, entre otros.

Esta colección, detalla Ramón San Cristóbal, es un orgullo para el estado mexicano, pues asume una importante función como coleccionista. “He acuñado una frase que repito mil veces y es que si los artistas hubieran pagado sus impuestos con dinero, nos hubiéramos perdido la mejor colección de arte contemporáneo de este país.”

¿Qué sucede cuando un artista quiere que su obra sea enviada a determinado museo, es viable?, se le pregunta al funcionario. “Desde luego que es posible. En 1994 se estableció un lineamiento para que los artistas donaran obra directamente a los museos siguiendo la vocación del museo o dependiendo del interés del artista, pues a veces para los museos es difícil adquirir un acervo.”

¿Cuál es el procedimiento? “Es el mismo trámite fiscal. Se necesita notificar al SAT para que lo autorice pero sí es viable y ya se ha hecho. Por ejemplo, Leonora Carrington antes de morir donó al Museo de Arte Moderno (MAM) una serie de esculturas utilizando el proceso de asignación al museo, pues a éste le interesaba tener obra de Carrington.”

En espacios privados

Durante la entrevista, San Cristóbal Larrea también confirma que el 35 por ciento del acervo del Museo de la SHCP está ubicado en dependencias públicas, entre oficinas y  embajadas, aunque argumenta que su ubicación es temporal.

Además, considera que su ubicación no es fija, pues continuamente las piezas son requeridas para formar parte del programa de exposiciones temporales, organizada por esta dependencia tanto a nivel nacional como internacional.

¿Por qué no se reglamenta qué obras deben destinarse a espacios privados o públicos?, se le inquiere. “Las obras que se destinan a espacios como secretarías y seguramente en estados y municipios, en la mayor de las veces no son obras importantes y están en espacios donde son visitadas por personas que van a las instancias correspondientes.”

Además, comenta, que en el caso de las embajadas no se puede omitir el hecho de que son el vestíbulo cultural de México, por lo que su presencia está ampliamente justificada.

“Aunque lo más sustancioso es el conjunto de exposiciones itinerantes que cada año tenemos a nivel nacional, por ejemplo ahora tenemos 13 en todo el país y cinco en el extranjero”, precisa.

Pero si las obras provienen de los impuestos, ¿por qué no se exhiben permanentemente en galerías y museos? “Porque a las oficinas también va gente. Es el caso de Los Pinos, donde hay obra importante que tiene Conaculta; son lugares donde van embajadores y más personas que pueden ver la obra.

Yo sí creo que es bueno exhibir la obra en esos espacios.”

Por último, se le pregunta a Ramón San Cristóbal sobre el programa de restauración de la colección del Museo de la SHCP. “Existe un proceso de conservación preventivo y desde el año pasado hemos invertido aproximadamente dos millones de pesos entre equipo instrumental, contenedores de obra y otros materiales.”

¿Qué tipo de contenedores adquirieron? “Básicamente son contenedores para mantener preservada la obra, es una especie de armarios giratorios donde se encuentran las esculturas y obras de pequeño formato. Además, pronto entraremos a un programa de adquisición de racks para contener el resto de la obra, así como todo lo que conlleva una iluminación conveniente, pues definitivamente tenemos una colección muy importante y nosotros somos responsables de su salvaguarda”.

¿Cuáles han sido las obras que han requerido una intervención mayor? “Tenemos el caso de Espacios No. 3 de Rafael Coronel, una tinta sobre papel de Luis Nishizawa y una escultura de Rosario Guillermo. Afortunadamente no hemos tenido accidentes o afectaciones mayores”.

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